La toma de decisiones

Miguel Ángel Ariño y Pablo Maella, profesores del IESE, plantean una guía para tomar decisiones, basado en los siguientes 10 puntos:

Preocúpate por decidir bien más que por acertar.
Identifica claramente tus objetivos ¿qué quiero/necesito conseguir?
Planteamientos realistas
No te autoengañes, es muy fácil hacerlo
Atiende sólo a la información relevante
Reconoce la incertidumbre y gestiónala
Sé creativo y genera alternativas
Consecuencias de las decisiones
Lo que decidas, ponlo en práctica
Sé consciente de que no todo es racionalidad

Los consejos arriba mencionados pueden ser muy útiles en el proceso de toma de decisiones, pero echo en falta un orden, una estructura y una función a la hora de la toma de decisión. Si se investiga en detalle la toma de decisiones, deben existir 3 fases:

  1. Proceso antes de la toma de decisión: explorar e investigar
  2. Proceso de toma de decisión
  3. Después de la toma de decisión: la evaluación, desarrollo y aprendizaje.

Si tomamos el ejemplo de la compra de un coche,

Primera fase, consiste en averiguar qué, cómo, por qué quiero un coche. Para que lo voy a utilizar, ¿lo necesito?¿lo quiero? ¿me gustaría tenerlo?

Segunda fase, ¿qué alternativas son posibles?Modelos de coche, gasto de gasoil, color, …¿cuáles imposibles? Motocicleta, bici, helicóptero, patines voladores…Planes de compra, dinero, capacidad financiera,utilidad… compra del coche

Tercera fase, evaluación del proceso, qué ha funcionado bien, qué mal, cómo ha sido todo el proceso, cómo se puede mejorar y por qué lo he hecho de esta manera, ¿hay más maneras posibles? Esta última fase me permite aprender y por tanto, estar en una mejor posición en el próximo proceso de compra o toma de decisión.

Cambios en el cerebro y en las emociones

Nuestro cerebro cambia diariamente en función de lo que hacemos, sentimos y pensamos. Para nada tenemos un “casco hermético y estático”.

Una vez Eduard Punset nos lo muestra en Redes. Os dejo el link, muy interesante. Por cierto se titula Cambiar el cerebro para cambiar el mundo.

Comienza con una entrevista a Richard Davidson, dónde habla de habilidades que se pueden aprender y mejorar, destacando para la educación la gestión de emociones y la concentración.

“Lo más importante que hemos aprendido sobre el cerebro en la última década es que es el órgano que está construido para cambiar como respuesta a la experiencia. Es el responsable del aprendizaje. Y sabemos que el cerebro, especialmente al principio de nuestra vida, es mucho más susceptible a cualquier influencia de lo que será más tarde”

“¡Y podemos desarrollar condiciones más positivas que permitirán que cambie de maneras que resulten más beneficiosas!”

En el día a día creo que tenemos muy poco en cuenta la posibilidad de estos cambios. Yo creo firmemente en que podemos aprender diariamente  de la experiencia y que podemos generar experiencias más positivas o certeras. Ahora nada es gratis, no se puede “dejar de fumar”, como ejemplo, de la noche a la mañana. No hay milagros. Es un trabajo diario de entrenamiento continuo sobre cómo hacemos, cómo pensamos y cómo sentimos.

En el propio documental habla un monje budista de su entrenamiento mental, comenta que tenemos asumido que para correr una maratón hay que entrenarse. Sin embargo, esto no lo tenemos tan claro a la hora de desarrollar habilidades mentales.

Queda mucho trabajo por hacer. Para mi, el blog y vuestros comentarios son una muy buena herramienta de entrenamiento.

Por cierto, he cambiado la foto de la portada. He diseñado un pequeño logotipo de desarrollo y libertad: son dos golondrinas liderando-siguiendo en un cielo azul.

Videojuegos Brain Training o entrenamiento mental

Dos periódicos de tirada nacional, El País y El Mundo, muestran un estudio realizado por la revista Nature. Según este estudio, los videojuegos de Brain Training, contrario a lo que vendían, no mejoran la inteligencia.

Claro, en los artículos no se hace una mención muy extensa a lo que se llama inteligencia. Sólo hay un momento dónde inteligencia se relaciona con razonamiento, memoria o matemáticas. Mucho habría que añadir ahí.

John McWhirter, con su modelado DBM®, relaciona en su sentido más amplio, la inteligencia con comportamientos. Por ejemplo, si habitualmente recuerdas los nombres de las personas, como comportamiento habitual, serás inteligente en recordar los nombres de las personas.

El Brain Training es un videojuego que te hace más habilidoso en comportamientos del área del juego, pero eso no significa que se traslade a otras áreas de la vida. De igual manera, una persona que es hábil cortando jamón no quiere decir que sea más inteligente en el deporte de la esgrima. La relación directa entre juego e inteligencia que se ha vendido, no tiene por qué darse en la realidad.

El videojuego si es una herramienta muy útil para el entretenimiento y su ventaja principal es que es comprado por todas las edades. El Brain Training ha cubierto nichos de mercado que nunca se pensaba que podría cubrir el videojuego: la persona adulta. Todas las cosas en la vida, como el Brain Training, tienen sus aspectos positivos y negativos. Es muy interesante saber para qué es útil, cómodo y relevante cada cosa.

Habilidades para el talento

Es de agradecer encontrar  libros que no se dediquen exclusivamente a trabajar sobre objetivos, tanto personales como profesionales.

Se titula “Con Ganas, ganas. Del esfuerzo a la plenitud” de Cristina Ramírez y Santiago Álvarez de Mon, profesor del IESE.

Se hace un análisis de la persona dentro de la sociedad y la lo largo de su vida. Se habla del aprendizaje, del desarrollo y del éxito, principalmente. A su vez, toma a personas que han destacado dentro de su campo para averiguar qué habilidades utilizaron para alcanzar el éxito. Estas personas fueron Jesús López Cobos, Inma Shara, Valentín Fuster, Marco Rupark y Rafael Nadal. Muy buenos ejemplos, por cierto, destacan en la dirección de orquesta, medicina, pintura y deporte respectivamente.

Se resaltan valores como el respeto, el orden, una correcta actitud ante los problemas y conflictos, la concentración, renuncia, el sacrificio, ser arriesgado, no tener prejuicios preconcebidos, modestia, humildad, valentía, astucia y disciplina entre otros.

Se define el talento como “la capacidad de aprender a perfeccionar una habilidad”. Los autores defienden que el desarrollo del talento requiere la ayuda de una persona externa en dos cuestiones principales:

  • Trabajar en los limites establecidos por la persona
  • Aprender de los errores cometidos

A su vez, se habla de mejorar la fortaleza mental: disciplina, esfuerzo, perseverancia, espontaneidad e imaginación.

Por último, me ha parecido muy interesante el ejercicio que se planteó en el libro: Imagina que te vas a morir, ¿cómo te gustaría haber vivido? Parece un poco cruel pero, al explorar la pregunta,aparecen los grandes valores en los que la persona quiere vivir. Muy interesante.

La relación entre personas

De nuevo aprovecho para aprender del documental de Eduard Punset de este fin de semana titulado “Mentes conectadas sin brujería” en Redes.

Habla de la existencia de una neuronas espejo en nuestro cerebro que nos permite imitar y conocer los sentimientos, pensamientos y movimientos de los demás.

¿Qué significa esto exactamente? De alguna manera los sentimientos de los demás nos pueden influir. Si estamos con una persona alegre podemos sentirnos alegres. Al estar con personas tristes existe la posibilidad de que nos englobemos en el entorno de tristeza. Todos lo hemos sentido de alguna manera, no sabemos cómo ocurre, pero si notamos esa influencia.

En las relaciones con una personas, estaremos principalmente atentos a lo que se dice, pero también nos interesará los movimientos de las manos, si está relajado, el tono de la voz, si es tu jefe… Hay multitud de información de la que hacemos uso de manera consciente e inconsciente. Por ello merece la pena estar atento a la relación que tenemos con las personas y notar qué emociones nos influyen de los demás, tanto positivas como negativas, y cómo nuestro estado de ánimo influye en las personas que nos rodean. Es un tema muy interesante.

Por cierto, en los comentarios de este artículo hay un libro gratuito de Rossi. La introducción sobre M. Erickson es genial.

La creatividad y Alicia en el país de las maravillas

Película estupenda de Tim Burton: Alicia en el país de las maravillas. Los 3 personajes más destacados fueron Alicia (Mia Wasikowiska), El Sombrero Loco (Johnny Depp) y La Reina Roja (Helena Bonham-Carter). Por supuesto hay multitud de personajes más: el perro que habla, el conejo, el gato que desaparece, el ajedrez, el galimatazo…

El País de las maravillas es un mundo lleno de imaginación y creatividad. Hay una escena que especialmente me interesó:

Una mañana Alicia se despierta, después de soñar con su “mundo” y el padre le recomienda la siguiente acción: Todas las mañanas antes de empezar el día, plantéate seis imposibilidades.

Durante la película, previo a la lucha, Alicia se planteo los siguientes 6 imposibilidades:

  1. Hay una poción que te puede hacer encoger
  2. Hay un pastel que te puede hacer crecer
  3. Los animales hablan
  4. Los gatos desaparecen
  5. El País de las Maravillas existe
  6. Puedes matar al galimatazo (jabberwocky)

¿Qué cosas que te gustaría que fueran ciertas?, o bien, ¿qué imposibles te harían sentir bien?, ¿qué 6 sueños te gustaría hacer en la vida?¿qué 6 cosas imposibles te gustaría hacer en este año, mes o semana?. E incluso a nivel de trabajo,¿qué proyectos imposibles hoy te gustaría llevar a cabo?¿Con qué persona imposible querrías mantener una conversación?

Seguramente elijas lo que elijas, será imposible. Bien vale, pero ¿hay alguna parte de ese imposible que podría ser posible? Pues lucha por ello, es un buen comienzo para conseguirlo.  Establece un plan creíble, ya está.

Un ejemplo que se me ocurre: quiero teletransportarme y aparecer en un instante en Argentina. Imposible. Actualmente no conozco ninguna cabina dónde entre y automáticamente aparezca en Argentina. Sin embargo, puedo ahorrar y en unas vacaciones tomar un vuelo de 9-11 horas y estar allí. Existen herramientas que me transportan a una velocidad razonable y me permiten conocer un país soñado.

¿Cuáles son estos sueños diarios? Qué podéis hacer ahora para que en un futuro se cumplan?. Decididamente merece la pena soñar y utilizarlo para el desarrollo personal.

¿De dónde venimos?¿Quiénes somos?¿hacia dónde vamos?

El País del domingo presenta un artículo interesante sobre “la esencia del liderazgo” de Borja Vilaseca.

Afirma que la esencia del liderazgo esta en la toma de consciencia. ¿Qué significa esto? ¿No somos conscientes de lo que hacemos?¿tomamos consciencia suficientemente?

Muchas de las tareas a lo largo del día las hacemos conscientemente, pero muchas otras son completamente inconscientes o no nos damos cuenta que las estamos haciendo. Por ejemplo, al levantarnos por la mañana somos conscientes de levantarnos, desayunar e ir al trabajo. Sin embargo, muchas de estas tareas si las analizamos en detalle, nos daremos cuenta que en parte las hacemos inconscientemente, sin darnos cuenta de haberlas hecho. Se hacen y punto. Sabemos conducir al trabajo, pero inconscientemente pisamos el embrague del coche al cambiar de marcha, no nos damos cuenta. Tampoco nos damos cuenta de levantar el brazo para cambiar la marcha. Si somos conscientes de la música o el programa de radio que llevamos, del problema que surgirá cuando lleguemos al trabajo,…

Funcionamos por economías de esfuerzo, es decir por hábitos. Practicamos tareas hasta el aburrimiento y las automatizamos para que podamos dedicarnos a pensar, sentir y/o hacer otras cosas más interesantes. Cuando nos sacamos el carnet de conducir fuimos muy torpes a la hora de pisar el embrague, tanto, que toda nuestra atención y consciencia estaban centrados ahí. Una vez que aprendimos estos movimientos, los automatizamos y nos dirigimos hacia otras tareas que están mejor.

Pero, ¿qué ocurre cuando estas tareas automatizadas y nuestros conocimientos no son muy efectivos y eficientes? ¿seguimos haciendo lo mismo o tomamos la determinación de cambiar?

Borja Vilaseca plantea en este artículo qué ocurre con muchas personas en la actualidad, cómo lideran su actuación y cómo siguen su pasividad de no hacer nada. Para salir de ahí, se pregunta las tres cuestiones de cabecera.

Futuro, tecnología y personas

Este fin de semana se reanudó el programa de Redes con una muy buena entrevista realizada a Catherine Mohr, ingeniera y médica de la Stanford School of Medicine, en Estados Unidos.

Eduard Punset habló con ella sobre el futuro de la medicina, centrándose en la cirujía. Destacan las siguientes palabras:

“Me preocupa que no seamos lo bastante inteligentes como para manejar todas las tecnologías que tenemos. El mero hecho de que podamos hacer algo no significa necesariamente que debamos hacerlo. Lo que yo veo es que va a haber dos caminos: por un lado, en el futuro vamos a continuar desarrollando esas tecnologías pero, en cambio, no tendremos muchos más conocimientos sobre la necesidad de aplicarlas o no. Quizás más bien retrocedamos y miremos cómo tratar esas enfermedades, cómo tratar a la persona en su conjunto y cuándo aplicar realmente la tecnología

“A medida que envejecemos, tendemos a desarrollar nuevas enfermedades, ya sea hipertensión, diabetes o cáncer. Yo creo que para superarlas, tenemos que ser capaces de tratarlas de modo que la persona curada quede entera, intacta y que sea totalmente funcional después de recibir el tratamiento. Por eso me centro en todas esas enfermedades que nos afligen, que intentamos prevenir, para que, si no lo conseguimos y contraemos un cáncer, podamos cogerlo a tiempo y erradicarlo; no queremos tener que abrir todo el cuerpo para curarlo sino hacer una pequeña incisión.

“Yo trabajo con una empresa que fabrica instrumentos muy pequeños, con los que se pueden efectuar incisiones muy pequeñas y utilizar la misma cirugía que si se tratara de una gran incisión pero sin necesidad de hacer ese gran corte, de modo que el paciente no necesita recuperarse de una incisión tan grande. Lo que sí que pueden hacer, en cambio, es centrarse en su recuperación, en lo que nosotros podemos hacer para que se recuperen.”

“Si podemos aprender a prevenirla, deberíamos aprender a hacerlo. Pienso que mejoraremos en prevención pero también creo que nunca ganaremos totalmente la partida. Y aunque no lo logremos, a pesar de todo valdrá la pena para esa persona, aunque no seamos capaces de impedir que desarrolle un cáncer. Tenemos que averiguar cómo tratar a esa persona cuando fracase la prevención. Pero siempre diré que la prevención es la mejor alternativa.”

Nosotros también tenemos mucha tecnología disponible, aunque creo que deja de ser importante estar con lo último. Cada vez predomina más saber cómo utilizar esa tecnología y hacer el mayor uso posible de la misma para lo que nos gusta: música, cine, viajar, blogs, comunicación, contactar con viejos amigos, …

Además, la prevención y el desarrollo de la persona en todas las áreas de la vida es para mi el futuro. Sabiendo siempre que se puede actuar de manera focalizada para remediar algo que nos ocurra y posteriormente seguir desarrollándonos más.

La concentración de Tiger Woods

Se abre el Masters de Augusta de golf con un claro protagonista: Tiger Woods. El País hace su presentación con un artículo llamado “Sólo hay ojos para el tigre“. Me llamó la atención el siguiente texto:

“Y se verá entonces si a Tiger todavía le funcionan los trucos mentales que su padre, Earl, usó con él cuando de niño le instruía como un cadete militar. Cuando el joven Woods dejaba la mente en blanco para conectar el putt, en ese instante a la vez de paz y tensión, el viejo Earl hacía sonar las monedas que llevaba en el bolsillo, o se movía bruscamente delante de él, o pegaba un grito, o tosía… lo que sea para distraer al pupilo. Así construyó Tiger una fuerza de concentración a prueba de todo, impenetrable a cualquier elemento exterior.”

La concentración es muy útil en el golf, pero también en muchos momentos de nuestra vida diaria:

  • Trabajo: evita errores, se analizan mejor los problemas, alternativas, creatividad, innovación, productividad…
  • Comunicación: escucha activa, atención, reflexión…
  • Pareja/familia/comunidad: atención activa, estar presente, análisis, empatía…

Hace algún tiempo, en un curso de iniciación al golf se preguntó a los alumnos ¿quién quiere ser como Tiger Woods?  Hubo varias personas que levantaron la mano. El entrenador afirmó rotundamente: -Es imposible jugar como él, lleva años de entrenamiento diario desde muy pequeño. Para alcanzar su nivel tenéis que dejar vuestro trabajo y practicar 12 horas diarias y, aún así, no garantiza el éxito.-

Pienso que el entrenador tenía mucha razón. En el libro de “El talento está sobrevalorado” de Geoff Colvin insiste continuamente en esta idea. Estaría bien jugar como Tiger y sobre todo ganar tanto dinero como él. Sin embargo, sólo se ha visto el final del proceso, no el trabajo diario durante años para alcanzar el nivel que tiene.

Colvin habla de la idea de “práctica deliberada” dónde, para mejorar una actividad o comportamiento se debe definir y delimitar primero y a partir de ahí, repetir hasta alcanzar el punto deseado.

La repetición mejora la habilidad y es muy importante pero no es suficiente en ciertos casos. Si lo que quieres es crear cosas nuevas o hacer cosas diferentes, la repetición no ayuda. Tomando como ejemplo hacer unos huevos fritos, puedes repetir muchas veces la misma receta y ser un experto en ella, sin embargo si quieres variar la receta o ser chef de cocina, necesitas muchas más habilidades diferentes que la mera repetición.

Por ello es muy importante saber qué, cómo y por qué quieres mejorar una actividad o comportamiento…