El afán de explorar

El 25 aniversario de la revista National Geographic realiza una edición especial con una pregunta “Por qué exploramos”. Hay cómo momentos en nuestra vida dónde “en teoría” está muy justificado. Los niños necesitan explorar para conocer lo que les rodea y así poder aprender, copiar, imaginar, utilizar, disfrutar, experimentar, saber, sentir…ir más allá

La mayoría de las personas seguimos explorando a lo largo de nuestra vida. Hay una obsesión clara por conocer más: visitar otros lugares del mundo, escalar montañas, bucear, navegar por los mares, viajar al espacio… pero también explorar en uno mismo.

¿Por qué exploramos hacia nuestro interior? ¿Por qué queremos saber cómo nos comunicamos, nuestros miedos, seguridades, deseos, anhelos, virtudes, defectos…?

Pues de la misma manera que los exploradores buscaban subir al Everest, para conocer más de uno mismo y estar en mejor situación ante la vida, los amigos, el trabajo… Leí hace poco que “sólo la fruta madura tiene un buen sabor”. La exploración y el desarrollo de la persona debe estar dirigido a “una maduración”, siguiendo con la misma metáfora.

Claro, la siguiente pregunta que se me viene a la cabeza es ¿Cómo explorar? Y luego ¿Qué explorar? Necesitamos una metodología y una tecnología especifica que nos ayude a explorar mejor qué, dónde y cuándo lo queramos hacer.

El hombre siempre ha creado tecnologías específicamente materiales para mejorar: GPS, la brújula, los mapas, guías en las estrellas, ropas de abrigo y buceo, barcos, vehículos, aviones, naves espaciales, microscopios, telescopios…

Sin embargo, para viajar al interior de uno mismo, a su conocimiento, las tecnologías son más difíciles de detallar. En el artículo de la revista resaltan la capacidad de pensar imaginativamente. La imaginación como punto clave para aumentar la curiosidad, crear nuevas posibilidades y permanecer abierto a lo que ocurre alrededor de uno mismo.

En mi experiencia, lecturas y hablando con muchas personas, hacían referencia a  cómo poder ver en su mente una situación concreta y a partir de ahí, poder seguir unos pasos cómo siguen:

  • Imaginar
  • Ralentizar la situación para ver lo que ocurre en cada momento
  • Mantener el espíritu de curiosidad, de juego, de asombro de maravillarse
  • Establecer hipótesis, ¿Si ocurriera esto que pasaría? Y ¿Esto otro? ¿Esto otro?
  • Probar, comprobar, notar lo que ocurre, sientes o piensas
  • Toma riesgos en tu imaginación: ¿Qué sería imposible que ocurriera?¿Cómo puede estar relacionado esto con el polo norte, hormiga o Indonesia?
  • Evaluar: me vale, disfruto, es útil, estoy cómodo … si no es así vuelta a imaginar

Seguir estos pasos es una tecnología para ir dentro de nuestro más allá, cómo un iPod que nos permite escuchar que queremos, nos gusta y necesitamos en este momento. Por ejemplo, ahora la banda sonora de Titanic… soñar, crear un mundo posible y disfrutar…

Pd: Foto de la muralla de China no transitable por los turistas. Hay un más allá.

Preparación de oposiciones

Siguiendo con el blog anterior, voy a presentar cómo fue el trabajo de cambio que se dio en aquel momento para Antonio. Insisto, todo lo que se hace en este blog es específico para una persona concreta y en un momento concreto. Se hace una técnica para cada persona y en un momento específico.

Antonio me llamó una tarde por teléfono. Me planteó la situación tal y cómo aparece en el blog Oposiciones. Ambos trabajamos la manera de cómo él podía afrontar el bache.

-Después de exponerte el problema, hablamos en primer lugar de establecer un paralelismo entre la situación que estaba viviendo y una experiencia real que hubiera vivido que se  pudiera asemejar. El problema era el no estar seguro del buen uso de unas herramientas que en el pasado sí sabía utilizarlas, lo que provocaba que no pudiera utilizar otras nuevas que se podían basar en ellas (inseguridad sobre los temas que había estudiado, repasado y aprendido en el pasado que me provocaba desmotivación sobre las partes de los tema que todavía tenía que repasar). La experiencia real escogida fue la de un hacha o sierra eléctrica, herramientas que he utilizado en el pasado pero que me daba cierto miedo/inseguridad volverlas a utilizar. Me dijiste pues, que me centrara en esas herramientas, y en la próxima vez que pudiera volver a  utilizarlas. ¿Por dónde empezaría? ¿Cómo lo haría? ¿Qué haría sentirme más seguro en su manejo?-

El paralelismo, metáfora o ejemplo pretendía establecer en términos de su experiencia, cómo él hacia cuando empezaba a utilizar una nueva herramienta. En este caso, si quería utilizar un hacha para cortar un árbol, tenía que ir cortando el troncón poco a poco, intentando dar golpes en el mismo sitio. Con esto pretendía que él hiciera la experiencia de que los comienzos suelen ser torpes y poco precisos, pero que a partir de ahí, con seguridad en los aciertos, se puede ir mejorando poco a poco.

-Por otro lado, me ayudaste a que visualizara la última fase del proceso (aprobar el examen), y que de ahí fuera para atrás, con preguntas del tipo: “¿qué tiene que pasar una hora antes para que salgas contento del examen?” ¿Y dos horas antes? ¿Y el día anterior? Y tres días antes…y de esa manera hasta el hoy. Posteriormente tenía que hacer el ejercicio inverso, que era ir hacia adelante, validando la eficacia de los propósitos realizados en el camino inverso. Hasta llegar igualmente a la última fase del proceso.-

Esta es una forma de planificar muy efectiva y que permite añadir situaciones posibles. En blogs anteriores hay ejemplos de este tipo de prácticas.

-El último ejercicio que me recomendaste fue uno para controlar el nerviosismo que esa situación me había creado: el control de la respiración. Me motivaste a  crear momentos de  relajación para llevar de mejor manera el proceso. Este fue al único que le pusimos nombre, los otros en el momento de la llamada no supe ver hacia dónde me podían llevar, pero confiaba plenamente en que me iban a ayudar.-

Le noté muy preocupado y nervioso, que por otro lado era normal, según me contaba que le pasaba. No quise introducir ninguna técnica de meditación o relajación, sino que simplemente investigara cómo estaba su respiración y hacerle atender a ella. Esto le permitiría relajarse y centrar su atención consciente en otro tipo de actividad que no fueran las oposiciones.

Su experiencia posteriormente fue la siguiente:

Inmediatamente después me sentí aliviado y motivado, ya que tenía un trabajo por delante alentador y bonito que iba a repercutir positivamente en lo que había estado trabajando (confiaba en ello, esto creo que es muy importante). Todos ellos nacieron desde la tranquilidad. Para ello, empecé por el último ejercicio uniéndolo al segundo, es decir intente escribir y a la vez visualizar, todo lo que tenía por delante, controlando mi respiración, y en el momento que me viniera un pensamiento negativo intentaba entenderlo y de esa manera me sentía más seguro y tranquilo.

Las ideas que surgieron iban encaminadas a cómo trabajar los pensamientos negativos que vinieron, y que tú ya me habías alertado. Cuando me venían ideas relacionadas sobre todo lo que me faltaba por estudiar, o lo poco que había ensayado, o lo bien que iban mis compañeros…las gestionaba mejor desde la tranquilidad, dándoles una respuesta serena y razonada de porqué las cosas eran así, o porqué yo las veía así.  Intentaba no aparcar/estas ideas. Siempre este ejercicio intentaba hacerlo de forma distinta, creándome personajes distintos (distintas voces) que me hacían entender cada uno de esos malos pensamientos.

El primer ejercicio fue fundamental para que recuperara la confianza, ya que repasé los temas abordando en primer lugar aquellas partes de los temas que recordaba mejor (haciendo analogía con la sierra: cortando antes tronquitos pequeños que alguno más grande), la forma de estudiarlos también fue similar a cómo hubiera utilizado el hacha/sierra, al principio lentamente hasta que fuera recuperando la práctica, hasta que los conceptos me vinieran solos.

La planificación fue el resultado de los tres ejercicios, fortaleciendo mis puntos fuertes y no pensando en nada más. Muy orgulloso de poder llegar a la cima, realmente intentaba no pensar que la suerte tuviera su papel (realmente la tenía porque de los 71 temas solo me salían 5 bolas y el porcentaje con el que jugaba era de un 60% de probabilidad de que me saliera alguno de los que conocía). Confiando plenamente en que no iba a fallar, me iba a tocar una buena bola.

A medida que se acercaba el examen, y que iba pensando menos en los exámenes que venían después. Me dio por estar sonriente, con ganas de demostrar lo aprendido.

Foto por cortesía de Flickr.

Notas sobre el emprendedor

En Wikipedia se afirma que “es habitual emplear este término para designar a una persona que crea una empresa” sin embargo, a mi me gusta más su primer término “que habla de personas que se enfrentan, con resolución, acciones difíciles”. Ambos casos están relacionados. En Berlín, el profesor Günter Faltin organiza anualmente una serie de conferencias relacionadas con esta temática a través de entrepeneurship.de. Notas relevantes:

  • Se afirma que una pregunta fundamental a plantear siempre es: ¿Quienes son mis clientes? ¿Qué valor añadido le doy? Tener un producto o un servicio es muy importante pero sólo es válido si el cliente así lo decide. Por tanto hay que conocerlo muy bien para poder ofrecer el producto correcto.
  • El trabajo de equipo, si son varias personas las que componen la empresa, es muy importante conseguir una integración del equipo en valores, direcciones comportamientos de trabajo, etc.
  • Establecer un ambiente de trabajo creativo e innovador. Creativo en el sentido de abrir el abanico de posibilidades e innovador dónde, a partir del abanico, ir mucho más allá. ¿Cómo se consigue esto? Entre otras cosas, promover las ideas y la puesta en marcha de las mismas por muy disparatadas que sean.
  • Hablar de dinero. Hay que tener los datos de la empresa claros, jugar con ellos de tal forma que sean un instrumento de dirección, gestión y trabajo. Junto al trabajo con el cliente siempre tiene que ir la factura.  Incluso en el trabajo comercial, muy centrado en la venta, la actividad administrativa es muy importante, sobre todo si quieres cobrar.
  • Es bueno hacer errores. Me explico, está bien cometer errores en escenarios controlados y con poca inversión de dinero. Por ejemplo, antes de invertir grandes cantidades, prueba el producto con amigos y familiares. Si no funciona has perdido el tiempo y algo de dinero. Mejor experimentar y corregir para ajustar el resultado.
  • Los planes de negocio y/o de marketing se realizan fundamentalmente para conseguir dinero de los bancos. Suelen ser muy optimistas, sin embargo, los ingresos vienen muy posteriormente, hay que ser ahorrador. El plan de negocio es un instrumento para ser continuamente revisado: analizar qué funciona, qué no, y por qué funciona. Vivimos en un mundo dónde tenemos información limitada, por lo que hay que aprender a dar paso a paso de manera segura dentro de esta incertidumbre.

La empresa debe considerar más a la persona como el punto de partida para planear el futuro: colaboradores, clientes, inversores, proveedores, partners…sin embargo, muchas veces parece que está mucho más centrado en el producto o servicio que ofrece.

Innovar en el día a día

Albert me envió  un escrito muy interesante sobre dos de los innovadores actuales más conocidos: Ferran Adrià y Steve Jobs. Ambos son noticias por su desaparición, uno por su restaurante – El Bulli – y Jobs, por su propia persona.En su estudio explicaba que un criterio fundamental para innovar era generar un foco, es decir, prestar atención a un aspecto o situación concreta tanto de un producto (tecnología/cocina) como de un servicio (atención al cliente) para analizar cada uno de los atributos del mismo. Deshacer el puzzle para luego volver a montarlo en una nueva dimensión.

Si vamos más al detalle de posibilidades de innovar, se puede seguir los siguientes pasos:

  • Cogemos un producto y estudiamos dentro de él que se puede mejorar, es decir, que componentes puede ser modificados que den a una mejora. Es importante aquí abrir el abanico de posibilidades de mejora.
  • De la variedad de productos obtenidos, analizar tanto sus usos posibles como los contextos –lugares y momentos – donde se pueden aplicar, ¿qué cambios son necesarios para que sea innovador?
  • Comprobar si la innovación resultante es válida para lo que se quiere hacer, si funciona mejor – es efectiva- y si es atractiva o agradable para las personas que van a hacer uso de ella.

La última innovación por la que pagué fue una fotografía. Me explico, normalmente cuando vas a realizar una visita turística a una ciudad o conjunto de monumentos, pueden existir fotógrafos que hacen fotografías durante una visita, para luego vendértelas. Generalmente no suelo comprar estas fotos, de hecho llevo cámara así que no tengo ningún interés.

Esta vez el fotógrafo hizo algo diferente. Hizo una innovación no en el producto –la fotografía- sino en cómo hacerla y cómo llamar la atención hacia el producto. Cambió un componente: la cámara de fotos. En vez de tomar una cámara último modelo y de mejor calidad posible, tomó una cámara antigua de carrete tal y cómo aparece en la foto. Además, intencionadamente parecía la cámara de juguete con lo que la mayoría pensamos que las fotos no iban a salir bien.

Al poco tiempo, tras la visita de otra parte de la ciudad, aparece el fotógrafo con las fotos. Con toda mi incredulidad fui hacia él y busqué la mía. Él ya lo hizo por mi y al verla, no sólo salió perfecta, sino que también salía mi cara diciendo: -es imposible que salga la foto-.

El resultado de la innovación no sólo fue válida y efectiva, sino que generó una atracción en mi, que me llevó a la compra. Dentro del autobús comprobé que otros muchos habían pensando lo mismo que yo.

Hay grandes innovaciones que aparecen en los periódicos, pero también muchas otras están al alcance en nuestro día a día. ¿Qué parte de nuestra vida debe ser innovada?¿podemos sentirnos innovadores e ir cambiando lo que nos ocurre de forma válida, efectiva y atractiva?

Productividad, compromiso y errores

Esta semana me han parecido relevantes dos entrevistas en dos diarios diferentes.

La primera fue en el diario Información al Economista Santiago Niño Becerra: “La gente tiende a confundir coste con precio, y productividad con coste. Hoy es competitivo el que tiene una alta productividad. Para ello no hay que estrujar al trabajador y pagarle poco, hay que arbitrar bienes o servicios con un alto valor añadido y una gran dotación de capital. Necesitamos gente muy preparada y pagarle muy bien, pero eso si muy poca gente. Eso convierte a cualquier empresa en altamente competitiva porque es altamente productiva y puede ajustar sus precios al mercado”.

Por otro lado, la entrevista en El País al director de la escudería Mercedes, Ross Brawn: “El compromiso de la gente es importantísimo. Todo el mundo comete errores y yo también. Por eso es vital que, cuando uno la pifia, levante la mano y diga que ha metido la pata. Solo así se podrá analizar por qué ha ocurrido para que no vuelva a pasar. Pero para que alguien tenga el valor de hacer eso tiene que sentirse muy comprometido. Cuando consigues compartir todo eso, entonces, tienes un equipo. Solo conseguiremos nuestro propósito si estamos unidos.”

Ambos muestran –en parte- actitudes que son muy buenas a desarrollar, especialmente en el entorno de trabajo. Productividad como forma de hacer las cosas de forma efectiva y eficiente incluyendo el factor tiempo, hice un blog sobre esto. El compromiso como forma de entender la vida, como estar inspirado y tener una pasión por lo que haces, ¿cuál es tu pasión?¿en que te inspiras?¿qué personas te han inspirado?¿cómo evalúas y valoras lo que haces?.

Y por otro lado, están los errores que se cometen como una forma de aprendizaje. Se dice que un responsable de IBM, Thomas Watson, en una entrevista mencionó que un colaborador suyo había cometido un error extremo que costó alrededor de 600.000$ a la empresa. El entrevistador rápidamente le comentó – ¿lo despidió?- Watson respondió – acabo de invertir 600.000$ en la formación de esta persona. ¿Porqué debería de tener otra persona esta experiencia de forma gratuita?

Nuevos tiempos, muchas posibilidades…

Crisis, cambios y nuevas habilidades

Estamos en un mundo dónde cada vez hay más cambios. Entre ellos destacaría:

Demografía, no paramos de crecer a nivel mundial, la esperanza de vida es cada vez mayor y tenemos familias muy diferentes a nuestros padres –divorcios, bodas, bebes fuera del matrimonio, no vamos más tarde de casa de nuestros padres…-.

Complejidad del saber y tecnología. Continuamente tenemos que aprender nuevos avances en aplicaciones, nuevos aparatos tecnológicos y una fuerte revolución de las redes sociales: blogs, facebook, twitter, tuenti…

Ecología, nos preocupamos más por nuestro entorno y queremos cuidarlo, tanto cuando compramos como con la basura que generamos.

Enormes deudas tanto a nivel personal –hipotecas, principalmente- como a nivel de empresa y sobre todo el Estado- ahora con el ejemplo de la deuda de EEUU-. Éstas pueden incidir en el tipo de decisiones que tomemos.

Vivimos en un mundo mucho más complejo, de mayor tamaño -te puedes comprar un traje a medida en la China-, de fuerte interrelación -a través de redes sociales, móvil, email, blog…- y un aumento de la velocidad de las operaciones comerciales. Esto hace generar estructuras tipo red, de tal forma que lo que haga una persona, o una empresa, puede afectar o incidir en un abanico de personas muy dispares en todo el mundo –un ejemplo más del llamado “efecto mariposa”-.

¿Cómo nos afecta esto en nuestro día a día? Entre otras cosas, no podemos saber todo lo que deberíamos saber para tomar decisiones acertadas. No sabemos, por ejemplo, cuando va a terminar la crisis. Lo que hacemos es escuchar opiniones de unos y de otros, para hacernos una idea. Igual que un detective ante un caso de asesinato que, mediante las pistas o indicios, tiene que resolver el caso. Habrá personas más hábiles y que perciban más de lo que está ocurriendo, con lo cual serán más certeros y otras, que lo son menos, igual que los detectives.

Por ello, tenemos que desarrollar nuevas formas de pensar, hacer y sentir que nos permitan dirigirnos hacia el futuro de forma activa y generar nuevas alternativas.

De la misma manera, las empresas deben cuestionar sus componentes del sistema de dirección como la estrategia, las estructuras, los objetivos, los procesos, la cultura, la toma de decisiones, la solución de problemas, etc.

Pasamos de un mundo constituido por máquinas y herramientas -para solucionar un aspecto concreto cuando algo falla-, a un mundo  complejo con nuevos recursos y conocimientos especiales de las personas dónde todo está interrelacionado y dónde no existe un único problema y una única solución, sino múltiples.

También, pasamos de un mundo gobernado por las leyes del dinero y comercio a quizás, un mundo con información, conocimientos, investigaciones, complejidad y dinámica dónde las leyes del ayer ya no son válidas para el hoy.

Necesitamos empresas y personas que aprovechen las estructuras tipo complejo e interrelacionado para hacer que las cosas sean más probables que ocurran, más que establecer leyes o ideas fijas de funcionamiento.

Ahora vacaciones…

Foto por cortesía de Flickr Josome1

Inventos e imaginación

Hace algunas semanas vi la película “Un cuento chino”, cuyo actor principal es Ricardo Darín. Me encantó y  fue muy divertida. En la película el actor tenía una afición particular que coincide con la mía, y es que me gusta buscar noticias interesantes para hablar de ellas en el blog. En la película las coleccionaba, pero eso es ya otra historia…

Encontré una noticia sobre un libro nuevo de Nikola Tesla: Yo y la energía. Desconocía por completo quién era Tesla y me puse a investigar en Wikipedia. Sorprendente e interesante. Luego busqué su libro y encontré en el extracto lo siguiente:

“Mi método es diferente. Yo no me precipito al trabajo real. Cuando tengo una idea, comienzo por conformarla en mi imaginación. Cambio la construcción, hago mejoras y manejo el dispositivo en mi mente. Para mí es absolutamente irrelevante si la turbina está funcionando en mi cabeza o si la pruebo en el taller. Incluso percibo si está desequilibrada. No hay absolutamente ninguna diferencia, los resultados son los mismos. De este modo, soy capaz de desarrollar y perfeccionar rápidamente un concepto sin tocar nada. Cuando he ido tan lejos como para incorporar al invento cualquier mejora que pueda concebir y veo que no hay fallo alguno por ninguna parte, entonces le doy forma concreta a este producto final de mi cerebro. Invariablemente, mi dispositivo funciona tal como había concebido que debería hacerlo, y el experimento sale exactamente como lo había planeado. En veinte años no ha habido una sola excepción. ¿Por qué iba a haberla? La ingeniería –eléctrica y mecánica – es concluyente en sus resultados.”

Tesla desarrolló su imaginación en el trabajo para desarrollar muchos inventos. Nosotros también podemos hacer uso de esta práctica en nuestro día a día. Si por ejemplo queremos mejorar en nuestro trabajo, podemos seguir los siguientes pasos:

  • Imaginar, con mucho detalle, cómo hacemos este trabajo concreto.
  • Explora cómo lo hiciste la primera vez, o cómo crees que pudiste empezar a hacerlo, que indicios iniciales había. Y a partir de ahí, cómo evolucionó al trabajo actual.
  • Luego introduce variaciones y pruébalas: hacer el trabajo a otra hora; en otro lugar; con otro orden; con otros instrumentos; con ilusión,  comodidad, pasión; con la ayuda de personas… Deja que tu imaginación se libere y juega, no importa si no tiene sentido, sólo te lo estás imaginando.
  • Al hacerlo de las diferentes manera, ¿qué conseguirías con cada una de ellas? ¿cuál puede ser la más certera, cuál menos?¿cuál más divertida o cómoda, cuál menos? ¿cuál es más importante para ti y cuál menos?.

Al realizar todo este proceso imaginativo, aparecen un abanico de posibilidades mucho más amplio del que tenías al principio. Ahora sólo tienes que elegir, ponerla en funcionamiento y así saber si tus predicciones fueron certeras o no. La práctica te ayudará a mejorar y a generar más desarrollo.

Foto por cortesía de Flickr.

El genio de Leonardo da Vinci

Un genio por excelencia considerado por muchas personas es la persona de Leonardo Da Vinci. Pertenece a la época del Renacimiento pero su genialidad está más que viva. Si visitas el museo  del Louvre en París, te encontraras el mayor número de personas alrededor de un solo cuadro: La Gioconda. Fue pintor, escultor, científico, matemático, filósofo, médico… y, al terminar de leer el libro de Fritjof Capra “La ciencia de Leonardo”, un genio investigador.

Pero ¿qué hacía para que fuera tan genial? El propio libro habla del origen histórico de la palabra genialidad como asociación a familia, al espíritu guardián de la familia, y que posteriormente se le asignó a personas que hacían cosas extraordinarias que los demás no eran capaces de hacer. Los genios hacían cosas tan especiales que se pensaba que tenían un origen divino. Tanto es así, que hoy en día todavía se discute si el genio/talento  nace o se hace.

El autor resalta las siguientes genialidades de Leonardo:

  • Su pasión era conocer y vivir la vida e investigar todas las cosas vivas. Intensa curiosidad y un gran entusiasmo por descubrir y comprender.
  • Conectaba las observaciones e ideas procedentes de diferentes disciplinas. Buscaba explorar el espectro completo de los fenómenos naturales, esto le permitía ir mucho más allá de lo que lo hizo cualquier persona de su época.
  • Era una persona muy confiada en sí mismo. Estudiaba con mucha atención hasta el más mínimo detalle todos los aspectos del problema, esto le daba seguridad en lo que hacía. Tenía plena conciencia de que su genio y habilidad eran únicos, pero sin ninguna arrogancia.
  • Tenía una extraordinaria compasión por el sufrimiento de la gente y los animales. De hecho, se dice que compraba pájaros en los mercados para luego soltarlos al vuelo.
  • Mantenía una intensa concentración durante períodos muy prolongados. En estos momentos se mantenía completamente aislado. ¿meditando? ¿pensando? ¿reflexionando?
  • Capacidad de recordar grandes cantidades de información como un todo coherente.
  • Tener un sólido conocimiento de las formas vivas, así como en la comprensión intelectual de su naturaleza intrínseca y de sus principios subyacentes.
  • Tener/ser arte (habilidad), ciencia (conocimiento) y fantasía o imaginación creativa.
  • Era convincente, persuasivo con su obra, ante la viabilidad y la consistencia de sus diseños.
  • Le impresionaba el movimiento de las cosas. De dónde venían, hacia donde iban, como se transformaban… De tal manera que se podía pasar horas mirando pájaros en su vuelo para intentar reproducir una máquina que permitiera al hombre volar.

Una anécdota que recoge gran parte de estos puntos aparece en el libro de Capra diciendo lo siguiente ” durante las largas horas que pasaba en los establos de los Sforza dibujando caballos purasangre del natural, diseñó y esbozó también un establo modelo que comprendía líneas automáticas de provisión de forraje y agua, así como desagües para el abono líquido, que veinticinco años después constituiría la base de los establos de los Medici. Cualquiera que fuera el tema que le ocupara, las innovaciones técnicas nunca estaban lejos de su mente.”

Un libro muy recomendable para analizar cómo hace Leonardo su pensamiento sistémico y sobre todo, inspirador para comprender su investigar por el disfrute de la vida, por la pasión de conocer como funcionan las cosas que te rodean, más que investigar por el puro interés…Es un claro ejemplo de trabajar el espíritu de la investigación.

Perdidos en el metro de Moscú

“El gato se limitó a sonreír al ver a Alicia. –¿te importaría decirme, por favor, qué camino debo tomar desde aquí?
Eso depende en gran medida de adónde quieres ir, -dijo el Gato.
-¡No me importa mucho adónde…! –dijo Alicia.
-Entonces, da igual la dirección -dijo el Gato. Añadiendo: ¡Cualquiera que tomes está bien…!
-¡Gracias! añadió Alicia.
-¡Ah!, dijo el gato: ten la seguridad de que llegarás, sobre todo si caminas bastante, añadiendo: ¡…Nadie camina en la vida sin haber pisado en falso muchas veces.!”    Alicia en el país de las maravillas

Esta semana ha sido el 75 aniversario del metro de Moscú. Esto me recordó que hace muy poco que estuvimos allí para visitar la ciudad. El metro es un centro turístico maravilloso, muchas estaciones eran verdaderas obras de arte, además nos pareció muy efectivo, trenes rápidos –no hacía falta reloj, llegaban en muy poco tiempo-, barato, iluminación tradicional pero limpio y con un buen mantenimiento. Sin embargo, no fue nada fácil moverse a través de sus estaciones.

Antes de comenzar el viaje, preparamos los planos del metro para conocer y manejarnos en él. Parte de los planos que llevamos no sirvieron para nada, y ahí llego la primera dificultad, la información estaba sólo en letras latinas y no en cirílico. Esto dio lugar a que no entendiéramos en que estación estábamos y a que estación debíamos ir.

Segundo, no nos dimos cuenta de que había indicaciones en el centro del pasillo de la estación que nos decían hacía qué estación o lugar ir.

Tercero, dentro de una misma estación había diferentes paradas de metro y a su vez, tenían nombres diferentes en función de la línea que pasara por ella. Esto nos perdió más todavía. En el metro de Madrid, por ejemplo, aunque pasen diferentes líneas, la estación de metro tiene el mismo nombre.

Nos sentimos muy perdidos. Pensábamos que los metros estaban configurados de tal manera que fuese fácil ir de un sitio a otro. Estábamos en un contexto muy diferente al acostumbrado y queríamos que todo fuera igual de fácil. ¿Qué medidas tomamos?

Cuando quieres ir a un sitio, tienes que saber dónde estás y a partir de ahí buscar un sentido de dirección hacia dónde quieres ir. En nuestro caso para saber en qué estación estábamos, tuvimos que descubrir cuál era la próxima estación de la línea. Esto nos daba un sentido de dónde ir y poder contar el número de paradas. Además fue muy importante reconocer la palabra “salida” para salir de la estación o buscar la dirección correcta.

Otra posibilidad es preguntar a una persona. Aquí el idioma es un problema adicional, pero la simpatía, un plano y la señalización, todo el mundo entiende. Afortunadamente hay siempre una mujer responsable de las escaleras mecánicas que tiene un plano de señalización del metro. También ocurrió que se nos acercó un chico en un muy buen inglés, para explicarnos como ir de una estación a otra, como en el metro de Nueva York. Pero esto último sólo nos ocurrió una vez, justo cuando conocíamos el camino.

¿En que otros aspecto de nuestra vida nos podemos sentir perdidos y cómo actuamos? Lo desconocido puede generar miedo pero también puede ser un reto para mejorar y desarrollarte. El metro de Moscú ha dejado de ser desconocido para nosotros, aunque “pisamos muchos pasos en falso”…

La preparación para salir de la crisis

Antes de la crisis, en muchas empresas, el departamento comercial tenía la función principal de la compañía: vender y vender a toda costa. Los comerciales ofrecían unos servicios sin mirar nada más, lo importante era la facturación y los objetivos.

Ahora me encuentro con situaciones bien diferentes. Tal es así, que los comerciales vienen acompañados por los responsables de producción y/o operaciones. No sólo te ofrecen un producto, sino te dicen la cantidad exacta que pueden hacer. Claro, hubo un caso concreto que me sorprendió enormemente. La negociación trataba de aumentar el volumen de negocio, a lo cuál el comercial estaba muy predispuesto mientras que el responsable de operaciones internas sólo miraba hacia abajo, con sus números y los medios que actualmente tenía. El resultado fue desastroso, el comercial sin poder vender, la otra parte sin poder comprar y la última parte afirmaba que el proceso productivo quedaba optimizado, o mejor dicho, ¡no quiero más trabajo! que voy saturado.

Esta situación me hizo pensar mucho y me planteo las siguientes preguntas:

  • ¿Estamos preparados para salir de la crisis?
  • ¿ Ha fijado la empresa-persona dónde quiere estar dentro de 1, 2, 3 años…?
  • ¿Cómo puede crecer o aumentar el volumen de negocio y optimizar los recursos internos?
  • Y es más, ¿qué hacemos para tener una visión a más largo plazo?¿cómo nos imaginamos nuestro futuro?¿somos lo suficientemente flexibles para crecer y salir de la crisis?

Una de las habilidades más importantes que tenemos es nuestra capacidad de imaginar. De niño utilizábamos nuestra imaginación para soñar, para vivir experiencias en mundos mágicos. Conforme crecemos, en la juventud, seguimos utilizando la imaginación para montar escenarios de todo tipo – incluida en “la edad del pavo”, por ejemplo-. Y de adultos, la imaginación te ayuda a planificar, ser visionario, anticiparte a posibles problemas, a predecir, a llevar miedos al futuro…A veces no se hace uso de muchas formas posibles de imaginar, nos quedamos con nuestros propios pensamientos e imaginaciones y no investigamos más posibilidades. De hecho es uno de los motivos de por qué existe una crisis, evidentemente no la hemos imaginado, sino hubiésemos actuado para que nos afectara los menos posible. Gracias a la DBM®, exploré una variedad de posibilidades de imaginar y esto te permite abrir un abanico amplio de respuestas ante una situación.

Así, ¿cuando imaginamos nuestro futuro, nos vemos con nuestro cuerpo actual o con nosotros algo más envejecidos? Al imaginarnos fuera de la crisis, ¿nos encontramos mirando hacia adelante, afrontando nuevos problemas y aprendiendo de problemas anteriores, o simplemente en un futuro cómodo y estable, sin mucho detalle?¿podemos tener con detalle, todos los pasos que hemos dado o que tenemos que dar para estar fuera de la crisis?

Estas preguntas anteriores están muy relacionadas con expresiones tipo:”herramientas para salir fortalecidos de la crisis”, “superar la crisis”"ideas y oportunidades para salir de la crisis”,”darle la vuelta a la crisis”…