18.04.11
Visita a las pinturas rupestres en el abrigo de La Sarga. Carlos – el guía – tuvo la amabilidad de enseñarnos y explicarnos todas las pinturas que hace miles de años que el hombre pintó. Es difícil saber por qué se pintaron y para qué. ¿Las pintaron para qué nosotros las viéramos?
Después de explicarnos las interpretaciones actuales de estas pinturas, Carlos hizo una aportación muy interesante: -Os recomiendo volver dentro de unos años a visitar estas pinturas. Puede que la interpretación que ahora os he dado no sea válida en un futuro, ya que queda una parte del abrigo por limpiar y esto puede cambiar todo lo que os he contado hasta ahora.-
Fue muy honrado y, a su vez, abrió la posibilidad de que en un futuro se explicara, con otros motivos, el por qué se pintaron y para qué se pintaron. Con demasiada frecuencia me encuentro con explicaciones cerradas y únicas, 100% seguras de que algo ocurrió de una manera concreta y sólo pudo ser de esta manera. Sin embargo, el mundo que nos rodea no funciona de esta manera, las cosas, las situaciones y nosotros cambiamos cada día. Es muy útil mantenerlo abierto a diferentes posibilidades, interpretaciones y desarrollos a lo largo del tiempo. He tomado la visita a La Sarga, como ejemplo de posibilidades de cambio continuo en el tiempo y más, su posible interpretación.
También cambian las interpretaciones en función de las personas y el lugar en el que la persona se encuentre. Como ejemplo, hace ya algunos años, visitando el Museo Vaticano en Roma, hubo un momento que miré por la ventana hacia un patio interior donde había diferentes guías explicando a sus grupos las maquetas de las diferentes pinturas que se iban a encontrar dentro de la Capilla Sixtina. El motivo de hacerlo allí era debido a que dentro de la capilla se debía mantener silencio.
Me incorporé a un grupo, de forma disimulada, para escuchar al guía. Me pareció tan interesante lo que contaba, que decidí escuchar al siguiente guía. Curiosamente la explicación era bastante diferente a la primera. Esto me sorprendió bastante, yo hubiese pensado que la explicación primera iba a coincidir con la segunda y ésta a su vez con un libro de historia, como el que utilizaba en mis estudios -que, por cierto, sólo daba una interpretación-. Decidí seguir probando, me divertía escuchando diferente explicaciones, luego las escuché en diferentes idiomas. Todas eran diferentes, había rasgos comunes pero poco más.
Mi curiosidad fue a más, hasta que llegó el momento que decidí entrar en la Capilla. Fue una de las mayores maravillas que he visto nunca y aquel momento fue único, nunca he vuelto a sentir algo así. De hecho, posteriormente he vuelto a entrar y no he tenido el mismo sentir. Cada emoción tiene su momento y las emociones posteriores se pueden tener de forma diferente.
Las situaciones, las cosas y nosotros mismos, estamos en continuo cambio y cada vez percibimos lo que nos rodea de forma diferente. Cambiamos y percibimos cosas nuevas/iguales/diferentes con nuestro desarrollo. Una forma en que podamos percibir más de lo que nos rodea es a través de investigar diferentes posibilidades, cómo con las historia de los guías, por ejemplo.
13.04.11
Antes de la crisis, en muchas empresas, el departamento comercial tenía la función principal de la compañía: vender y vender a toda costa. Los comerciales ofrecían unos servicios sin mirar nada más, lo importante era la facturación y los objetivos.
Ahora me encuentro con situaciones bien diferentes. Tal es así, que los comerciales vienen acompañados por los responsables de producción y/o operaciones. No sólo te ofrecen un producto, sino te dicen la cantidad exacta que pueden hacer. Claro, hubo un caso concreto que me sorprendió enormemente. La negociación trataba de aumentar el volumen de negocio, a lo cuál el comercial estaba muy predispuesto mientras que el responsable de operaciones internas sólo miraba hacia abajo, con sus números y los medios que actualmente tenía. El resultado fue desastroso, el comercial sin poder vender, la otra parte sin poder comprar y la última parte afirmaba que el proceso productivo quedaba optimizado, o mejor dicho, ¡no quiero más trabajo! que voy saturado.
Esta situación me hizo pensar mucho y me planteo las siguientes preguntas:
- ¿Estamos preparados para salir de la crisis?
- ¿ Ha fijado la empresa-persona dónde quiere estar dentro de 1, 2, 3 años…?
- ¿Cómo puede crecer o aumentar el volumen de negocio y optimizar los recursos internos?
- Y es más, ¿qué hacemos para tener una visión a más largo plazo?¿cómo nos imaginamos nuestro futuro?¿somos lo suficientemente flexibles para crecer y salir de la crisis?
Una de las habilidades más importantes que tenemos es nuestra capacidad de imaginar. De niño utilizábamos nuestra imaginación para soñar, para vivir experiencias en mundos mágicos. Conforme crecemos, en la juventud, seguimos utilizando la imaginación para montar escenarios de todo tipo – incluida en “la edad del pavo”, por ejemplo-. Y de adultos, la imaginación te ayuda a planificar, ser visionario, anticiparte a posibles problemas, a predecir, a llevar miedos al futuro…A veces no se hace uso de muchas formas posibles de imaginar, nos quedamos con nuestros propios pensamientos e imaginaciones y no investigamos más posibilidades. De hecho es uno de los motivos de por qué existe una crisis, evidentemente no la hemos imaginado, sino hubiésemos actuado para que nos afectara los menos posible. Gracias a la DBM®, exploré una variedad de posibilidades de imaginar y esto te permite abrir un abanico amplio de respuestas ante una situación.
Así, ¿cuando imaginamos nuestro futuro, nos vemos con nuestro cuerpo actual o con nosotros algo más envejecidos? Al imaginarnos fuera de la crisis, ¿nos encontramos mirando hacia adelante, afrontando nuevos problemas y aprendiendo de problemas anteriores, o simplemente en un futuro cómodo y estable, sin mucho detalle?¿podemos tener con detalle, todos los pasos que hemos dado o que tenemos que dar para estar fuera de la crisis?
Estas preguntas anteriores están muy relacionadas con expresiones tipo:”herramientas para salir fortalecidos de la crisis”, “superar la crisis”"ideas y oportunidades para salir de la crisis”,”darle la vuelta a la crisis”…
29.03.11

Me ha encantado leer la entrevista a Cristina Martin – La Princesa Inca – en la revista El País semanal. Llevo años escuchando sus opiniones en el programa de la Radio La Ventana de Gemma Nierga. Cristina tiene alguna enfermedad mental, o por lo menos así está catalogada, pero cuando habla me parece una de las personas más cuerda que conozco. Habla y desmitifica la idea de locura, enfermedad mental y sobre todo, la necesidad de ser tratada por psicólogos y menos por pastillas.
Sus poesías son maravillosas, de hecho, aparece en el reportaje por publicar un libro con todas ellas. Escribir le ha ayudado como terapia. Es su herramienta de expresar el sentir y pensar en muchos momentos difíciles. Ahí es cuando pensé en el recurso de la escritura como forma útil para ordenar problemas difíciles y conflictivos. Por ejemplo, discusiones con tu jefe/compañero de trabajo, situaciones dolorosas que te dejan un mal sabor de boca…
Los pasos son los siguientes:
- Escribir 10 cosas negativas de esta persona o situación. Esto seguramente te será fácil, sobre todo si la discusión o el daño realizado ha sido muy fuerte.
- Posteriormente, escribir 10 cosas positivas de la persona o la situación. Esto no será nada fácil, sobre todo al principio, debes tomarte tiempo.
- Para encontrar algún aspecto positivo es útil empezar por cosas relativamente neutras tipo: -cuando discutíamos ¿cómo era la habitación?¿qué más personas había alrededor?¿qué objetos estaba ahí?¿por dónde entra la luz?¿qué podría estar pasando en ese mismo momento en las habitaciones de alrededor? La información que obtienes te da una idea del entorno de lo ocurrido. Esto puede que no sea aún positivo, pero te da más información que la propia discusión.
- Más información neutra o positiva puedes encontrar mirando o recordando la situación desde diferentes puntos de vista. Desde la calle, desde la puerta, desde otra persona que esta presente, también puedes imaginar colocarte al lado de la persona conflictiva y mirarte a ti mismo, o al contrario, al lado de ti tu que estás discutiendo con la otra persona. Todas son fuentes de información que puedes construir en tu recuerdo con tu imaginación.
- Más posibilidades neutras y/o positivas son recordar que ocurrió bastante antes de que se generaba el conflicto. Cómo te vas acercando en el tiempo ahí. Luego como ves la situación más tarde, dentro de una semana, 1 mes, 1 mes y medio…
Con toda esta información compara los dos listados, ¿qué puedes hacer o preparar para una próxima situación similar en el futuro?
A veces enfatizamos o nos concentramos sólo en lo negativo de cada momento y pasamos por alto todo lo demás. Mediante este ejercicio puedes llegar a tener más información, sentirte mejor y sobre todo, evaluar el problema de forma más acertada.
Foto por cortesía de Flickr.
23.02.11
En la hora de Juan José Millas, dentro del programa de Gemma Nierga en la cadena ser, se habló de información y creatividad. La idea surge a través de la emisión de un programa televisivo en EEUU dónde un ordenador – llamado Watson, de IBM – ha retado a personas y, por supuesto, les ha vencido. El concurso consistía en dar una respuesta y el concursante tenía que averiguar la pregunta.
Millas consideraba que el tipo de inteligencia que el ordenador reproduce es el menos inteligente, sólo tiene información. Lo compara con los protocolos que existen en ciertas profesiones. Por ejemplo, en la medicina, hay médicos que se rigen por unos protocolos – actuaciones a seguir que están fijadas- y nada más. No hay creatividad. De igual manera, él consideraba que el ordenador ha ganado a base de utilizar protocolos o información que alguien le ha dado.
Otro tipo de inteligencia bien diferente es la creatividad. De ésta se habló con Alex Martínez Roig, Director de Contenidos de Digital +. La creatividad es el motor del progreso social y empresarial. Sin embargo, se gestiona poco. Las empresas y las personas tienen que generar más espacios y recursos. Actualmente, se prefiere alcanzar objetivos más que crear objetivos nuevos y diferentes. Muchas veces las grandes ideas surgen en las cafeterías, más que en el propio trabajo.
La creatividad implica generar conexiones, errores, ideas, riesgos, tonterías… Alex Martínez Roig afirma que se puede enseñar a ser creativo, tener una mirada de 360 grados, mírar de diferente manera. Comentó que Ferran Adrià preguntó una vez a una gran empresa por su auditoría de creatividad, y se quedaron mirando unos a otros.
¿Cuál es el estado actual de creatividad?¿dónde soy creativo y dónde no?¿qué tiene que ocurrir para que emerja más creatividad? Estas podrían ser preguntas básicas para una auditoría de creatividad. Veamos ahora a qué diferentes niveles es posible ser más creativo:
- A nivel de qué hacemos en nuestro día a día, ¿sólo existe una manera de hacer las cosas? ¿puede haber diferentes maneras de hacerlo?¿es ésta la manera más creativa?¿cuál es la menos creativa?¿qué más posibilidades hay?
- A nivel de cómo hacemos. Es decir, ¿cómo gestionamos una tarea? ¿cómo organizamos nuestra agenda de trabajo?, por ejemplo. ¿Teniendo un criterio de tiempo que voy a dedicar a cada tarea, lugares a los que tengo que ir, empiezo por tareas más importantes y dejo las menos para el final?¿cómo gestiono mis emociones y mis pensamientos a lo largo del día? ¿puedo ser más creativo ahí?¿qué más posibilidades hay?
- A nivel de por qué, ¿por qué lo hago de esta manera?¿qué significado tiene eso para mi?¿qué más significados pueden ocurrir?¿por qué ocurren las cosas de esta manera?¿de quién o de qué puedo aprender más?
- A nivel de qué ocurre ahora de manera diferente, ¿es suficiente los cambios introducidos en creatividad?¿qué creatividad mantengo activo a lo largo del día y a qué nivel?
Foto por cortesía de Flickr.
22.02.11

Ayer mientras leía un libro, decidí escuchar un poco de música en el ordenador. No presté demasiada atención a qué tipo de música escuchar y puse una cualquiera. Al poco de leer, me di cuenta que no estaba relajado leyendo sino muy activo.-¿Cómo puede pasar esto?- me pregunté. Nada, enseguida me di cuenta que la música era demasiado rápida para una lectura relajada.
La música me suele acompañar también en el deporte -dónde busco que sea muy activa – y en el coche por las mañanas cuando voy al trabajo, ahí me dejo llevar por la radio de forma pasiva.
El programa Tres14 dedicó ayer toda su hora al oído. Era curioso ver como la melodía influye en la toma de decisiones. Es muy conocido como los centros comerciales hacen uso del hilo musical para influir en las ventas. Se dice que si la tienda está vacía, se pone música tranquila para aumentar el tiempo de permanencia en la tienda. Sin embargo, cuando está llena, aparece una música disco más activa para mover a la gente.
En el documental aparecían ejemplos muy ilustrativos. Es imposible separar lo que oímos de lo que comemos. Cuando comemos una patata chips, lo crujiente que esta sea y el ruido que se hace al abrir la bolsa influye en el gusto de la patata. Una bebida gaseosa tiene que tener un sonido que nos lo indique el gas. Los sentidos trabajan todos juntos. Tal es así, que un vino se acompaña en función del plato, pero también sería interesante añadirle una música apropiada.
El sentido del oído tiene gran influencia en nosotros. Seleccionamos el sonido a partir de ruido y es éste el que nos ayuda a movernos en nuestro entorno. Tanto es así, que hace poco leí una noticia sobre el poco ruido que hacen los coches eléctricos en EEUU. Esto ha provocado que se incrementara el número de accidentes ya que las personas “no oían” a los coches. La petición clara ha sido poner ruido artificial a estos coches.
El sentido del oído nos acompaña durante todo el día. Tomamos multitud de decisiones en función de él. Es por tanto importante aumentar nuestra sensibilidad de este sentido para percibir más de nuestro entorno. ¿Cómo? prestando atención a nuestro tono de voz en las conversaciones, introduciendo variaciones para ver como influye en los demás bajando/ subiendo el tono, notar,confirmar y evaluar el resultado del cambio. También puedes practicar la calidad del sonido cerrando los ojos para comprobar que significa cada uno de los sonidos. Recomiendo siempre relentizar todo el proceso para percibir más y mejorar. El video me ha dado muchas ideas…
Foto por cortesía de Flickr.
16.02.11
A veces, cuando planificamos, establecemos metas/objetivos de manera muy estricta. Es decir, nos ceñimos completamente a ellos, pero puede que no dejemos oportunidad de que aparezcan más cosas, como la suerte, por ejemplo.
Una de las obras maestras de Woody Allen, Match Point, recoge la suerte con mucho detalle. De manera magistral introduce muchísimas variables y personajes en la película, pero también incluye la suerte y el azar. Hay un fragmento de la película donde dos parejas hablan de los planes de futuro en un restaurante. La conversación es de la siguiente manera:
“Mi carrera no ha ido como yo había planeado.-
-Solo necesitas tener una buena racha.-
-Creo que es importante tener suerte en algo.-
-Yo no creo en la suerte, creo en el trabajo duro.-
-El trabajo duro es esencial pero la gente no reconoce lo importante que es la suerte. Según parece los científicos confirman que toda la vida es fruto del puro azar, sin un fin, ni designio.-
-Pues da igual, yo quiero disfrutar cada minuto de ella.”
Seguro que has escuchado una conversación parecida alguna vez. Todos hemos visto a personas que creemos que han tenido suerte y personas que trabajan muy duro en la vida. ¿Es el trabajo duro contrario a la suerte?
Picasso decía “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.” Yo haría una pequeña modificación: La suerte existe, pero tiene que encontrarte trabajando. En toda planificación hay que dejar espacio suficiente para que ocurran cosas y se pueda actuar en función de ellas. No puedes evitar una cena con amigos cuando estas a dieta, tiene que ocurrir, como la suerte. Es a partir de ese momento, dónde tienes que aprender a gestionar esta cena y, aquí si que es importante la rigidez y determinación de no salirte de lo que puedes comer. Dejar espacio permite que pueda entrar la creatividad, la suerte y el azar. Pero, ¿podemos también provocarlos?
Foto por cortesía de Flickr.
10.02.11
El fin de semana pasado asistí al curso de John McWhirter titulado “El arte y la ciencia del aprendizaje y las enseñanza efectivas”. Este es un curso corto qué hace uso de la metodología DBM® para mejorar el aprender y enseñar tanto a nivel profesional como personal.
Este no es un curso de técnicas de estudio ni un taller de Formador de Formadores, sino que pretende ir mucho más allá, investigando cómo se hace el aprender a aprender y el enseñar a aprender a hacer. Me explico:
En el aprender, podemos trabajar sobre el producto – estudiar un temario de la historia de España concreto, por ejemplo –. Se aprende el temario y luego se expone en un examen, generalmente se olvida después.
También se puede aprender cómo y por qué se estudia esta historia – el proceso de aprender-, esto permitirá un aprendizaje más efectivo, no sólo para esta materia concreta sino para toda tu vida. Se requiere aprender el desarrollo de habilidades para recordar, imaginar, pensar, sentir, atender, concentrar, investigar, saber, hacer, conseguir… Importante es tener en cuenta las simplificaciones que a veces hacemos e investigar cómo se formó: se me dan mal los idiomas, yo soy de letras, nunca aprobaré matemáticas, es que yo soy así…
Me pareció importante estudiar como influye el contexto en el aprendizaje. De hecho, hay personas que necesitan ir a la biblioteca para estudiar ya que en otro sitio les resulta muy difícil. Aquí merece la pena investigar que incide en el placer/disfrute, en su significado y en el logro de estudiar. El resultado es que te permitirá estudiar en cualquier sitio, desde un viaje en el metro, hasta esperando en una cola del supermercado.
También cómo evaluamos nuestro aprendizaje. ¿Es útil esperar al final del aprendizaje la evaluación, o bien, supervisarte en tu proceso de aprender para ser más efectivo? Yo soy más partidario de la segunda opción.
Por otro lado, las habilidades de enseñanza son muy útiles de investigar tanto a nivel de que piensan, sienten y hacen los alumnos y no simplemente transmitir una información. Aquí discutimos si era conveniente enseñar directamente el producto final – acontecimiento histórico – o empezar con elementos aislados y construir conocimiento sobre ellos de tal forma que lleguemos al producto. Para mi hay una pregunta fundamental aquí, ¿qué necesitaría para enseñar a otra persona para hacer lo que se ha fijado?
Quiero agradecer a todos los participantes del curso por sus aportaciones muy valiosas y a John y Tim por el espléndido trabajo realizado.
Foto por cortesía de Flickr
19.01.11
Hace algún tiempo me habló una amiga la dificultad que tenía para ir al gimnasio:
- Cuando salgo del trabajo, hay tanto tráfico y llego tan cansada, que no me apetece para nada ir al gimnasio – comentó.
-¿Cuánto tiempo dura el trayecto? – le pregunté.
-Puede durar aproximadamente una hora. Sin tráfico, en unos 35 minutos estaría. El gimnasio se encuentra en el camino – añadió.
Me quedé pensativo, explorando un poco el asunto. Ciertamente una hora en un atasco puede ser mucho tiempo y quizás no sea evitable por no tener un horario flexible. La jornada de trabajo puede ser dura, no físicamente, ya que trabaja en una oficina, pero si mentalmente. Pensar en relajarse en casa después de un día agotador de trabajo y de tráfico puede ser una muy buena opción…
Las transiciones de un contexto trabajo a un contexto gimnasio o/y casa son muy interesantes ya que las hacemos diariamente y muchas veces las dejamos al azar. Ocurre que, a veces, seguimos pensando durante el trayecto y una vez en casa en el trabajo o viceversa, durante el trabajo pensamos en el gimnasio o lo que nos ha ocurrido en casa. Miguel Ángel, monitor de spinning, suele decir al comenzar la clase algo así como “los problemas que habéis tenido durante el día se queda fuera de la clase, ahora tenéis un problema de verdad con la bici durante 45 minutos”. ¿Cómo hacer que las transiciones de unos contextos a otros se hagan de manera más efectiva?
Como siempre, depende de cada situación, persona y contexto, pero sería útil investigar en más detalle cada etapa y ralentizar para saber qué ocurre, cómo me organizo y por qué lo hago de esa manera. Veamos una posible secuencia de investigación:
Inicio: Estas en el trabajo, termina tu jornada, ¿has planificado terminar tu jornada, atasco, gimnasio y el placer de llegar a casa sabiendo que es esto lo que querías hacer? ¿Cómo has planificado las veces que has ido al gimnasio y luego te has sentido bien? ¿Cómo fue la planificación de lo que resultó mal?
Imagina que estás en casa, con la satisfacción del ejercicio bien hecho, disfrutando de ese relax merecido. ¿Qué tiene que haber ocurrido anteriormente? Es decir antes de llegar a casa, del trayecto del gimnasio a casa, durante el gimnasio, el trayecto antes del gimnasio, el fin de día y durante el día de trabajo. Esta secuencia te ayudará a añadir a tu forma de planificar.
Durante el trayecto al gimnasio: La actividad del gimnasio supone estar activo fisicamente. ¿Cómo te preparas durante el trayecto para permanecer activo? ¿Pones música relajada o música activa que te prepare para el ejercicio?¿En que piensas durante el trayecto? En estar en casa relajado, qué horrible es el atasco, en lo cansado que es el gimnasio… O bien, en desconectar y disfrutar del ejercicio que me viene bien, buscar actividades durante el atasco que te mantengan activo, visualizar el ejercicio a realizar como forma de calentar…
En el gimnasio: actividades a realizar que te gusten hacer, por qué has elegido el gimnasio para hacer deporte, qué supone el deporte en tu vida. También, cómo finalizar las actividades en el gimnasio que luego en casa te permitan sentirte bien, con mucho estrés, relajadas, yoga, natación, pilates…
En casa: qué haces, cómo te has organizado, por qué de esta manera y sobre todo, como te has supervisado en lo que querías hacer.
Merece la pena comprobar toda la secuencia, esto te ayudará a saber qué funciona y qué no, para poder corregir y mejorar. Los beneficios del deporte están muy claros, puedes ver el documental de Redes: La nueva cardiología.
Foto por cortesía de Flickr.
01.12.10
En RRHHdigital aparecen dos artículos sobre la teoría del Coach:
1ª Parte: historia, tendencias y cualidades
2ª Parte: competencias, funciones, el espejo y la confidencialidad.
En mi experiencia haciendo Coaching, sobretodo con la metodología DBM®, lo defino como un proceso de desarrollo de la persona, tanto del coach como del cliente, dirigido a lo que haces y lo que quieres mejorar.
Este punto es más claro en algunas facetas del deporte. Por ejemplo, en la natación. Si quiero trabajar con un coach la mejora de la brazada, se debe mostrar todos los movimientos que se hace. A partir de ahí, se introducirán variaciones y nuevas posibilidades a notar, confirmar y evaluar cuál es la más efectiva. Se prueba y se practica hasta la saciedad para dominar el nuevo movimiento más efectivo.
Hoy observé a una persona en la comida que oficialmente estaba a dieta. Pude comprobar que traía su lechuga, su carne de pollo a la plancha y su fruta. Al terminar, se giró hacia la maquina expendedora de café y se sacó un cortado con sacarina. De pronto, veo que también se saca una chocolatina de la máquina de al lado. ¿Pertenece la chocolatina a la dieta? en principio, no ¿qué le hizo pensar en coger la chocolatina? Era una actuación en su forma de pensar no era nada visible, ni siquiera previsible, pero lo hizo. Se la comió rápidamente y prácticamente a escondidas.
Las habilidades del Coach para indagar cómo hizo ese pensamiento y qué sentir está detrás, son claves para comenzar a trabajar en la mejora de su objetivo. Capacidad para investigar es un requisito imprescindible.
Además, a veces pasamos por alto, cómo hacemos las cosas, cómo hacemos nuestros pensamientos y cómo hacemos nuestros sentimientos. Esto no sólo implica el comienzo de una actividad, sino también el mantenimiento y la finalización de la misma. El trabajo de un Coach nos puede ayudar mucho a que no tengamos recaídas en el estudio, dejar de fumar, deporte, jardinería, cocina, amistades… Como veis, el abanico de trabajo es muy amplio.
28.10.10
Este fin de semana apareció en Redes: “Pon en forma tu cerebro“. Eduart Punset entrevistó a Shlomo Breznitz, psicólogo y creador de programas de ejercicios mentales.
Ambos pronostican que, en el futuro, incluiremos más gimnasia mental junto con la gimnasia física que nos recomiendan en la actualidad. Estoy con ellos, un buen entrenamiento mental modifica tu cerebro y te hace ir a un mayor desarrollo.
Afirman dos cambios de concepto básicos:
El coeficiente de inteligencia perderá todo su sentido. Es decir, al comienzo se pensaba que esta medición era para siempre en la persona y que no existía cambio. Sin embargo, la capacidad de aprendizaje y desarrollo de la persona supone cambios continuos en el cerebro (plasticidad cerebral, se le suele denominar). Por lo tanto, la medición que se hizo en un momento concreto, posteriormente puede resultar irrelevante al existir cambios en la persona.
La educación del conocimiento. Anteriormente, y parte de la educación actual, está centrada en adquirir conocimientos. Hay que saberse los ríos de España, las capitales de Europa, etc. Sin embargo, la educación debe combinar la adquisición de conocimientos con herramientas de gestionar el conocimiento. Es decir, la persona no sólo debe saber el nombre de los ríos, sino además saber exponerlos en público, controlar el estrés y ansiedad de ese momento e introducir mejorar continuas en la capacidad de investigar sobre su aprendizaje. En este punto, se está haciendo un trabajo muy interesante por Jose Antonio Marina en La Universidad de Padres.
Punset termina diciendo que tenemos que pasar del fármaco que incide sobre el cerebro a la gimnasia mental como trabajo preventivo mucho más eficaz. De nuevo me parece una idea fantástica, aunque viendo la cantidad de aparatos de gimnasia “milagrosos” que se venden, la cosa no será tan fácil.
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