El desarrollo del Emprendedor

Al actualizar la sección de LIBROS INTERESANTES encontré uno que me inspiró mucho en su momento. Descubrí “El mito del emprendedor” hace al menos 7 años tras preguntar al profesor de Marketing para que me recomendará algún libro sobre el tema. Decididamente me enseñó el libro que tenía encima de su mesa. Por cierto, estaba bien subrayado y coloreado. Poco después, al terminar de leer el libro, me di cuenta de que el profesor había hecho un buen resumen para su presentación en clase.

Es un libro dirigido al pequeño empresario para construir una empresa con éxito. O más bien, aprender de los fracasos de los demás para el desarrollo del emprendedor con éxito. Lo que hizo el autor fue reconocer en EEUU a muchas pequeñas empresas que funcionaron bien y las sistematizó o modeló para aplicarlo en el desarrollo de nuevos negocios.

Michael observó como existían muchas empresas que se creaban a partir de personas que se separaban de las empresas que trabajaban para montar la suya propia. Cómo ejemplo podríamos tener el buen carpintero que un buen día decide irse de la empresa y construir el propiamente una carpintería para vender muebles a sus clientes. Él es un técnico de la carpintería pero tiene muy pocos conocimientos empresariales, lo que hace que en muchos casos el negocio fracase.

Para solucionar este problema, Gerber plantea un proceso dinámico de desarrollo de negocio. La idea no es sólo hacer de consultor, sino cambiar la manera de actuar y  de sobrevivir de las personas que crean empresas. Con ello logra sistematizar todo el proceso y desarrollarlo más allá hasta el punto de afirmar que “se debe construir una empresa con la meta de ser vendida posteriormente”.

El proceso que desarrolla Gerber se puede plantear de igual manera para el desarrollo personal y profesional. De hecho en su segundo libro reflexiona de la siguiente manera: “Por qué algunos directivos fracasan y cómo evitarlo”. De nuevo fija que la labor de un directivo tiene que realizarse con el fin – igual que en la empresa, de ser vendida- de marcharse o bien montar su propia empresa.

No estoy de acuerdo con una única meta, ni siquiera con la meta de la venta, pero si con llevar más allá de lo establecido el trabajo que haces dentro y fuera de la empresa. Esto te permitirá desarrollarte y mejorar.

Aprender con la naturaleza

Ir a tomar café y con parking para el coche, es a veces una tarea difícil de conseguir en algunas grandes ciudades. Al final acabamos en un centro comercial. La zona de los restaurantes era completamente circular. Todos ellos rodeaban a un pequeño puente con un césped artificial.

Mi sorpresa fue ver ese trozo de césped artificial lleno de niños jugando con las madres y los padres. Rápidamente se me vino a la mente un artículo sobre el aumento de alergias en los niños por la falta de contacto con la naturaleza. Este es el enlace de El País.

Los seres humanos no sólo aprendemos a hablar, escribir y a tener conocimientos. Recuerdo a  J. McWhirter hablar del aprendizaje continuo del cuerpo. El cuerpo se acomoda a estar sentado en el sofá, a correr, subir montañas… y cada día aprende en función de lo que hagamos. Cuando eres un niño el aprendizaje se multiplica, tiene que explorar y entender como funciona la naturaleza que le rodea. Sin embargo si la naturaleza es césped artificial, poco podrá aprender el cuerpo del niño.

Al crecer y no tener contacto con la naturaleza les pasa -además de las posibles alergias- que se asustan de cualquier cosa: una araña, una hormiga o cualquier bicho andante. Se quieren proteger de aquello que creen que les va a hacer daño. Pero, ¿han pensado en el beneficio de tener estos pequeños “bichos” a su lado?¿han calculado correctamente el riesgo real de daño que les puede causar este pequeño animal? Como nos falta experiencia, nos relacionamos más con la idea o recuerdo que tenemos del animal que del propio animal en si, con lo cuál nos perdemos con una cuestión fundamental: perdemos la capacidad de disfrute de la cosa o del animal tal y cómo es.

Aprender día a día de lo que nos rodea, más si es natural, es un beneficio constante para nuestro desarrollo y no debemos escatimar ningún esfuerzo para estar en contacto con las necesidades de nuestro cuerpo ya sea naturaleza, relajación, estrés, respiración, etc.

Recuerdo al científico y premio nobel Richard P. Feynman contando una anécdota con su padre  - en el placer de descubrir-que decía más o menos así:

“Paseando con mi padre por la naturaleza me preguntaba -¿sabes que pájaro es ése? Es un tordo de garganta marrón; pero en portugués es un …; en italiano es un …; en chino es un… etc.Ahora sabes que nombre tiene ese pájaro en todos los idiomas que quieras, pero cuando hayas acabado con eso no sabrás absolutamente nada sobre el pájaro. Sólo sabrás cómo llaman al pájaro los seres humanos de diferentes lugares. Ahora, miremos al pájaro- concluía.”