Cuantas veces nos ha pasado que hemos recomendado películas, libros, teatros, circos, vacaciones, restaurantes… y luego resulta que a la otra persona no le ha parecido “tan” interesante. A veces no es fácil de entender, generamos una expectativa tan alta que, la persona la experimenta de una forma completamente diferente.
¿Qué ha ocurrido? ¿No fue buena la recomendación? ¿Qué espera o que expectativa se le genera a la persona? Hace algún tiempo que suelo dar muy pocas indicaciones sobre lo que va a ocurrir pero aún así, me encuentro de todo. Esto es claramente porque cada persona es única y puede vivir la experiencia de una forma diferente.
En uno de los últimos casos, le recomendé a una persona una actuación. Cuando volvimos a coincidir, le pregunté cómo fue: -Me esperaba más. La actuación fue un poco floja -. Claro, yo me quedé un poco sorprendido, las críticas eran buenas, a otras personas les había parecido interesante. En fin, la recomendación era más que justificada.
Al investigar un poco más, aprecié una atención muy centrada en lo que ocurría (en el espectáculo), cómo esperando que la actuación debía cumplir con lo establecido sin tener en cuenta cómo se sentía la persona. Es decir, la actuación lo era todo y “eso exterior” tiene que sorprender a la persona.
A partir de ahí, observé en aquellas personas que no tenía o no habían generado ninguna expectativa y que simplemente se divertían. ¿Cómo lo hacían? ¿Cómo disfrutaban de una actuación, cena, libro…? Una de las cosas que me pareció más interesantes fue lo centrados que estaban en ellos mismos, es decir, iban a disfrutar y a buscar su disfrute. Al ir a cenar, no esperaban nada especial de la comida, de las personas y del entorno. El enfoque era muy diferente al caso anterior y esto me pareció especialmente revelador.
Mirar a través de los ojos de la diversión, tú haces la diversión y participas en ella, que no se te olvide en estas fiestas y Feliz Año 2012!!!!


Manuel me encanta este tema, cómo según te coloques ante la situación tiene resultados diferentes. Si esperas que suceda algo y estás contando las similitudes y diferencias con la idea que has recreado, obtienes una manera de medir si te gusta y en que grado, lo que ves. Si atiendes desde vamos a ver qué sucede, desde curiosidad, desde ….otra posición notarás que el resultado es diferente. La combinación de ambos es útil: valorar que cubre y que no cubre de lo esperado, que tiene de novedad y medir que más ha cubierto que no esperabas y que significa esto para ti.
Un saludo