Dentro del libro LAS CLAVES DEL TALENTO de Dan Coyle se habla del proceso de mejora continua de Toyota:
“El kaizen se construye mediante la localización y mejora de los pequeños problemas. Cada empleado, desde el conserje hasta los directivos, tiene autoridad para detener la línea de producción si detecta un problema”
Y es que grandes cambios comienzan a realizarse mediante movimientos de los pequeños. ¿Qué cosas pequeñas toleras y dejas pasar sin cambiar?¿Qué listado de al menos 10 cosas harías?
Este es un pequeño ejercicio de COACHING que se introduce con cierta frecuencia, siendo potencialmente muy útil.
Cuando lo hice la primera vez me quedé sorprendido de la cantidad de cosas que toleraba. Al principio me resulto difícil encontrar los diez.
¿Ya los tienes? Pues eso a resolverlos. No tiene que ser muy complicado: un botón de la camisa sin coser, hacer la cama, invitar a café al compañero de trabajo… Una vez resuelto te darás cuenta lo bien que te hace sentir.
Esto me ayudó a afrontar mejor los grandes problemas. A los que le dedicamos mucho tiempo sin resolver los pequeños. Todo necesita su orden y trabajo, de menos a más como se hace en TOYOTA, desarrollándome en cada ocasión.


Veo que estás desarrollando día a día tu talento de escribir. Yo también pienso que es más saludable comerse en trozos el elefante que entero. Respecto a la tolerancia, una cosa es soportar algo con buena gana y reflexionando sobre lo que puedes hacer para mejorar o cambiar, y otra forma muy extendida, es soportar de mal humor y no hacer nada para cambiar la situación. Para ser precisa, algo si se hace: quejarse, lamentarse, gemir, suspirar, gimotear, protestar y gruñir. Un proceso de coaching sería muy útil.
Como lo sabes Marta, quejarse de lo que le ocurre a uno sin tener culpa de nada y participación en ello, es bastante frecuente y muchos lo hemos hecho alguna vez.
Eso me recuerda a cuando hablaba John de la experiencia subjetiva, como uno participaba en la misma dirigiéndose a algo, en contexto concreto…
Un proceso de coaching sin duda no viene nada mal.
Un abrazo