Hoy de nuevo día de natación. La natación es uno de los deportes más sufridos que he practicado. Tiene unos beneficios enormes como, fortalece todos los músculos, quema las grasas, evita lesiones y es relativamente fácil de aprender la técnica inicial.
Entre sus debilidades, es un deporte solitario, requiere fuerte esfuerzo físico, agotador, puedes tragar mucha agua (sobre todo si nadas de espalda).
Voy a incorporar habilidades de coaching para mejorar mi natación:
1. Construir puntos fuertes que mejoren la técnica.
Para ello tengo que trabajar individualmente partes de mi cuerpo y potenciar así su fuerza y la técnica. Si quiero trabajar piernas, cogeré una colchoneta para las manos y centraré todo mi trabajo sobre ellas. Lo mismo si quiero trabajar brazos. La técnica te lleva a que centres tú atención a qué estas haciendo, notes, confirmes y evalúes para introducir mejoras.
2. Mantenimiento y motivación.
Empezamos 4, ahora sólo quedamos 2. ¿Qué ha pasado? ¿Se fue la motivación? ¿Qué te inspiró al apuntarte?
En mi caso trabajo una fuerte actitud mental con los siguientes pasos:
Aspiración: Buen estado de salud.
Motivación: Quiero mejorar mi condición física para el fortalecimiento de la columna vertebral y como complemento a mi dieta. Esto me hará sentirme bien.
¿Cómo lo voy a hacer? Inscripción en un curso de natación dónde pueda aprender la técnica y mejorar.
¿Qué voy a hacer específicamente? Lunes y miércoles de 20:30 a 21:30 curso y un día a la semana por mi propia cuenta.
El plantearme todas estas preguntas refuerzan lo que quiero hacer, cómo y por qué lo hago. Son válidas para cualquier actividad: dietas, otros deportes, idiomas, trabajo… Yo siempre las replanteo en el momento que baja mi motivación y me ayudan a reconocer dónde estoy y hacia donde quiero ir.
PD. Foto de una playa de Alicante este fin de semana pasado. En pleno mes de noviembre había gente nadando en la playa. Una maravilla.

