¿Quién manda en mi vida? Es un artículo sobre crecimiento personal de Borja Vilaseca en El País Semanal. Es el primer artículo sobre una serie de reportajes que van a tratar sobre el crecimiento personal.
Al ver el artículo me alegré muchísimo. Es un tema que llevo años leyendo e investigando para desarrollarme como persona. El autor analiza el crecimiento personal desde dos vertientes:
- Toma ejemplo de personas que han sufrido y superado situaciones negativas tipo muerte de un familiar, depresión, cáncer, crisis o angustia existencial y vivencias extremadamente negativas como guerras, campos de concentración y catástrofes.
- Análisis de filósofos y psicólogos de este tema a lo largo de la historia: Zenón de Citio, Séneca, Gerardo Schmedling y Manuel Almendro.
De todos ellos podemos aprender y de hecho, APRENDER es una faceta principal para desarrollarnos y crecer. Aprender de las situaciones difíciles (no tan extremas como las anteriores sino diarias). Aprender de situaciones que han sido fáciles y cómodas para que se puedan repetir. Y como no, también se puede aprender de aquellas situaciones neutras, a las que no prestamos demasiada atención pero que pueden ser muy importantes para un resultado final.
Una de las maneras de aprender para crecer y desarrollarse consiste en seguir los siguientes pasos:
- Verificar la información. P.e. he tenido una discusión con mi compañero de trabajo y me ha gritado. He llegado a la conclusión de que no puedo hablar más con él. Verificar esta conclusión supone analizar cuantas veces se ha discutido, en que conversaciones, cómo incide esta discusión en el trabajo y en mi estado anímico.
- Analizar cuando no ocurre. ¿Siempre me grita cuando hablo con mi compañero de trabajo? ¿en que conversaciones no me grita?
- Ir más allá de lo ocurrido y aprender de ello. ¿De que situaciones puedo hablar con mi compañero y de cuáles no? ¿cómo me repercute esta actuación para mejorar en el futuro?¿qué he aprendido para estar en una mejor posición la próxima vez que vaya a ocurrir un hecho parecido?
En el artículo se recomienda el libro “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl. Hace varios años que lo leí. Lo recomiendo y de hecho creo que lo voy a releer. Es completamente autobiográfico y explica su experiencia en un campo de concentración viendo cómo había personas que establecían una actitud ante la vida que le permitía sobrevivir y otras no.


En relación al libro de Frankl estoy completamente de acuerdo con él de que la incapacidad de descubrir el sentido de nuestra existencia es la que lleva al hombre a perder el equilibrio interior y, por lo tanto, a la desesperación. Estas navidades me ha dado por la filosofía y estoy entusiasmada por haberme reencontrado con ella y el sentido de mi existencia.
Muy interesante Marta. De los filósofos podemos aprender muchísimo, aunque a veces para mi no han sido claros o yo no los he entendido, que más bien será los segundo.