Guardo una entrevista interesante de Borja Vilaseca a Eduard De Bono (autor de libros como “Seis sombreros para pensar” y “El pensamiento lateral”, entre otros). De Bono afirma que “el cambio climático no es la principal amenaza de la humanidad, sino la estrechez de nuestros pensamientos”.
“Las personas más inteligentes que he conocido juega con su pensamiento, pues son conscientes de su increíble potencial creador. Lo que usted crea es el resultado de lo que usted cree. Piense en ello”
Pensemos en ello, ¿qué significa estrechez de nuestro pensamiento? Básicamente mirar en línea recta, es decir, ante un problema tomar sólo una solución posible. Con frecuencia se relacionan con respuesta tipo:”si ocurre esto hay que hacer esto otro”, ”es que siempre se ha hecho así”, “yo soy así”, “o esto o esto, no hay más”…
Tomemos un ejemplo en el que al llamarnos por teléfono una persona que no es de nuestro agrado y tengamos una actitud negativa tipo “qué querrá éste ahora”. No sabemos qué nos va a decir pero suponemos una respuesta negativa por la persona que es. Esta es para mí, una respuesta básica ante una situación, es decir, una estrechez en el pensamiento.
Lo interesante es no tomar una respuesta como válida sino buscar un abanico de respuestas posibles. Estar abierto a más posibilidades y sobre todo a ser más certero con nuestros pronósticos de futuro. Siguiendo con el mismo ejemplo, sería útil plantearnos las siguientes preguntas:
- ¿Qué relación o emoción surge cuando aparece el nombre de la persona que me llama en el móvil?
- ¿Cómo es, positiva, negativa o neutra?
- ¿Por qué surge esa emoción?
- Si la actitud es negativa, ¿qué hechos han ocurrido para que emerja esa emoción? Es más, ¿quieres solucionarlo? ¿por qué quieres solucionarlo?
- En términos generales, ¿cómo podrían ser esas soluciones?
- Si cuando ves el nombre en el teléfono tienes una imagen negativa de la persona, ¿podrías imaginártela de forma alegre, con ropa de color radiante, sonriendo…?
- Desde esa situación negativa, ¿puedo introducir un sentido de curiosidad sobre lo que la persona quiere contar? Es decir, no sé exactamente lo que me va a contar, pero voy a escuchar con mucha atención.
- Piensa un momento cómo sería la conversación con diferentes tonos de voz, ¿ayudaría a mejorar la comunicación?
- Cómo sería verte después de la llamada telefónica, si te sintieras bien contigo mismo ante todo lo que has mejorado.
- ¿Qué más posibilidades existen?
- Ahora sólo queda en marcha descolgar y trabajar sobre ello.
Una vez terminada la llamada, sería útil evaluar todo lo ocurrido. ¿Qué he aprendido de todo esto que mañana pueda volver a aplicar si hubiera una situación parecida?
Cómo podréis ver hay muchas más posibilidades de las que con frecuencia nos autoimponemos.


Hola Manuel, ya me he vuelto a conectar a los blogs, después de unas largas vacaciones. En verano casi no estoy en casa, me gusta estar al aire libre. En relación al pensamiento lateral, John nos hizo un remodelado sobre él. Cuando tenga las grabaciones, y lo vuelva a oir te lo comento, según lo que nos dijo no existe el pensamiento lateral. De todas formas el libro de Bono es muy divertido…
Un abrazo.
Marta
Hola Marta,
me alegra verte de nuevo por aquí. Mientras más opiniones tengamos sobre el tema, más posibilidades de aprendizaje hay.
Un abrazo,