22.12.11
El programa de “Pienso luego existo” en La2 es siempre una inspiración para mí. En este apartado se entrevistan a filósofos relevantes del mundo actual. Pero ¿por qué filósofos? Suena a profesores rollo de universidad e instituto. La mejor respuesta a esta pregunta la tiene Manuel Cruz: “El filósofo repara en cosas que al resto de las personas pasan de largo. Intenta ensanchar los limites. Se puede ir más allá todavía. Esto contribuye a pensar mejor en la realidad.”
Es por tanto este pensamiento de ir más allá lo que nos permite desarrollarnos, darnos cuenta que existen más posibilidades de las que inicialmente habíamos tenido en cuenta. Un ejemplo, “Un ser humano es lo que piensa y lo que hace” según Emilio Lledó. Sin embargo, nosotros estamos encerrados en nuestros problemas de trabajo, de familia, política, fútbol… que no nos damos cuenta que somos nosotros los que pensamos y hacemos estos problemas y que, por tanto, si los hacemos, también podemos hacer más, menos u otra cosa bien diferente. Nosotros dirigimos nuestra forma de pensar, sentir y estar en este mundo.
He escuchado muchas veces a Manuel Cruz en el programa de radio La Ventana además de verle en el documental. Me gusta cuando dice “no podemos estar a verlas venir; colaboro en radio y en prensa” y esto me parece fantástico. Nos permite a todos aprender de sus reflexiones explicadas de forma sencilla y analizar el “por qué” de sobre cosas que antes no habías pensado o imaginado.
El ser humano es lo que la educación hace de él, dijo Kant. Emilio Lledó enseña a las personas a mirar para ser seres humanos. Insiste en que aprendamos a mirar, a tener una actitud permanente de interrogarse y de entusiasmarse sobre la vida.
El mundo en que vivimos se esta haciendo cada vez más difícil. Todo esta contaminado y sus reflexiones tratan de hacernos ver que tenemos que comprender mejor lo que ocurre en la realidad. Manuel Cruz habla de que amar se ha puesto muy difícil, en el momento que más necesitamos. Habla de que el amor es una forma de conocimiento. Sin embargo, predominan las condiciones materiales y la palabra amor surge demasiado poco en el mundo actual. Creo que es un punto de vista muy a tener en cuenta.
Desde aquí os deseo unas muy felices fiestas rodeados de vuestra familia, amigos y mucho amor. Que comencéis con buen pie el 2012.
16.11.11
Me interesó este fin de semana el artículo de El País “Matemáticos, cinco cabezas prodigiosas” y en especial, las matemáticas inversas de Álvaro Pelayo. Él afirmaba que “no es otra cosa que reconstruir algo a partir de una única propiedad… es como si a partir de mi voz pudieras reconstruir mi garganta”.
Esta es una forma de pensar que hacemos todos los días, tenemos pequeñas pistas de algo y necesitamos averiguar qué ocurrió. Se necesita indagar, explorar, relacionar, conectar con momentos en los que nos falta información… hasta que lo conseguimos. Pero en este proceso hay personas que lo hacen de una forma más rápida y con más acierto que otros. Siendo los científicos son expertos en ello, busco aprender de ellos. De hecho estoy leyendo el libro de un físico muy conocido, Richard Feynman ¿Qué te importa lo que piensen los demás?. Dos experiencias que me han parecido interesantes:
“El científico tiene una amplísima experiencia de ignorancia, de duda, de incertidumbre. Cuando un científico desconoce la solución de un problema, es ignorante. Cuando tiene una corazonada sobre cuál va a ser el resultado, siente incertidumbre. Y aún cuando esté francamente seguro de cuál va a ser el resultado, todavía le queda alguna duda. Hemos descubierto que para poder progresar es de fundamental importancia saber reconocer nuestra ignorancia y dejar lugar a la duda. El conocimiento científico es un cuerpo de enunciados que tiene diversos grados de certidumbre. Algunos son sumamente inseguros, algunos casi seguros, pero ninguno es absolutamente cierto.”
“Tyrannosaurus rex, y decía algo así como, «Este dinosaurio tiene siete metros y medio de alto y su cabeza, un metro ochenta de ancha.»Entonces mi padre interrumpía la lectura y decía, «Bueno, veamos ahora qué significa eso. Quiere decir que si el dinosaurio estuviera en el jardincito que hay delante de casa, sería lo bastante alto para meter la cabeza por nuestra ventana, aquí arriba». (Estábamos en el segundo piso.) «Pero la cabeza sería demasiado ancha para entrar por el hueco». Procuraba traducir a alguna realidad todo cuanto me leía.Resultaba apasionante y muy, muy interesante, pensar que hubiera animales de semejante magnitud, que todos hubieran muerto y que nadie supiera por qué. A mí no me daba miedo el que a consecuencia de esto pudiera llegar uno hasta mi ventana. En cambio, aprendí de mi padre a traducir; en todo cuanto leo procuro averiguar lo que de verdad significa, lo que realmente se está diciendo.Así es como fui educado por mi padre, con ejemplos y explicaciones como aquellos. No había presión; sólo explicaciones amables e interesantes. Me han motivado para el resto de mi vida, y me han hecho interesarme por todas las ciencias. (Lo que pasa es que soy más diestro haciendo física.)
He sido atrapado, por así decirlo —lo mismo que alguien a quien se le ha dado de niño algo maravilloso, y luego se pasa la vida buscándolo otra vez. Estoy siempre buscando, como un niño; buscando las maravillas que sé que he de encontrar —no siempre, quizás, pero sí de vez en cuando.”
La duda, la incertidumbre, el aprender, el explorar… están en nuestro día a día más que nunca.
26.09.11
Esta semana pasada participé en el curso de la Uned “Mitos, leyendas y su realidad en el Mediterráneo Antiguo”. El curso aportó mucho, así que voy a comenzar por el primer día.
Se comenzó con conferencia titulada “El ejército del imperio neoasirio. La mejor máquina militar de su época” impartida por Rubén Sáez Abad. Es todo un lujo poder escuchar cómo estaba formado un ejército muy anterior al que yo pensaba que era el mejor ejército de todos los tiempos, el romano. Por tanto, es útil ir actualizando los conocimientos que se tienen, averiguando cuáles son, cómo se adquirieron y ver si son certeros.
Posteriormente, el profesor José Ramón Pérez-Accino Picatoste nos habla de los egipcios en “Filosofía, mito y la ausencia de ambos en el Antiguo Egipto”. El mito principal de los egipcios es la magia, los demonios y sus maldiciones. Ésta forma de pensar estaba muy lejos de la que actualmente disponemos. Sin embargo, el profesor hizo una descripción de la sociedad egipcia de una forma nueva:
- el faraón como figura que establece el orden sobre el caos – es decir, busca soluciones para los problemas de sus ciudadanos, principalmente ligados con la agricultura y el río Nilo-,
- los egipcios no tenían una única forma de explicar las cosas – así utilizó el mando a distancia para incidir que cada uno lo ve de una forma diferente a cualquier otro sentado en la sala-,
- el mundo egipcio como un mundo metafórico para explicar lo que nos ocurre más que utilizar definiciones de diccionario,
- y por último, de lo que yo recuerdo, explicó como los jeroglíficos buscaban representar o describir el mundo real.
Para finalizar “De las Puertas de Cronos a las Columnas de Hércules” por Salvador Bravo Jiménez que, de forma muy personal y experiencial, nos explicaba en primera persona cómo es el Estrecho de Gibraltar, qué se siente al pasar por el Estrecho y qué podían sentir las personas hace muchos siglos al llegar al fin del mundo cuando estaban cerca de ese punto. Pues sí, las personas veían el mar Mediterráneo inclinado hacia abajo, dónde Grecia estaba en la parte de arriba y España en la parte de abajo del plano. Es otra perspectiva totalmente diferente a la actual. De hecho, nos solemos creer el centro de nuestro mundo y cuando vemos nuestro planeta vemos a España en medio. Sin embargo hay múltiples puntos de vista y la foto siguiente marca uno de ellos.

Actualizar conocimientos, tener en cuenta que cada persona tiene su visión de lo que le ocurre a su alrededor y además, que ésta forma de comportarse puede cambiar con el tiempo y con el lugar en el que uno se encuentre. Por ello es muy útil, entre otras muchas cosas, ponerse en el lugar de las otras personas y averiguar que es lo que la hace única y diferente, sabiendo que siempre es sólo una perspectiva y que puede cambiar …
Esta última foto es de Flickr.
14.09.11
Esta semana me han parecido relevantes dos entrevistas en dos diarios diferentes.
La primera fue en el diario Información al Economista Santiago Niño Becerra: “La gente tiende a confundir coste con precio, y productividad con coste. Hoy es competitivo el que tiene una alta productividad. Para ello no hay que estrujar al trabajador y pagarle poco, hay que arbitrar bienes o servicios con un alto valor añadido y una gran dotación de capital. Necesitamos gente muy preparada y pagarle muy bien, pero eso si muy poca gente. Eso convierte a cualquier empresa en altamente competitiva porque es altamente productiva y puede ajustar sus precios al mercado”.
Por otro lado, la entrevista en El País al director de la escudería Mercedes, Ross Brawn: “El compromiso de la gente es importantísimo. Todo el mundo comete errores y yo también. Por eso es vital que, cuando uno la pifia, levante la mano y diga que ha metido la pata. Solo así se podrá analizar por qué ha ocurrido para que no vuelva a pasar. Pero para que alguien tenga el valor de hacer eso tiene que sentirse muy comprometido. Cuando consigues compartir todo eso, entonces, tienes un equipo. Solo conseguiremos nuestro propósito si estamos unidos.”
Ambos muestran –en parte- actitudes que son muy buenas a desarrollar, especialmente en el entorno de trabajo. Productividad como forma de hacer las cosas de forma efectiva y eficiente incluyendo el factor tiempo, hice un blog sobre esto. El compromiso como forma de entender la vida, como estar inspirado y tener una pasión por lo que haces, ¿cuál es tu pasión?¿en que te inspiras?¿qué personas te han inspirado?¿cómo evalúas y valoras lo que haces?.
Y por otro lado, están los errores que se cometen como una forma de aprendizaje. Se dice que un responsable de IBM, Thomas Watson, en una entrevista mencionó que un colaborador suyo había cometido un error extremo que costó alrededor de 600.000$ a la empresa. El entrevistador rápidamente le comentó – ¿lo despidió?- Watson respondió – acabo de invertir 600.000$ en la formación de esta persona. ¿Porqué debería de tener otra persona esta experiencia de forma gratuita?
Nuevos tiempos, muchas posibilidades…
21.06.11
Semanas atrás, Julia Otero entrevistó a José Antonio Marina en su programa de radio. Me gusta seguir a Marina por sus estudios sobre el cerebro y los desarrollos que provocan en las personas. He leído con anterioridad algún que otro libro de él, pero voy a centrarme en sus dos últimos relacionados con la creación de la Universidad de Padres y la investigación sobre el cerebro: la educación del talento y el cerebro infantil.
En la entrevista, Marina describe el mundo actual cómo globalizado, de una fuerte competencia, acelerado y con muchas oportunidades. Sin embargo, cada persona lo afronta de una manera diferente. Te encuentras personas que son completamente pasivas y espera que “alguien” le resuelva los problemas, mientras que otros asumen la situación y emprenden/innovan/inventan un futuro mejor.
Introduce el concepto de capital educativo. Lo que nos viene a decir Marina es que teníamos por costumbre dejar en herencia dinero o viviendas a nuestros hijos, sin embargo, con este nuevo concepto, lo que le debemos dar en herencia es una buena educación. Esto supone, según el autor, conseguir que el adolescente adquiera una serie de recursos intelectuales, emocionales, operativos y morales para resolver sus asuntos y problemas que le surjan en el día a día.
Me pareció especialmente interesante -cosa que explica muy bien en su libro “el cerebro infantil”-, es el mito o la creencia de que hay habilidades básicas que se aprenden hasta los tres años de edad y que luego no podemos aprender. Un ejemplo de esto sería saber un idioma, el carácter, la velocidad aprendizaje, etc. Esta información surge a partir de un estudio que pidió Clinton para llamar la atención de lo importante que es la educación de los hijos a una edad muy temprana. De ser muy importante, se pasó a que éstas habilidades sólo se podían aprender hasta la edad de los 3 años.
Los estudios actuales de neurociencia han demostrado que el aprendizaje dura toda la vida. Todos podemos aprender un idioma a cualquier edad, aunque a edades más tempranas se tiene más sensibilidad para aprender y si quieres mantener el acento, los 10 años debe respetarse, según afirma el autor. Sin embargo, he conocido a personas que han aprendido idiomas con acentos nativos, ya de adultos y por otro lado, también he conocido a logopedas que han hecho un trabajo excelente para acercarse mucho más al acento nativo de la región del país de habla del idioma. Por esto, es útil mantenerse abierto y comprobar todas nuestras creencias, conocimientos y convicciones. Esto nos permitirá desarrollar más.
El cerebro humano sigue reproduciendo nuevas neuronas incluso en el momento de la muerte. Nuestro cerebro no es algo que se hace y ya, sino que se desarrolla –lo más parecido a un músculo-. La plasticidad del cerebro es por tanto enorme, cuando estamos educando un niño estamos creando todas sus estructuras biológicas y mentales que se irán modificando a lo largo del tiempo.
06.06.11
“Los momentos de crisis producen una vitalidad redoblada en los hombres. O más sucintamente, quizás: los hombre sólo empiezan a vivir plenamente cuando se ven entre la espada y la pared.”
Este es un fragmento de “El libro de las ilusiones” de Paul Auster. Cómo en el libro, muchas personas sufren crisis a lo largo de sus vidas. Pérdidas de parejas e hijos, mascotas, cosas materiales de mucho valor sentimental (libros, películas, fotos…) y económico (dinero, casas, juegos…). Cada actuación tiene matices parecidos pero a su vez, todos son diferentes. Y es que no hay una perdida que sea igual a la otra, ni una que afecte de manera igual a dos personas.
Curiosamente se habla de “yo sé lo que es, porque he pasado por lo mismo” pero ha pasado por su propia crisis y ésta, para otra persona puede ser parecida, diferente o ninguna de las anteriores.
Las personas responden de diferente manera ante situaciones negativas. En casos sencillos, hay niños que se caen de sus bicis y se hacen mucho daño, sin embargo al día siguiente se suben de nuevo en la bicicleta, como si nada hubiese ocurrido. Otros niños, rechazan la bici y le cogen miedo. Tardan mucho más en recomponer la situación.
También hay niños que se quedan encerrados en el trastero. Golpean fuertemente la puerta hasta ser escuchados, y tras varias horas de lloro y golpes, consiguen ser rescatados. Algunos recuerdan la situación para tener más cuidado la próxima vez, a otros, les entra una enorme ansiedad cada vez que se encuentran en sitios pequeños cerrados, cómo los ascensores.
Cada uno de nosotros ha vivido diferentes situaciones negativas que pudieron generar una crisis pero, ¿supiste afrontarlo la siguiente vez de mejor manera?
En el libro, el personaje principal pierde en un accidente aéreo a sus dos hijos y su mujer. A partir de ese momento se hunde completamente, aislándose del mundo y comienza a tener un miedo espantoso a coger un avión. A sus seres más queridos los ha perdido en el ahí, por lo que es de suponer que genere negatividad sobre esta forma de viajar. Evita las carreteras que conducen a los aeropuertos, los aviones y todo lo relacionado con éstos.
Hay un momento en su vida que necesita volar, su solución y es tomar medicinas que le dejen dormido y con ello evitar así el problema. Cierto, pero no lo soluciona. En el viaje de vuelta, se olvida de las pastillas, estuvo a punto de dar marcha atrás, pero se dio cuenta de que tenía razones muy importantes por las que hacer el trayecto en un corto periodo de tiempo. Decidió volar, se sentía incómodo, no era fácil, conocía las posibilidades de tener un accidente, siguió las normas de aviación de manera extrema e intentó estar atento a que nada le ocurriera. El miedo estuvo en todo el viaje pero gestionó su estar ahí por una razón muy importante que tenía que hacer cuando llegara a tierra.
El miedo no se supera como si fuera una pared por la que hay que pasar por encima. El miedo se investiga y se detalla en mayor medida buscando dónde es más seguro para continuar. Efectivamente el mundo es inseguro, pero hay pequeñas partes de él, donde te puedes sentir con más seguridad. A veces las cosas pasan, pero cómo reaccionar e investigar lo ocurrido, te ayuda a tener más herramientas para solucionarlo de una forma mejor. Es aquí donde se desarrolla la persona.
02.06.11
El libro de “El zen en el arte del tiro con Arco” de Eugen Herrigel muestra como un occidental, en este caso un alemán, aprende unas enseñanzas orientales. El autor es un profesor de universidad invitado en una universidad de Japón qué, para conocer mejor la cultura japonesa, decide aprender uno de los deportes más respetados: el tiro con arco. A partir de ahí, se deja recomendar por sus compañeros de trabajo para elegir el mejor profesor de esta materia. En el libro explica cómo aprende a hacer uso del arco, pero sobre todo cómo aprende la enseñanza zen. A mi me interesó, entre otros, los siguientes puntos:
El maestro zen da muy pocas instrucciones en el uso del arco. Para comenzar, le enseño cómo lo hacia él y le dio unas premisas de partida “no debes aplicar todas sus fuerzas sino que los músculos deben estar relajados como si contemplara la acción sin intervenir en ella”.
A partir de ahí tiene que gestionar la frustración, el mantenerte dentro del ejercicio, el continuar haciéndolo, el practicar sin saber cómo se hace tensar el arco para el disparo. Tiene que experimentar diferentes formas hasta encontrar la más adecuada, la que encaje contigo mismo.
“Un gran maestro tiene que ser un gran pedagogo, si hubiera iniciado la enseñanza con los ejercicios respiratorios jamás le habría convencido de su decisiva influencia. Primero hay que naufragar en los propios intentos para luego cogerse al salvavidas que le arrojo”. El alumno sólo se centraba en manejar el arco y no en participar él mismo en el tensado del arco. La activación de la respiración te permite tensar el arco mucho mejor, pero no el maestro no se lo dijo hasta que el alumno se encontraba tan perdido, por lo mal que le salía todo, que cualquier ayuda que recibiera la iba a tomar sin cuestionar.
“El maestro no se horroriza ante los fracasos. Cuando realiza el ejercicio está la expectativa de su fracaso”. Este punto es muy importante, solemos abandonar cuando algo nos sale mal, pero que salga mal es una posibilidad hay que insistir hasta conseguirlo.
Introduce cambios en el entrenamiento: “mientras vienes a clase, debes prepararte por el camino: prepárese para lo que suceda aquí y olvídate de lo demás.” A parte de hacer uso de tu cuerpo, también necesitas un entrenamiento mental. Es decir, si voy a jugar al tenis, puedo ir calentando y practicando los ejercicios mentalmente mientras voy desde casa al campo de juego y, una vez allí, sólo me concentro en cada uno de mis movimientos y cómo puedo mejorarlos.
“El maestro es un incondicional dominio de las formas: practicar, repetir y repasar lo repetido”. La práctica del deporte o de cualquier actividad te permite mejorar y dominar mejor cualquier materia.
Toda actividad tiene un principio, un mantenimiento/ un hacer, y por supuesto, un fin. En este libro se muestra de la siguiente manera “El maestro cuando le enseña el camino al alumno tiene que dejarlo seguir sólo. Lo desprende de si mismo exhortándolo encarecidamente a ir más lejos que él, a subirse a los hombros del maestro.” Me parece una forma muy humilde de intervenir por parte del maestro.
Los productos/servicios/habilidades que creamos tienen un principio, un desarrollo y un final. En la formación, por ejemplo, se planifica un temario, clases, horas… pero, tenemos en cuenta ¿cómo irá el alumno más allá? ¿cómo puede el alumno mejorar al profesor?¿cuando se deja de ser alumno y pasa a ser profesor/alumno de si mismo?
24.05.11
“Si se echa una rana a una olla con agua hirviendo, ésta salta inmediatamente hacia fuera.En cambio, si inicialmente en la olla ponemos agua a temperatura ambiente y echamos una rana, ésta se queda cómodamente dentro de la olla.Si a continuación, comenzamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona bruscamente sino que se va acomodando a la nueva temperatura del agua hasta morir hervida”.
Las metáforas ayudan y explican, en parte, una situación o experiencia. A partir del hecho de la rana, se ha explicado cómo determinadas personas no han visto venir la crisis económica actual. Así, por ejemplo, en el sector inmobiliario, las personas compraban las viviendas a un precio cada vez más elevado mientras que las empresas no paraban de construir. Sin embargo, llegó el día que no se compró y muchas empresas entrando en quiebra. Lo importante era construir, hasta que el agua hirvió.
En determinados casos, es útil abordar así un problema –sobre todo si es muy complicado – siguiendo un proceso parecido al de la rana hirviendo. Se toma el problema y, en vez de trabajar directamente con él, se acomoda a la persona, dejando para después la situación difícil y se investiga todo lo que hay alrededor del problema, para que cómodamente salgan posibles soluciones y poder actuar en consecuencia.
Hace poco escuche por la radio muy buenas reflexiones sobre la novela Sunset Park de Paul Auster. Para mí, el Sr. Auster narra la historia en términos de la metáfora de la rana y la olla hervida. Habla de historias de cada uno de los personajes de la novela que vive en un edificio de Sunset Park, Nueva York. Te sumerges en la novela conociendo la vida de cada uno de ellos por separado. Vida muy similar a la tuya o experiencias que te han podido pasar a ti, o que tienes a conocidos a los que les ha ocurrido situaciones parecidas. Sin embargo, viven sin pagar alquiler en viviendas que no son suyas… Y esto te hace entrar poco a poco en un mundo nuevo, del que inicialmente no tendría nada que interés, pero que ahora está lleno de posibilidades… Disfruté mucho con la novela, de hecho ya voy por la siguiente.
La inspiración para solucionar problemas está en muchos sitios… una de ellas puede estar ahí, en el alrededor.
18.04.11
Visita a las pinturas rupestres en el abrigo de La Sarga. Carlos – el guía – tuvo la amabilidad de enseñarnos y explicarnos todas las pinturas que hace miles de años que el hombre pintó. Es difícil saber por qué se pintaron y para qué. ¿Las pintaron para qué nosotros las viéramos?
Después de explicarnos las interpretaciones actuales de estas pinturas, Carlos hizo una aportación muy interesante: -Os recomiendo volver dentro de unos años a visitar estas pinturas. Puede que la interpretación que ahora os he dado no sea válida en un futuro, ya que queda una parte del abrigo por limpiar y esto puede cambiar todo lo que os he contado hasta ahora.-
Fue muy honrado y, a su vez, abrió la posibilidad de que en un futuro se explicara, con otros motivos, el por qué se pintaron y para qué se pintaron. Con demasiada frecuencia me encuentro con explicaciones cerradas y únicas, 100% seguras de que algo ocurrió de una manera concreta y sólo pudo ser de esta manera. Sin embargo, el mundo que nos rodea no funciona de esta manera, las cosas, las situaciones y nosotros cambiamos cada día. Es muy útil mantenerlo abierto a diferentes posibilidades, interpretaciones y desarrollos a lo largo del tiempo. He tomado la visita a La Sarga, como ejemplo de posibilidades de cambio continuo en el tiempo y más, su posible interpretación.
También cambian las interpretaciones en función de las personas y el lugar en el que la persona se encuentre. Como ejemplo, hace ya algunos años, visitando el Museo Vaticano en Roma, hubo un momento que miré por la ventana hacia un patio interior donde había diferentes guías explicando a sus grupos las maquetas de las diferentes pinturas que se iban a encontrar dentro de la Capilla Sixtina. El motivo de hacerlo allí era debido a que dentro de la capilla se debía mantener silencio.
Me incorporé a un grupo, de forma disimulada, para escuchar al guía. Me pareció tan interesante lo que contaba, que decidí escuchar al siguiente guía. Curiosamente la explicación era bastante diferente a la primera. Esto me sorprendió bastante, yo hubiese pensado que la explicación primera iba a coincidir con la segunda y ésta a su vez con un libro de historia, como el que utilizaba en mis estudios -que, por cierto, sólo daba una interpretación-. Decidí seguir probando, me divertía escuchando diferente explicaciones, luego las escuché en diferentes idiomas. Todas eran diferentes, había rasgos comunes pero poco más.
Mi curiosidad fue a más, hasta que llegó el momento que decidí entrar en la Capilla. Fue una de las mayores maravillas que he visto nunca y aquel momento fue único, nunca he vuelto a sentir algo así. De hecho, posteriormente he vuelto a entrar y no he tenido el mismo sentir. Cada emoción tiene su momento y las emociones posteriores se pueden tener de forma diferente.
Las situaciones, las cosas y nosotros mismos, estamos en continuo cambio y cada vez percibimos lo que nos rodea de forma diferente. Cambiamos y percibimos cosas nuevas/iguales/diferentes con nuestro desarrollo. Una forma en que podamos percibir más de lo que nos rodea es a través de investigar diferentes posibilidades, cómo con las historia de los guías, por ejemplo.
18.03.11
Díselo a los demás… Con estas palabras terminó una grata conversación con un científico del Instituto de Neurociencias en Alicante. Es su semana de puertas abiertas.
El ciclo comenzó con una jornadas sobre enfermedades mentales, dónde se mostraron datos muy interesantes sobre el uso de los fármacos. Uno, que un mismo fármaco se utiliza para diferentes enfermedades, y dos, que los fármacos a lo largo de estos años no han conseguido mejores resultados en la recuperación de las personas. Me quedé bastante impresionado.
Hoy nos presentaron parte de los trabajos realizados. En una mesa aparecían mutaciones a moscas, peces, pollos, ratones y por último, un cerebro. Parte de sus investigaciones se basan en simplificar al máximo la complejidad del cerebro y, a partir de ahí, extrapolar y comprobar que ocurre en los todos los seres humanos. Es decir desde un problema complejo, desmenuzarlo en partes más pequeñas, estudiarlas a fondo y a partir de ahí buscar soluciones más certeras. Esta forma de investigar me pareció muy interesante, práctica y útil para el día a día.
En el instituto hay un equipo formado por médicos, biólogos, matemáticos, químicos y psicólogos. Fueron muy acogedores y sus explicaciones fueron claras y muy didácticas. Sólo dos puntualizaciones:
1. Sus enfoques estaban muy centrados en remediar una enfermedad. Se mostraban los daños en el cerebro a partir de las enfermedades mentales. Sus evidencias eran neuronas muertas. No aprecié estudios de desarrollo, aprendizaje y mejoras en las personas.
2. En todo momento, limitaban la mente al espacio del cerebro, no había otra posibilidad. Todo lo que pensamos, hacemos y sentimos se genera y se hace desde el cerebro. Sin embargo, esto no está tan claro. A través de John McWhirter comprobé que para mis pensamientos tengo que utilizar mi lengua, no solo basta con el cerebro. De igual manera que para andar, las instrucciones pueden venir desde el cerebro, pero también necesito las piernas. También los movimientos de las manos me ayudan a mantener una conversación… hay ejemplos, por tanto, que indican que no todo está en el cerebro.
Es útil mantenerse abierto a más posibilidades y comprobar lo que ocurre…
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