Talento, disciplina, procesos y resultados

Esta sierra contiene en su parte inferior un túnel de casi 1 km de distancia. Por él se puede circular en bicicleta, moto, coche y de pie.

Yo conocí el túnel hace muchos años cuanto estaba completamente abandonado. Era un camino para los cazadores y transeúntes. Su tránsito era complicado, debido a su tamaño y la falta de iluminación. Además, tiene una particularidad, si entras por este lado de la montaña, no ves el final del túnel. Es bastante recto, pero justo unos cien metros antes de terminar hace un pequeño giro hacia la izquierda que impide ver el final del mismo.

Atravesar el túnel andando es toda una aventura. Tal es así, que cuando entras en él andando, te encuentras en una oscuridad absoluta. Esta oscuridad va contigo unos 800 metros y éstos se hacen eternos. Hay muchos obstáculos por el camino que te hace que estés muy atento a cada una de las pisadas -debido a sus desniveles-, al tacto con la mano en la pared, al goteo de agua del techo, a la humedad y el frío que entra por todo tu cuerpo… uhhh! vuelos de murciélago. Estos animales aterrorizan. Una vez que te das cuenta que es improbable que rocen contigo, continuas el camino.

El éxito de atravesar este túnel consiste en estar muy atento a cómo andas, respiras, notas la pared, el suelo desnivelado, el ánimo con el que continuas, la disciplina por llegar al final. Tienes que estar muy atento al proceso en si, y a una sensibilidad sensorial muy precisa.

Hay un momento, tras unos 800 metros, dónde la configuración del túnel cambia completamente. Aparece una pequeña luz al fondo que te hace ir más deprisa. ¡Ya ves el final! Ojo, aquí puedes perder el sentido del proceso y te puede provocar una caída que no esperabas por no estar atento a las pisadas. Es conveniente seguir con disciplina y centrado en como notas y andas para llegar a buen puerto.

La travesía de este túnel puede ser una situación similar a la que se pasa cuando se está en una situación de incertidumbre (situación económica, mercados, dietas, dejar de fumar, aprendizaje de un nuevo idioma…). En estos casos el éxito viene medido por tú capacidad de estar atento al proceso, a cada paso que das, a cada respiración que realizas y a cada movimiento frente al  ”murciélago”. Tu camino debe estar en mantenerte con disciplina y centrado en el proceso para que encajes el máximo talento que hay en ti y llegues a buen puerto. Sabes que te vas a encontrar muchos obstáculos y que si miras para atrás verás, quizás, un poco de luz, pero no es la luz que buscas, debes recordar que es la luz de la que te quieres alejar, simplemente, sin dudas. Confía en ti, en tu organización, planificación, dirección y no te desvíes del camino. Si te desvías, ten lo en cuenta para volver de nuevo él y continuar hacia el éxito buscado.

¿Y si empezamos la entrada en el túnel por el otro lado? Es decir, a partir de los 100 metros, tomas curva y tienes luz, ¿cómo sería el trayecto ahora?