18.04.11
Visita a las pinturas rupestres en el abrigo de La Sarga. Carlos – el guía – tuvo la amabilidad de enseñarnos y explicarnos todas las pinturas que hace miles de años que el hombre pintó. Es difícil saber por qué se pintaron y para qué. ¿Las pintaron para qué nosotros las viéramos?
Después de explicarnos las interpretaciones actuales de estas pinturas, Carlos hizo una aportación muy interesante: -Os recomiendo volver dentro de unos años a visitar estas pinturas. Puede que la interpretación que ahora os he dado no sea válida en un futuro, ya que queda una parte del abrigo por limpiar y esto puede cambiar todo lo que os he contado hasta ahora.-
Fue muy honrado y, a su vez, abrió la posibilidad de que en un futuro se explicara, con otros motivos, el por qué se pintaron y para qué se pintaron. Con demasiada frecuencia me encuentro con explicaciones cerradas y únicas, 100% seguras de que algo ocurrió de una manera concreta y sólo pudo ser de esta manera. Sin embargo, el mundo que nos rodea no funciona de esta manera, las cosas, las situaciones y nosotros cambiamos cada día. Es muy útil mantenerlo abierto a diferentes posibilidades, interpretaciones y desarrollos a lo largo del tiempo. He tomado la visita a La Sarga, como ejemplo de posibilidades de cambio continuo en el tiempo y más, su posible interpretación.
También cambian las interpretaciones en función de las personas y el lugar en el que la persona se encuentre. Como ejemplo, hace ya algunos años, visitando el Museo Vaticano en Roma, hubo un momento que miré por la ventana hacia un patio interior donde había diferentes guías explicando a sus grupos las maquetas de las diferentes pinturas que se iban a encontrar dentro de la Capilla Sixtina. El motivo de hacerlo allí era debido a que dentro de la capilla se debía mantener silencio.
Me incorporé a un grupo, de forma disimulada, para escuchar al guía. Me pareció tan interesante lo que contaba, que decidí escuchar al siguiente guía. Curiosamente la explicación era bastante diferente a la primera. Esto me sorprendió bastante, yo hubiese pensado que la explicación primera iba a coincidir con la segunda y ésta a su vez con un libro de historia, como el que utilizaba en mis estudios -que, por cierto, sólo daba una interpretación-. Decidí seguir probando, me divertía escuchando diferente explicaciones, luego las escuché en diferentes idiomas. Todas eran diferentes, había rasgos comunes pero poco más.
Mi curiosidad fue a más, hasta que llegó el momento que decidí entrar en la Capilla. Fue una de las mayores maravillas que he visto nunca y aquel momento fue único, nunca he vuelto a sentir algo así. De hecho, posteriormente he vuelto a entrar y no he tenido el mismo sentir. Cada emoción tiene su momento y las emociones posteriores se pueden tener de forma diferente.
Las situaciones, las cosas y nosotros mismos, estamos en continuo cambio y cada vez percibimos lo que nos rodea de forma diferente. Cambiamos y percibimos cosas nuevas/iguales/diferentes con nuestro desarrollo. Una forma en que podamos percibir más de lo que nos rodea es a través de investigar diferentes posibilidades, cómo con las historia de los guías, por ejemplo.
24.03.11
Últimamente he releído algún capítulo del libro de Seth Godin: ¿Eres imprescindible? Cómo reconducir tu carrera y disfrutar de un futuro extraordinario. Es un reconocido autor de libros dirigidos a la empresa dentro del marketing.
Habla de la relación empresa y personas a lo largo de la historia. Tras la revolución industrial se requerían personas o mano de obra fácilmente sustituible para trabajar en la industria. De tal manera que las personas trabajaban junto a las máquinas y casi se les trataba como igual. El mejor trabajador era el que se comportaba como una máquina. No hace mucho tiempo, tuve un jefe que siempre nos aconsejaba “Vosotros haréis bien vuestro trabajo si conseguís ser prescindible”.
En la actualidad, se ha pasado de una sociedad industrial a una sociedad de servicios donde la creatividad, la innovación y el conocimiento son la base de la empresa. Es por tanto que se ha pasado de ser un número o un apellido, a una persona que es parte de la empresa y que la empresa es parte de ella. ¿Reconoce esta situación todo el mundo? Yo desde luego no, creo que las jubilaciones anticipadas y los despidos actuales están muy lejos de esta esto… Y nos queda mucho por aprender.
Me llamó especialmente la atención el capítulo titulado “La poderosa cultura del regalo”. Históricamente, antes de la revolución industrial el que daba regalos era el que tenía poder, era una forma de demostrar lo importante que era. Posteriormente esta situación cambió, siendo la persona que tiene poder la que recibe regalos de los demás (los casos políticos actuales son más que sonados). Seth Godin afirma “los ganadores vuelven a ser los artistas que dan regalos. Regalar te convierte en alguien imprescindible. Inventar un regalo, crear arte… eso es lo que busca el mercado, y los que dan son los que se ganan nuestro respeto y atención.”
Las ideas se divulgan a través de internet. Existe un sentido de reciprocidad en el regalo, en muchos casos. Si invitas a alguien a cenar, traen algo. Si regalas algo a alguien, esperas un favor a cambio. El verdadero regalo es el que no esperas nada a cambio, es cuando ofreces algo muy por encima que nadie puede equiparar con una contraprestación. Este es el regalo como signo de generosidad, indica que tienes mucho para dar a los demás.
¿Cuántas cosas tenemos para dar a nuestras parejas, hijos, familia, amigos y comunidad?
Sin duda un libro que no deja a nadie indiferente, ni la pregunta tampoco…
Foto por cortesía de Flickr. En este caso el fotógrafo es Thomas Hawk. Está expuesto en el libro como fotógrafo muy reconocido que regala a su vez fotografías. A mi me gustó ésta.
15.03.11
Sólo conocía de esta película por su premio a la mejor actriz, Natalie Portman, en los Oscar. Nina, su personaje, es una bailarina de ballet que ha sido elegida para realizar el papel principal de una obra. El papel contiene dos personajes:
El cisne blanco, experiencias/comportamientos relacionados con complacer a los demás, hacer todo aquello que la gente espera que hagas. En la película, por ejemplo, Nina era hija de una bailarina frustrada que veía que su hija podía hacer lo que ella nunca pudo, por tener que criarla. También momentos de ensayo de la técnica hasta la saciedad para llegar a la perfección, conseguía muy buenos resultados pero nada más.
El cisne negro, experiencias/comportamientos dirigidos a conocerse a si mismo, trasgredir, no importa lo que hagan los demás, “yo quiero ser yo mismo”. Experimentar con los imposibles, soñar, ir más allá… Nina en estas situaciones necesitaba liberarse sexualmente y experimentar, sacar lo que tenía encerrado en su interior y probar todo aquello que le habían prohibido.
Una misma persona y, ¿dos personalidades?¿dos formas de actuar en diferentes situaciones? ¿se puede ser siempre la misma persona?¿se representan diferentes papeles en función de con quién se hable y con quién se esté?¿se puede tener una personalidad en el trabajo y otra en casa?¿convivimos con un cisne blanco y un cisne negro?¿tenemos un lado oscuro además de nuestro comportamiento diario?
Es una película muy recomendable -incluye un poco de terror- que te hace reflexionar. Nina no tuvo un buen entrenador, y aunque la representación de la obra de ballet fue espectacular, éste no supo enseñar a Nina que no sólo existía ésta obra, sino que a lo largo de la vida tenía que seguir representando obras igual de espectaculares que la que había realizado.
Sin destripar más la película, podemos pensar que tenemos varias personalidades y varias formas de actuar. Sin embargo, pienso que somos la misma persona que afrontamos de manera diferente las situaciones. Hemos aprendido a entrar, mantener y salir de un mismo contexto tantas veces que ya nos parece natural: en el trabajo, ya de camino al mismo, nos comportamos de una manera concreta. Al salir y tomar unas copas con los amigos, actuamos de otra manera. Y por su puesto en casa… Quizás es importante para nuestro desarrollo no mezclar “las personalidades” y por tanto, no traer los problemas del trabajo a casa, y al contrario. La clave está en saber utilizar la combinación óptima del cisne negro y blanco. En definitiva, conocerse a si mismo.
23.02.11
En la hora de Juan José Millas, dentro del programa de Gemma Nierga en la cadena ser, se habló de información y creatividad. La idea surge a través de la emisión de un programa televisivo en EEUU dónde un ordenador – llamado Watson, de IBM – ha retado a personas y, por supuesto, les ha vencido. El concurso consistía en dar una respuesta y el concursante tenía que averiguar la pregunta.
Millas consideraba que el tipo de inteligencia que el ordenador reproduce es el menos inteligente, sólo tiene información. Lo compara con los protocolos que existen en ciertas profesiones. Por ejemplo, en la medicina, hay médicos que se rigen por unos protocolos – actuaciones a seguir que están fijadas- y nada más. No hay creatividad. De igual manera, él consideraba que el ordenador ha ganado a base de utilizar protocolos o información que alguien le ha dado.
Otro tipo de inteligencia bien diferente es la creatividad. De ésta se habló con Alex Martínez Roig, Director de Contenidos de Digital +. La creatividad es el motor del progreso social y empresarial. Sin embargo, se gestiona poco. Las empresas y las personas tienen que generar más espacios y recursos. Actualmente, se prefiere alcanzar objetivos más que crear objetivos nuevos y diferentes. Muchas veces las grandes ideas surgen en las cafeterías, más que en el propio trabajo.
La creatividad implica generar conexiones, errores, ideas, riesgos, tonterías… Alex Martínez Roig afirma que se puede enseñar a ser creativo, tener una mirada de 360 grados, mírar de diferente manera. Comentó que Ferran Adrià preguntó una vez a una gran empresa por su auditoría de creatividad, y se quedaron mirando unos a otros.
¿Cuál es el estado actual de creatividad?¿dónde soy creativo y dónde no?¿qué tiene que ocurrir para que emerja más creatividad? Estas podrían ser preguntas básicas para una auditoría de creatividad. Veamos ahora a qué diferentes niveles es posible ser más creativo:
- A nivel de qué hacemos en nuestro día a día, ¿sólo existe una manera de hacer las cosas? ¿puede haber diferentes maneras de hacerlo?¿es ésta la manera más creativa?¿cuál es la menos creativa?¿qué más posibilidades hay?
- A nivel de cómo hacemos. Es decir, ¿cómo gestionamos una tarea? ¿cómo organizamos nuestra agenda de trabajo?, por ejemplo. ¿Teniendo un criterio de tiempo que voy a dedicar a cada tarea, lugares a los que tengo que ir, empiezo por tareas más importantes y dejo las menos para el final?¿cómo gestiono mis emociones y mis pensamientos a lo largo del día? ¿puedo ser más creativo ahí?¿qué más posibilidades hay?
- A nivel de por qué, ¿por qué lo hago de esta manera?¿qué significado tiene eso para mi?¿qué más significados pueden ocurrir?¿por qué ocurren las cosas de esta manera?¿de quién o de qué puedo aprender más?
- A nivel de qué ocurre ahora de manera diferente, ¿es suficiente los cambios introducidos en creatividad?¿qué creatividad mantengo activo a lo largo del día y a qué nivel?
Foto por cortesía de Flickr.
22.02.11

Ayer mientras leía un libro, decidí escuchar un poco de música en el ordenador. No presté demasiada atención a qué tipo de música escuchar y puse una cualquiera. Al poco de leer, me di cuenta que no estaba relajado leyendo sino muy activo.-¿Cómo puede pasar esto?- me pregunté. Nada, enseguida me di cuenta que la música era demasiado rápida para una lectura relajada.
La música me suele acompañar también en el deporte -dónde busco que sea muy activa – y en el coche por las mañanas cuando voy al trabajo, ahí me dejo llevar por la radio de forma pasiva.
El programa Tres14 dedicó ayer toda su hora al oído. Era curioso ver como la melodía influye en la toma de decisiones. Es muy conocido como los centros comerciales hacen uso del hilo musical para influir en las ventas. Se dice que si la tienda está vacía, se pone música tranquila para aumentar el tiempo de permanencia en la tienda. Sin embargo, cuando está llena, aparece una música disco más activa para mover a la gente.
En el documental aparecían ejemplos muy ilustrativos. Es imposible separar lo que oímos de lo que comemos. Cuando comemos una patata chips, lo crujiente que esta sea y el ruido que se hace al abrir la bolsa influye en el gusto de la patata. Una bebida gaseosa tiene que tener un sonido que nos lo indique el gas. Los sentidos trabajan todos juntos. Tal es así, que un vino se acompaña en función del plato, pero también sería interesante añadirle una música apropiada.
El sentido del oído tiene gran influencia en nosotros. Seleccionamos el sonido a partir de ruido y es éste el que nos ayuda a movernos en nuestro entorno. Tanto es así, que hace poco leí una noticia sobre el poco ruido que hacen los coches eléctricos en EEUU. Esto ha provocado que se incrementara el número de accidentes ya que las personas “no oían” a los coches. La petición clara ha sido poner ruido artificial a estos coches.
El sentido del oído nos acompaña durante todo el día. Tomamos multitud de decisiones en función de él. Es por tanto importante aumentar nuestra sensibilidad de este sentido para percibir más de nuestro entorno. ¿Cómo? prestando atención a nuestro tono de voz en las conversaciones, introduciendo variaciones para ver como influye en los demás bajando/ subiendo el tono, notar,confirmar y evaluar el resultado del cambio. También puedes practicar la calidad del sonido cerrando los ojos para comprobar que significa cada uno de los sonidos. Recomiendo siempre relentizar todo el proceso para percibir más y mejorar. El video me ha dado muchas ideas…
Foto por cortesía de Flickr.
14.02.11
En el programa de Redes de este fin de semana, Eduard Punset entrevistó al neurocientífico John-Dylan Haynes con el título de “Las decisiones son inconscientes”. De la entrevista me parece interesante sacar las siguientes afirmaciones:
- En la toma de decisiones, se produce un procesamiento inconsciente además de un procesamiento consciente. Éste último es el que más estamos habituado a tomar.
¿Qué significa esto exactamente? ¿y para qué sirve?
Pues bien parece ser que siempre que tomábamos una decisión éramos completamente consciente de lo que hacíamos. Por ejemplo, si estamos en un bar a las 9:00 de la mañana, una decisión puede ser pedirle al camarero un café con leche. Ésta se ha tomado conscientemente, nosotros somos los que decidimos pedir el café. Hasta aquí bien, pero ¿cómo tomamos la decisión de mover la cucharilla en el café?¿con qué intensidad?¿qué fuerza debemos ejercer para subir la taza hasta la boca?
Todas estas decisiones son en gran parte inconscientes, pero también las tomamos. El que sean inconscientes tiene un beneficio fundamental, nos ayuda a mantener una conversación con el resto de las personas que tenemos a nuestro lado, si no estamos solos, claro.
Para mi, otro de los beneficios principales de hacer uso del consciente y del inconsciente es que me puedo pensar las cosas dos veces, primero consciente de todo y luego dejando al inconsciente explorar a ver que sale. Es lo que popularmente se llama “consultarlo con la almohada”.
- Cada pensamiento está codificado con un patrón específico de actividad cerebral. Es decir, cuando pasan un escáner cerebral a una persona y piensa en un deporte, se activa una parte concreta de nuestro cerebro. Esta zona concreta se repetirá cada vez que tengamos los mismos pensamientos. Aquí la utilidad no es tan clara, pero es bueno mantenerlo abierto a ver que más cosas van ocurriendo.
Cada avance científico nos ayuda a mejorar nuestro desarrollo como personas…
Foto por cortesía de Flickr
10.02.11
El fin de semana pasado asistí al curso de John McWhirter titulado “El arte y la ciencia del aprendizaje y las enseñanza efectivas”. Este es un curso corto qué hace uso de la metodología DBM® para mejorar el aprender y enseñar tanto a nivel profesional como personal.
Este no es un curso de técnicas de estudio ni un taller de Formador de Formadores, sino que pretende ir mucho más allá, investigando cómo se hace el aprender a aprender y el enseñar a aprender a hacer. Me explico:
En el aprender, podemos trabajar sobre el producto – estudiar un temario de la historia de España concreto, por ejemplo –. Se aprende el temario y luego se expone en un examen, generalmente se olvida después.
También se puede aprender cómo y por qué se estudia esta historia – el proceso de aprender-, esto permitirá un aprendizaje más efectivo, no sólo para esta materia concreta sino para toda tu vida. Se requiere aprender el desarrollo de habilidades para recordar, imaginar, pensar, sentir, atender, concentrar, investigar, saber, hacer, conseguir… Importante es tener en cuenta las simplificaciones que a veces hacemos e investigar cómo se formó: se me dan mal los idiomas, yo soy de letras, nunca aprobaré matemáticas, es que yo soy así…
Me pareció importante estudiar como influye el contexto en el aprendizaje. De hecho, hay personas que necesitan ir a la biblioteca para estudiar ya que en otro sitio les resulta muy difícil. Aquí merece la pena investigar que incide en el placer/disfrute, en su significado y en el logro de estudiar. El resultado es que te permitirá estudiar en cualquier sitio, desde un viaje en el metro, hasta esperando en una cola del supermercado.
También cómo evaluamos nuestro aprendizaje. ¿Es útil esperar al final del aprendizaje la evaluación, o bien, supervisarte en tu proceso de aprender para ser más efectivo? Yo soy más partidario de la segunda opción.
Por otro lado, las habilidades de enseñanza son muy útiles de investigar tanto a nivel de que piensan, sienten y hacen los alumnos y no simplemente transmitir una información. Aquí discutimos si era conveniente enseñar directamente el producto final – acontecimiento histórico – o empezar con elementos aislados y construir conocimiento sobre ellos de tal forma que lleguemos al producto. Para mi hay una pregunta fundamental aquí, ¿qué necesitaría para enseñar a otra persona para hacer lo que se ha fijado?
Quiero agradecer a todos los participantes del curso por sus aportaciones muy valiosas y a John y Tim por el espléndido trabajo realizado.
Foto por cortesía de Flickr
29.01.11
En el gabinete de Julia en la Onda se abordó el otro día el tema de la educación china a partir del libro escrito por Amy Chua –profesora de la Universidad de Yale- “Himno de batalla de la madre tigre”. Detalles sobre este libro he encontrado en el blog de mamas y papas.
En el gabinete participaron Javier Sádaba, Jesús de Miguel, Jorge Wagensberg y José Antonio Marina. En el informe Pisa, sobre el nivel de rendimiento de los niños en la escuela, los países asiáticos destacan por estar entre los primeros en el ranking mundial. Amy Chua afirma que sólo la coacción del niño en la enseñaza lleva a las excelencia. Es normal dedicar al menos 8 horas al estudio, no permitir ver tele, jugar a videojuegos, ni notas por debajo del sobresaliente. Se entiende que la persona no se puede divertir hasta que no se entienda la actividad a la perfección.
Destaco las siguientes reflexiones de los participantes en el gabinete:
- La búsqueda de los resultados, conseguir record, supone un ganador y el resto de perdedores, es por tanto una lucha insolidaria. Si que es cierto que los resultados son muy buenos. Pero, ¿qué es un buen resultado? El primero de la clase no ha sido el que más ha aportado a la creatividad de la sociedad. Por tanto sólo buscar, como hacen los chinos, ser los primeros, es cuanto menos insuficiente.
- Si existe en la sociedad china una fuerte implicación de los padres en la educación de los hijos. Las mujeres dedican 10 veces más de esfuerzo y tiempo a la enseñanza de sus hijos que las mujeres europeas. Mientras tanto, nuestro sistema familiar occidental ha pasado de un sistema autoritario a un sistema permisivo con nuestros hijos, con las consecuencias que tenemos ahora en el fracaso escolar. ¿Por qué somos permisivos con nuestros hijos? Por que no los necesitamos, tenemos un sistema de jubilación, nuestro estado del bienestar. Los chinos tienen una situación diferente, necesitan de sus hijos porque después tienen que cuidar a sus padres. No hay estado de bienestar, ni jubilación, por supuesto.
- Frente al resultado como única opción, se destaca la importancia de la imaginación, el gozo, el sentido de curiosidad, la autoestima y la felicidad. También que se puede enseñar con gusto. Es necesario conseguir un equilibrio. Gozo y sufrimiento, el placer y mucha disciplina es una combinación estupenda a tener en cuenta.
- También se refleja una falta de resistencia en occidente. Existen actividades donde se prueban a occidentales y orientales sobre un problema difícil, y suelen permanecer más tiempo los asiáticos intentándolos resolver. Mucha determinación y persistencia.
- Los chinos esperan de sus hijos que sean sobresalientes, mientras que en España muchos sólo esperan aprobar. Aún así, hay determinados colegios bajo ordenes religiosas que inciden mucho en la excelencia, ser el primero pase lo que pase. Hay que tener en cuenta que dónde había esfuerzo, tienes que salvar más obstáculos y te haces más fuerte.
La educación es un debate abierto en la actualidad. Se cuestionan los tradicionales sistemas de enseñanza y de aprendizaje, buscándose el óptimo de mejora continua. El gozo, el conocimiento y la felicidad no viene dado como regalo sino que hay que trabajárselo. Si una parte hay que aprenderlo de los chinos, bienvenido sea.
27.01.11
Esta semana ha aparecido una noticia cuanto menos impactante: Científicos de todo el mundo establecen una nueva medida para el kilogramo. Si, ¡¡el kilogramo!!, unidad de medida que utilizamos para pesar todo, incluso nuestro propio cuerpo, parece que no es exacto. Esta unidad de medida, se estableció a través de un objeto fabricado en Londres en 1879 y guardado en París. Si el objeto pierde peso, tenemos que cambiar nuestra unidad de pesaje “objetiva”.
La unidad de medida, el metro, con la que medimos “objetivamente” todo lo que nos rodea, también tiene un estándar de platino e iridio guardado en París. Así, esta muestra de metro guardada permite a cualquier persona puede comprobar la medición exacta.
Ambas unidades de medida que en la actualidad se consideran inamovibles y objetivas, fueron subjetivas y creadas por las personas.
Más ejemplos de mediciones aparece en la prensa de esta semana: la aspirina. En una entrevista al doctor Joan-Ramon Laporte en la Vanguardia afirma lo siguiente: “La aspirina, porque es el medicamento que más gente ha tomado y la percepción de su riesgo está distorsionada. A dosis bajas -cien miligramos al día- es un excelente protector cardiovascular, pero a dosis analgésicas -un gramo- puede producir hemorragia gastrointestinal.”
Increíble pero la aspirina es muy buena para unas determinadas circunstancias y para unas cantidades concretas y, todo lo que se salga de ahí, puede llegar a ser un problema.
Acabo de ver un anuncio en televisión de un producto muy consumido por las personas que me rodean. Esa marca es la más vendida en el mercado, pero con el mayor número de conservantes y colorantes que la competencia. ¿Es el producto que sabe mejor el de mayor calidad? Mi respuesta es siempre muy clara, depende de la persona, la calidad de productos es completamente subjetiva y con independencia de la “objetividad” de los componentes.
Bateson, afirmaba que, cómo los ejemplos anteriores tenemos muchos presupuestos que damos por buenos y que también existe una gran falta de conocimiento del origen, estructura y funcionamiento de estos presupuestos. Es muy importante saber en relación a qué medimos nuestras cosas materiales pero también nuestra forma de pensar y sentir. Ir dos veces de vacaciones por Europa está bien, ¿qué pasaría si un año sólo fuéramos una? nos sentiríamos deprimidos o pensaríamos que tenemos la oportunidad de ir una vez de vacaciones. Si estamos estresados en nuestro trabajo, ¿en relación a qué medimos eso? ¿qué tendría que ocurrir para que fuera un trabajo ideal? ¿es nuestra medición certera?
Conocer nuestros estándares y nuestra forma de medir nuestros comportamientos nos permitirá ser más efectivos, vivir mejor y, por tanto, ser más felices. Habrá que poner más ejemplos, es un tema muy interesante.
Foto por cortesía de Flickr.
09.12.10
La ganadora del sorteo del lote de libros de Editorial Urano ha sido:
Carmen Gómez Rebollo. ¡¡¡Enhorabuena!!!
Este fin de semana me contaba un emprendedor algunas de las acciones que tomaba para mejorar en su trabajo. Su día a día consiste en organizar y acompañar en viajes a pequeños grupos para hacer turismo en Andalucía, tanto en autocar como en bicicleta.
Al comienzo con cada grupo, él se organiza en función del itinerario, del tipo de personas y, además, compra agua y fruta en abundancia. Después de una visita o una marcha en bici, él los espera con una buena sonrisa, fruta y agua. La gente siempre reacciona de manera muy agradecida, sonrien y mejora el ambiente del viaje. Aunque no cobra por la fruta y el agua, recibe tal propina que supera con creces el coste de los productos. Es una muy buena señal de que al grupo le ha gustado el viaje.
En otro caso, hace bastante tiempo, conocí a una persona que me comento algo similar. Por motivos de trabajo solía quedarse a dormir en diferentes hoteles. La vida en los hoteles suele resultar aburrida. Llegaba tan cansado de la dura jornada de trabajo, que lo único que le apetecía era cenar y descansar – nada de gimnasio-. Las cenas solían ser solitarias, por lo que a veces no iba, o bien malcomía algo rápido.
Hubo un hotel en particular del que siempre habló de maravilla. El personal del hotel añadía un pequeño detalle que le hacía volver con mucha ilusión. Al final del día, después de llegar, subir a la habitación e introducir la tarjeta para abrir la puerta, su humor mejoraba al encontrar al fondo de la habitación una mesa con un cuenco lleno de fruta fresca. La saboreaba, la disfrutaba desde la cama y se sentía feliz. Ese detalle hizo que el hotel fuera diferente y difícilmente superable.
Estos dos ejemplos sirven para reflexionar sobre cómo un pequeño valor añadido genera un beneficio muy superior. De ahí me pregunto: ¿Qué valor añadido ofrecemos? ¿Qué hacemos en nuestras tareas o trabajos que supongan un valor añadido para nuestros clientes, compañeros y jefes?
Empezando con pequeñas cosas, ¿Has probado añadir un 2% más a todo lo que haces? Pruébalo, 2% más de estudio, de agradecimiento, de cariño a los demás, de formación, de amistad, de serenidad, de comprensión… ¿cómo te sentirías haciéndolo? ¿Mejoría tu calidad de vida? Si la respuesta es si, no dudes en ponerlo en práctica.
Foto por cortesía de Flickr
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