Los genes y la toma de decisiones

Me parece interesante reflexionar sobre el artículo de este fin de semana en EPS “El peso de nuestros genes. El determinismo de nuestros genes desentona en nuestra visión de la vida. Acepta que influyen en cómo somos y lo que hacemos nos ayudará a comprendernos mejor” de Jenny Moix.

El artículo habla de la existencia de dos opciones a la hora de formar nuestro carácter o nuestra forma de actuar:

  • Nacemos sin nada heredado, sólo el físico. Todos nacemos iguales y aprendemos desde pequeños a gestionar nuestra vida.
  • La genética nos lo condiciona todo. Es decir, todo lo que nos va a pasar y lo que nos ha pasado está escrito en nuestros genes.

Particularmente soy más partidario de la primera. Aún así, las posturas extremas no permiten demasiado desarrollo. Desde el punto de vista del lenguaje supone elegir entre una y otra. Algo parecido es el planteamiento de si “el líder se hace o se nace”. Es una pregunta que continuamente se realiza a los ponentes de esta materia dónde ni la pregunta, ni la respuesta me ayudan.

Por un lado, si “el líder nace” o “la genética determina tu vida” ¿cómo se mantiene? ¿cómo desarrollas tus capacidades?¿qué decisiones tomas que te permita ser el líder? y sobre todo ¿por qué hacerlo de esta manera? Es un mundo sin cambios y la realidad actual es cambio continuo: nuevos libros, enseñanzas, crisis, Internet, móvil…

De la misma manera me encuentro en la situación del “líder que se hace”: ¿qué hace? ¿cómo y por qué? Mas que cuestiones de extremos –líder si/no, genes si/no- el desarrollo está en el centro, en toda la gestión intermedia, en el construir tu forma de moverte por la vida y en cómo tomas las decisiones diariamente.

Para la toma de decisiones estoy mucho más interesado en:

  • Qué hipótesis de partida tengo para tomar una decisión
  • Cómo de certeras son estas hipótesis
  • Que creencias existen y cuáles podemos verificar
  • Qué abanico de posibilidades tengo
  • Cuál es la decisión más certera
  • Qué ocurrirá después de la decisión tomada, cuáles son las consecuencias

Dudo que los genes me ayuden a responder de forma más certera a estas preguntas,  pero también hay que tener cuidado con los aprendizajes no certeros… todo influye.

Foto por cortesía de Flickr.

Memoria, creencias y modos de pensar

Hablando este fin de semana con un hombre que, a sus 76 años estaba estupendo, me contaba “ha sido tan fuerte lo que he vivido en mi juventud (época de la posguerra civil española) y se me ha quedado tan grabado, que no me deja espacio para acordarme de nada más”.

Claramente era su forma de expresar su creencia de falta de memoria actual para las cosas del día a día.

Hoy en día al hablar de memoria se distingue entre memoria largo plazo y a corto plazo. Es decir, hay información que se recuerda aunque hace mucho tiempo de ella –la memoria a largo plazo- y existe información del día que se recuerda un corto plazo de tiempo y luego se olvida. Por ejemplo, si nos planteáramos la siguiente pregunta ¿qué es lo que comiste ayer? ¿y antes de ayer? Puede que nos cueste recordarla, pero mucho más lo que comiste hace una semana. Sin embargo, podemos recordar la comida especial que tuviste en un restaurante particular hace algún tiempo –memoria a largo plazo- y con una persona muy especial.

Pensar de esta manera supone creer que nuestra memoria funciona como una especie de almacén. Almacenamos la información que adquirimos y la dejamos en algún sitio de nuestro cuerpo. Algo parecido a lo que hace un ordenador o una biblioteca dónde guardamos los libros. Más información sobre este tema se puede leer más aquí.

Sin embargo, esta no es la única opción. Podemos creer que no almacenamos las informaciones sino que las seleccionamos recordando aquellas que más practicamos. De tal manera que, si recordamos continuamente nuestra infancia y todo lo que allí ocurrió seremos más hábiles en su recuerdo y podremos contar a los demás con mucho detalle -¿imaginado, en parte?-. Las actividades que tenemos en el día a día más monótonas, no practicamos el recordarlas, por ello las olvidamos. Entre otras cosas olvidamos lo que comimos la semana pasada, cuantas veces cambiaste de marchas a la hora de conducir…

Así, y entre otras cosas, recordamos lo que pasó el 11-S y 11-M. Lo hemos practicado y hablado hasta la saciedad y lo seguimos practicando ahora, por lo que es más probable que en un futuro nos acordemos de ello con mucha nitidez. Por cierto, sus aniversarios también ayudan a que repitamos su recuerdo.

Igualmente para mejorar la memoria podemos dirigir nuestra atención a lo que recordar (el estudio, por ejemplo) y practicar el recuerdo cada día. En poco tiempo conseguirás recordar lo que estudiaste hace dos semanas y no dejarlo para el momento final del examen. De hecho la mayoría de las técnicas de estudio incluyen la repetición en alguna medida.

La primera opción de pensar es muy limitada (almacén), sólo hay que buscar y encontrar la información, pero ¿cómo se busca?.La segunda, desde mi punto de vista, permite más desarrollo. La persona elige que quiere recordar y practicar el recuerdo con independencia del tiempo y la cantidad de cosas a recordar.

Foto por cortesía de Flickr

Finalización de una reunión, clase, coaching, hipnosis…

La semana pasada asistí a una master class de spinning muy curiosa. El spinning es una modalidad de aerobic con bicicleta dentro de un gimnasio. En el aniversario del club, Miguel Ángel trajo a Carlos Juan para darnos una de sus clases. El monitor empezó hablando de cómo íbamos a terminar: “en el mismo estado de relax que habéis comenzado”.

Para el que conozca esta modalidad de deporte, sabrá que en el spinning lo que menos haces es sudar… por lo que la afirmación anterior parece increíble de partida.

La sesión de calentamiento duró unos 20 minutos, 20-25 de intensidad fuerte de trabajo y 15 minutos de bajar las pulsaciones, sino más. El efecto fue claro, al salir del gimnasio, Miguel Ángel me preguntó como fue. Relajado, respondí:”me ha encantado la clase, pero lo más impactante ha sido el final”.

De ahí viene mi reflexión. Cuándo planificamos una clase, reunión, entrevista, una sesión de coaching… ¿tenemos en cuenta la entrada, el momento en sí y luego la salida?

Entrada: cómo el primer toma de contacto, presentación, comienzo, romper el hielo…Mantenimiento, actividad principal de una entrevista de trabajo, clase, sesión… Salida, cerrar sesión, despedida, conexión con su día a día…

En mi experiencia hay reuniones eternas, clases que no terminan nunca, sesiones de trabajo dónde llega la hora y media planificada y te das cuenta que acabas de empezar, objetivos que cuando se alcanzan: y ahora ¿qué?

Pero también hay quién planifica más allá: en los cursos cortos con John McWhirter cuando llega el final, se hace una “reflexión guiada” (por llamarlo de alguna manera) desde el fin del curso a una conexión con lo que te espera después del mismo. Prepara una transición de muchos días de trabajo intenso a un entorno más familiar, más del día a día.

Una parte de la clase, hipnosis y coaching es el final y, si se quiere ir más allá, la conexión con su día a día. Su olvido puede generar un efecto no buscado en la persona. Así que prestaré más atención a ella.

Coaching: la mejora de los objetivos operativos

Los objetivos operativos están relacionados con el hacer cosas: deporte, manualidades, tareas de cocina, productividad en el trabajo, lectura de libros, dietas, idiomas…

En estos casos es muy útil analizar cómo lo hacen los deportistas de élite para que tú lo puedas aplicar a tu objetivo en cuestión.

Hace un tiempo leí una entrevista a Alexander Huber, escalador de Free Solo. Es una escalada libre, completamente solitaria, sin arneses ni nada y en las paredes más difíciles del mundo. De la entrevista saqué los siguientes puntos a tener en cuenta:

  1. Cada pared que sube en Free Solo, la estudia y la aprende al más mínimo detalle, cómo cada detalle que tiene en su casa.
  2. Tenía en cuenta cómo escalaba y cómo se sentía estando sólo con la pared y el suelo. Explicaba que su mundo se reducía a su próximo movimiento de manos, no pensaba en nada más. Estaba muy convencido de poder hacerlo y si le venía algún pensamiento “negro”, se volvía a concentrar en el siguiente movimiento de su cuerpo para no distraerse.
  3. Siempre estaba en movimiento, hacer pocas pausas para no dar lugar a espacios en sus pensamientos. No se podía imaginar caer al suelo.
  4. Al final del proceso, sabe como de difícil ha sido la tarea y cómo y dónde ha crecido con ella.
  5. También afirmó que hubo momentos o periodos de tiempo en que sufrió mucho miedo, buscó entonces ayuda de un profesional. “Una subida marca una página de éxito en el libro de tu vida.”

Generalmente no tenemos objetivos tan extremos cómo el Free Solo, por lo menos yo. Pero si es útil saber cómo lo hace para poner en práctica los que persigues en tu día a día. Pongamos un ejemplo, supongamos que nos gustaría dedicar más tiempo a leer libros. Bien si seguimos la secuencia:

  • Estudia qué tienes que hacer en cada momento, mañana/tarde, día, semana… para cumplir con tu objetivo. Esta es una secuencia hacia adelante en el tiempo, pero también existe la posibilidad de hacerla hacia a tras: imagínate con una habitación llena de libros leídos por ti y leyendo un libro de manera tranquila y disfrutando de la situación. A partir de ahí, da un paso atrás en el tiempo futuro e imagínate todo lo que tendrías que hacer para poder alcanzar tu objetivo. Sigue dando pasos hacia atrás para llegar al momento actual.
  • Después de tu planificación detallada, incluye “pensamientos negros” o momentos de abandono que podrían ocurrir en el proceso. Ocurrirán, pero ten un plan para esa situación. Si un planteamiento es levantarse todos los días 1 hora antes para leer, si te acuestas más tarde, no puedes dejarlo, sigue leyendo a la misma hora o programa una hora de recuperación a lo largo del día.
  • Se constante y persistente, no dejes el objetivo para el fin de semana o para mañana, introdúcelo en el día a día, aunque sea poca cantidad al comienzo, luego podrás aumentar el tiempo.
  • Evalúa cómo lo estás haciendo. Como te sientes cuando en el día cumples con tu objetivo, como te sientes no cumpliéndolo, que haces para volverlo a cumplir, cómo introduces más posibilidades en el objetivo.
  • Prueba y varia al ponerlo en marcha, si te va bien y sientes que tienes habilidades para continuar, no lo dudes. Si el objetivo marcado requiere de ayuda, acude a un profesional.

Hace un tiempo escuché en la radio a un catedrático de antropología hablar de un hábito suyo muy especial: se levanta todos los días a las 5 de la mañana para escribir al menos un folio. Tiene publicado varios libros, es su profesión y su objetivo diario.

Foto por cortesía de Flickr

Cualidades valoradas en un profesor

Este fin de semana en la prensa aparecen dos artículos relacionados con el profesorado y la enseñanza, pero en ámbitos muy diferentes.

El primero de ellos se encuentra en El Mundo “Los CEO examinan al profesor Solana”. Javier Solana, que entre otros muchos cargos ha ocupado durante 4 años la secretaría general de la OTAN, imparte cursos a altos directivos (CEO) de la empresa.

Según Javier Solana la enseñanza “es una conversación dialogada donde lo más importante es la interacción, que pregunten sobre aquello que les preocupa. Me gusta definirlo como una conversación inteligente e interactiva: se trata de hablar de intercambiar ideas y de ofrecer algunos datos.”

Los alumnos valoraron de él: los debates, cómo surgen las ideas, hablar de incertidumbre, dar pistas, indicar senderos por los que caminar, facilitar la aportación de opiniones, tener un estilo cercano, gran empatía con la audiencia, aportar gran nivel de abstracción, promover y elaborar tendencias y como no, sacar conclusiones múltiples.

Por otro lado, en el Magazine, se analiza el perfil de una profesora de primaria en Majadahonda (Madrid) Julia Resina. Ella misma acaba de publicar un libro con sus experiencias, Querida Maestra (ed. La Esfera de los Libros).

Del artículo resalta, vocación, estudio, cariño, dedicación, apertura a los cambios, empatía, tolerancia, esfuerzo, tesón, respeto, optimismo, despertar lo mejor, hacer equipo entre padres, alumnos y profesor.

Curiosamente esta profesora, al final de cada curso preguntaba a sus alumnos que les había gustado y que no, una evaluación en toda regla. Es sorprendente como sus alumnos la recuerdan y como ella se apoya en ellos.

Grandes profesionales de los que aprender y tener en cuenta para nuestra forma de enseñar y aprender del día a día.

¿Cómo adquirir estas cualidades?¿Cómo entrenarse para ser mejor en ellas?¿Se pueden aprender? Muchas preguntas sobre las que trabajar…

Foto por cortesía de Flickr

La productividad y el descanso

Me ha llamado la atención el artículo del ABC “Pasar hambre ayuda a concentrarse y mantenerse despierto. El hallazgo puede ayudar a crear nuevos fármacos contra los problemas del sueño”

El artículo resalta la relación entre el metabolismo y el sueño. Hasta aquí todo bien. Me parece un hallazgo muy interesante que uno mismo tiene que investigar en mayor profundidad, sobre todo si tiene problemas con el sueño. Lo más sorprendente es que se pasa directamente a una solución de “nuevos fármacos” para los problemas de dormir. ¿Por qué no se aprovechan las investigaciones científicas para hacer un uso más natural de ellas?

Los fármacos desde el punto de vista del aprendizaje actúan generalmente como remediativos de una solución, no permiten el desarrollo.

Si queremos hacer un uso desarrollativo y mejora de esta investigación, debemos analizar cómo actúa el metabolismo con el sueño en nuestra propia experiencia.

En mi caso, cuando he dormido con el estómago demasiado lleno, no he tenido un buen descanso, más bien todo lo contrario, he dado “muchas vueltas en la cama”. En situaciones con el estómago vacío, no he podido dormir, me he tenido que levantar y comer algo, aunque sea una galleta.

A partir de aquí, podemos seguir investigando:

¿Qué comidas nos son pesadas y nos han dado problemas para dormir?

¿Qué comidas son han permitido sentirnos a gusto con nuestro sueño?

¿Cuándo cenar? ¿me  ha resultado bien cenar e irme directamente a la cama?¿he cenado, dado un paseo, charlado o visto la televisión y me ha permitido dormir bien?

Puedes continuar tu investigación día a día, elaborar un listado de alimentos que te benefician en el sueño y cuáles te perjudican y escoger en que momento cenar e ir a la cama. Busca la combinación más adecuada y ponla en marcha.

Todo  buen descanso nos permitirá ser más productivos y realizar mejor nuestras tareas. Aprovechemos los conocimientos científicos para nuestra mejora continua.

Neurociencias, la plasticidad del cerebro y el desarrollo de personas

Buscando información sobre esta temática, encontré un documental de Televisión Española dónde resaltaba el nombre de Javier de Felipe. Indagando en la red encontré un interesante artículo.

La neurociencia básicamente se encarga de estudiar el cerebro. Estudia su estructura y la función para saber más de él y sobre todo, para poder utilizarlo mejor.

Existen muchas creencias sobre el cerebro que los científicos han explicado que no es así, como por ejemplo:

  • Sólo utilizamos un 10% del cerebro. No tiene mucho sentido, se utiliza todo el cerebro y todo el cuerpo. Si fuera así ¿que parte de mi cerebro es el 10%?¿qué hace el resto del 90%?
  • El tamaño del cerebro importa en la inteligencia. Se pensaba que el cerebro mientras más grande mejor. Hay evidencias de que no es así.
  • La calidad del cerebro en todas las facetas de la vida. Una persona que sea un “cerebrito” o brillante para algo no quiere decir que sea brillante en todo lo demás. Por ejemplo, un buen jugador de fútbol no tiene por qué ser bueno en las matemáticas.
  • Los cerebros de los hombres son diferentes al de las mujeres. Las diferencias son fundamentalmente psicológicas y culturales no se ha podido demostrar que existan otro tipo de diferencias entre ambos.

Resalta el autor, la capacidad aprendizaje y adaptación a las circunstancias que tiene el cerebro: su plasticidad cerebral. Y es que el cerebro está en continuo desarrollo, aprendiendo día a día, haciendo nuevas conexiones, bien aprendiendo desde el interior, o bien mediante un aprendizaje del entorno que le rodea: amigos, familia, noticias, libros, experiencia de trabajo…

El que cerebro esté en continuo cambio abre un abanico enorme de posibilidades. Planteamientos tipo: he sido tal persona, no puedo cambiar, he cometido tal error y lo seguiré cometiendo… Son frases que decimos pero que ahora se demuestra que no tienen por qué ser así. Podemos no estar condicionado de lo anterior, aprender de ello y avanzar. Las personas y el cerebro cambian.

Un ejemplo muy claro es cuando nos saluda una persona que hace muchos años que no nos ve, nos pregunta cosas relacionadas con una época ya pasada que a veces ni recordamos. Hemos cambiado tanto desde entonces que nos damos cuenta que somos una persona diferente.

“Si, si, antes no hacía deporte, era regordete y me gustaba beber y fumar… Ahora corro maratones y me encanta. También soy profesor de matemáticas aunque no te lo creas…”

Y es que percibimos los cambios cuando el periodo de tiempo es muy amplio pero nos cuesta para momentos de ayer y hoy.

¿Cuántos cambios han sufrido nuestro cerebro, cuerpo y corazón en todo este tiempo?¿Qué cambios son posibles?¿Cada minuto nos estamos desarrollando?

Foto cortesía el Bibliomata

Dar sentido a las pequeñas cosas

Tras un año de ausencia vuelve al programa de La Ventana en la Cadena Ser los chicos de Nicosia. En esta sección del programa, presentado por Gemma Nierga, se habla de temas diversos con personas con problemas mentales.

En él, destaca especialmente Cristina – La Reina Inca-. Ella explica el por qué de su ausencia del programa durante tanto tiempo.

“Soy incapaz de coger un tren…, me genera ansiedad. La ansiedad es terrible, me da mucha rabia. Estoy empastillada, me dieron mucha medicación. Electrochoques, tengo imágenes, sedada en la camilla, tienes convulsiones….

Dentro del psiquiátrico estas a tu bola, lo difícil es luego la salida. Tres crisis 20, 24 y el año pasado hay que ir en pelotas, te cogen y te encierran. Estaba muy contenta dentro del psiquiátrico, cantando…

No he han dado un psicólogo por la ansiedad ante la muerte de mi padre. Sólo me dan pastillas, no van al origen de las cosas. Encuentran las manera más corta de cortar, la clase psiquiatrita. Quitan los síntomas pero no lo que ocurre.

Fui a la doctora diciendo que me encuentro triste y ella me dijo que me pusiera un antidepresivo. ¡Paso de más medicación!… Luego bajas y te sientes peor, es como volviendo de 0. Cada vez que hay una crisis tienes que poner tu fuerza en la recuperación.

No puedo estar más de acuerdo con Cristina, no puedo y no quiero juzgar la cantidad de pastillas que necesita pero si la falta de trabajo en temas de ansiedad.

En nuestro día a día, hay momentos en que sentimos ansiedad. La ansiedad es un sentido de alerta que tiene su aspecto positivo y su parte negativa- los excesos no son buenos-. En su parte positiva, nos avisa de que algo está mal. Por ejemplo, si llevamos varios días sin poder comer, se genera un estado de ansiedad por la comida.

Sin embargo, la ansiedad se conoce principalmente por su aspecto negativo en cuanto a la pérdida de control, estar muy alterado y en definitiva sentirte muy mal.

Hay ansiedades con soluciones caseras –un poco de chocolate, por ejemplo- y otras que son relativamente más complicadas: antes de un examen, una entrevista de trabajo, muerte de un familiar… Hay técnicas muy interesantes que ayudan, pero si la cuestión va a más, es recomendable la actuación de un profesional, como bien decía Cristina.

Por último me encantó lo que comentó sobre su sentido de la vida:

Tenemos que bendecir que estamos vivos el levantarse y ver la luz, tomarnos el café con leche, valorar cada cosa mínima que hay, cada luna cada lluvia, en realidad esto es un momento. Habrá un día que nos vamos todos y nos vamos sin ropa dinero ni nada de nada”

Ampliar y estrechar nuestra forma de pensar

Guardo una entrevista interesante de Borja Vilaseca a Eduard De Bono (autor de libros como “Seis sombreros para pensar” y “El pensamiento lateral”, entre otros). De Bono afirma que “el cambio climático no es la principal amenaza de la humanidad, sino la estrechez de nuestros pensamientos”.

“Las personas más inteligentes que he conocido juega con su pensamiento, pues son conscientes de su increíble potencial creador. Lo que usted crea es el resultado de lo que usted cree. Piense en ello”

Pensemos en ello, ¿qué significa estrechez de nuestro pensamiento? Básicamente mirar en línea recta, es decir, ante un problema tomar sólo una solución posible. Con frecuencia se relacionan con respuesta tipo:”si ocurre esto hay que hacer esto otro”, ”es que siempre se ha hecho así”, “yo soy así”, “o esto o esto, no hay más”…

Tomemos un ejemplo en el que al llamarnos por teléfono una persona que no es de nuestro agrado y tengamos una actitud negativa tipo “qué querrá éste ahora”. No sabemos qué nos va a decir pero suponemos una respuesta negativa por la persona que es. Esta es para mí, una respuesta básica ante una situación, es decir, una estrechez en el pensamiento.

Lo interesante es no tomar una respuesta como válida sino buscar un abanico de respuestas posibles. Estar abierto a más posibilidades y sobre todo a ser más certero con nuestros pronósticos de futuro. Siguiendo con el mismo ejemplo, sería útil plantearnos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué relación o emoción surge cuando aparece el nombre de la persona que me llama en el móvil?
  • ¿Cómo es, positiva, negativa o neutra?
  • ¿Por qué surge esa emoción?
  • Si la actitud es negativa, ¿qué hechos han ocurrido para que emerja esa emoción? Es más, ¿quieres solucionarlo? ¿por qué quieres solucionarlo?
  • En términos generales, ¿cómo podrían ser esas soluciones?
    • Si cuando ves el nombre en el teléfono tienes una imagen negativa de la persona, ¿podrías imaginártela de forma alegre, con ropa de color radiante, sonriendo…?
    • Desde esa situación negativa, ¿puedo introducir un sentido de curiosidad sobre lo que la persona quiere contar? Es decir, no sé exactamente lo que me va a contar, pero voy a escuchar con mucha atención.
    • Piensa un momento cómo sería la conversación con diferentes tonos de voz, ¿ayudaría a mejorar la comunicación?
    • Cómo sería verte después de la llamada telefónica, si te sintieras bien contigo mismo ante todo lo que has mejorado.
    • ¿Qué más posibilidades existen?
  • Ahora sólo queda en marcha descolgar y trabajar sobre ello.

Una vez terminada la llamada, sería útil evaluar todo lo ocurrido. ¿Qué he aprendido de todo esto que mañana pueda volver a aplicar si hubiera una situación parecida?

Cómo podréis ver hay muchas más posibilidades de las que con frecuencia nos autoimponemos.

Emprender y copiar

La revista Emprendedores en el mes de agosto hace un gran dossier titulado “Las mejores ideas para copiar. 25 técnicas de grandes empresas que funcionan en las pymes”.

En el propio comienzo del artículo se habla de que las técnicas funcionan y son eficaces en las pymes. Una de las técnicas que anuncia, habla de la atención al cliente. Resalta la necesidad de estar muy cerca del cliente para conocer sus quejas y sus necesidades. Para ello, pone un ejemplo de una línea aérea americana. Esta compañía ha diseñado un puesto de trabajo y ha colocado a una o varias personas, donde estudian los errores cometidos con las quejas presentadas. Contrasta la información y ofrece disculpas al cliente.

¿Cómo se puede copiar esta idea? ¿Qué parte de la idea es buena copiar? ¿Por qué copiarla?

Pongamos un ejemplo más fácil y con menos coste. Los programas de cocina en televisión muestran cómo se hace una comida. Se puede ver el resultado final, los ingredientes y una persona realizando parte del proceso. Hasta aquí todo bien. ¿Habéis intentado copiarla o hacerla? ¿Se ha conseguido el resultado exactamente igual al que aparecía en la televisión?

En mi experiencia, en el momento que la receta se complica algo – algunas veces en la más simple- el resultado no es igual al original. No se ha podido copiar. Sale mejor o peor pero igual es muy difícil, y eso que se ha tenido la máxima información.

Partiendo de este ejemplo, la idea de copiar el resultado final de una empresa está muy bien, pero faltan al menos los siguientes detalles:

  • Receta desglosada
  • Ingredientes
  • Cómo hacer todas las tareas y en qué marco de actuación.

El peor paso que se puede hacer es copiar por copiar sin saber dónde se está y hacia dónde se quiere ir. Para copiar, no es suficiente tener el resultado – una buena atención al cliente, por ejemplo- sino analizar todo el proceso y ver cómo encaja con la mejora de la compañía. Para ello sería interesante plantearse las siguientes preguntas:

  • ¿Qué quiero copiar? ¿qué encaja con la mejora en mi trabajo de emprendedor? Es bueno tener una buena atención al cliente, por supuesto. Además mejorará mi perspectiva de negocio, entonces estupendo.
  • ¿Cómo voy a implantarlo? ¿Cómo gestiono todo el proceso? Puedo formarme en atención al cliente, trabajar un protocolo de actuación con cada persona de mi empresa, puedo establecer un registro informático de satisfacción y quejas…
  • ¿Por qué es importante para mí copiar esta idea? ¿Qué puedo obtener con ello? ¿Es la atención al cliente importante para mí? Si, podré obtener más clientes y hacer fieles a los que tengo. Esto permitirá que mi proyecto sea viable. Pues no lo dudes en ningún momento.

La idea de copiar requiere mucho más detalle del simple resultado que se presenta y esto hay que tenerlo muy en cuenta.