Estudiar para un examen, tirar la basura, ir al médico. Algunas personas retrasan estas actividades diarias continuamente. Son actividades que se pueden hacer y planificar en poco tiempo, pero aún así se retrasan. Esta situación puede generar nerviosismo, estrés y culpabilidad.
Son ejemplos especialmente graves entre estudiantes. Año tras año prometen que esta será la última vez que se quedan toda la noche sin dormir ante un examen, pero para el próximo vuelven a reincidir. Se empieza a planificar el examen de la asignatura pero cómo está tan lejos la fecha… se retrasa hasta el momento que se necesita “adrenalina” para darle un empujón fuerte a los estudios. No siempre se tiene éxito y a veces, acaba siendo una forma de responder a tareas que no requieren urgencia y/o no suponen interés.
Otro ejemplo, es la realización de la declaración de la renta. En EEUU, en el estado de Pensilvania, 1 de cada 3 americanos no había empezado a realizarla 3 semanas antes del plazo final (estudio 2004). Esto generó como consecuencia un exceso de 470 millones de dólares pagados por no realizarse correctamente y dejar lagunas.
La consecuencia de ello es que las personas aprendan a moverse por impulsos, dejando de establecer prioridades y desviándose según criterios del momento. La motivación se mueve por la presión y una vez ahí, se realiza la actividad.
Dejar las cosas para después no es ni bueno ni malo. Es interesante analizar si esta actividad se realiza activamente ( se realizan diferentes actividades a la vez, gestionan el estrés) o pasivamente (no existen más actividad, da como resultado un aumento del estrés).
Un estudio de la Universidad de Münster en Alemania propone:
- Hacer un contrato con uno mismo, un grado de compromiso
- Hablar y exponer las experiencias con otras personas que estén en la misma situación
- Establecer un plan en cada uno de los pasos
- Comprobar en cada paso el plan, ¿cuánto y cómo hemos cumplido?
- Valoración y establecimiento de nuevos objetivos.
Según este estudio, el cumplimiento de estos pasos aumenta la perseverancia, persistencia, tenacidad y autocontrol de la persona en el día a día.
¿Qué más se puede hacer?¿Cuál es vuestro grado de perseverancia?


