01.11.11
Albert me envió un escrito muy interesante sobre dos de los innovadores actuales más conocidos: Ferran Adrià y Steve Jobs. Ambos son noticias por su desaparición, uno por su restaurante – El Bulli – y Jobs, por su propia persona.En su estudio explicaba que un criterio fundamental para innovar era generar un foco, es decir, prestar atención a un aspecto o situación concreta tanto de un producto (tecnología/cocina) como de un servicio (atención al cliente) para analizar cada uno de los atributos del mismo. Deshacer el puzzle para luego volver a montarlo en una nueva dimensión.
Si vamos más al detalle de posibilidades de innovar, se puede seguir los siguientes pasos:
- Cogemos un producto y estudiamos dentro de él que se puede mejorar, es decir, que componentes puede ser modificados que den a una mejora. Es importante aquí abrir el abanico de posibilidades de mejora.
- De la variedad de productos obtenidos, analizar tanto sus usos posibles como los contextos –lugares y momentos – donde se pueden aplicar, ¿qué cambios son necesarios para que sea innovador?
- Comprobar si la innovación resultante es válida para lo que se quiere hacer, si funciona mejor – es efectiva- y si es atractiva o agradable para las personas que van a hacer uso de ella.

La última innovación por la que pagué fue una fotografía. Me explico, normalmente cuando vas a realizar una visita turística a una ciudad o conjunto de monumentos, pueden existir fotógrafos que hacen fotografías durante una visita, para luego vendértelas. Generalmente no suelo comprar estas fotos, de hecho llevo cámara así que no tengo ningún interés.
Esta vez el fotógrafo hizo algo diferente. Hizo una innovación no en el producto –la fotografía- sino en cómo hacerla y cómo llamar la atención hacia el producto. Cambió un componente: la cámara de fotos. En vez de tomar una cámara último modelo y de mejor calidad posible, tomó una cámara antigua de carrete tal y cómo aparece en la foto. Además, intencionadamente parecía la cámara de juguete con lo que la mayoría pensamos que las fotos no iban a salir bien.
Al poco tiempo, tras la visita de otra parte de la ciudad, aparece el fotógrafo con las fotos. Con toda mi incredulidad fui hacia él y busqué la mía. Él ya lo hizo por mi y al verla, no sólo salió perfecta, sino que también salía mi cara diciendo: -es imposible que salga la foto-.
El resultado de la innovación no sólo fue válida y efectiva, sino que generó una atracción en mi, que me llevó a la compra. Dentro del autobús comprobé que otros muchos habían pensando lo mismo que yo.
Hay grandes innovaciones que aparecen en los periódicos, pero también muchas otras están al alcance en nuestro día a día. ¿Qué parte de nuestra vida debe ser innovada?¿podemos sentirnos innovadores e ir cambiando lo que nos ocurre de forma válida, efectiva y atractiva?
26.09.11
Esta semana pasada participé en el curso de la Uned “Mitos, leyendas y su realidad en el Mediterráneo Antiguo”. El curso aportó mucho, así que voy a comenzar por el primer día.
Se comenzó con conferencia titulada “El ejército del imperio neoasirio. La mejor máquina militar de su época” impartida por Rubén Sáez Abad. Es todo un lujo poder escuchar cómo estaba formado un ejército muy anterior al que yo pensaba que era el mejor ejército de todos los tiempos, el romano. Por tanto, es útil ir actualizando los conocimientos que se tienen, averiguando cuáles son, cómo se adquirieron y ver si son certeros.
Posteriormente, el profesor José Ramón Pérez-Accino Picatoste nos habla de los egipcios en “Filosofía, mito y la ausencia de ambos en el Antiguo Egipto”. El mito principal de los egipcios es la magia, los demonios y sus maldiciones. Ésta forma de pensar estaba muy lejos de la que actualmente disponemos. Sin embargo, el profesor hizo una descripción de la sociedad egipcia de una forma nueva:
- el faraón como figura que establece el orden sobre el caos – es decir, busca soluciones para los problemas de sus ciudadanos, principalmente ligados con la agricultura y el río Nilo-,
- los egipcios no tenían una única forma de explicar las cosas – así utilizó el mando a distancia para incidir que cada uno lo ve de una forma diferente a cualquier otro sentado en la sala-,
- el mundo egipcio como un mundo metafórico para explicar lo que nos ocurre más que utilizar definiciones de diccionario,
- y por último, de lo que yo recuerdo, explicó como los jeroglíficos buscaban representar o describir el mundo real.
Para finalizar “De las Puertas de Cronos a las Columnas de Hércules” por Salvador Bravo Jiménez que, de forma muy personal y experiencial, nos explicaba en primera persona cómo es el Estrecho de Gibraltar, qué se siente al pasar por el Estrecho y qué podían sentir las personas hace muchos siglos al llegar al fin del mundo cuando estaban cerca de ese punto. Pues sí, las personas veían el mar Mediterráneo inclinado hacia abajo, dónde Grecia estaba en la parte de arriba y España en la parte de abajo del plano. Es otra perspectiva totalmente diferente a la actual. De hecho, nos solemos creer el centro de nuestro mundo y cuando vemos nuestro planeta vemos a España en medio. Sin embargo hay múltiples puntos de vista y la foto siguiente marca uno de ellos.

Actualizar conocimientos, tener en cuenta que cada persona tiene su visión de lo que le ocurre a su alrededor y además, que ésta forma de comportarse puede cambiar con el tiempo y con el lugar en el que uno se encuentre. Por ello es muy útil, entre otras muchas cosas, ponerse en el lugar de las otras personas y averiguar que es lo que la hace única y diferente, sabiendo que siempre es sólo una perspectiva y que puede cambiar …
Esta última foto es de Flickr.
12.09.11

“Dos alpinistas encuentran en los montes canadienses un oso. El primer alpinista reacciona rápidamente, se quita sus pesadas botas de montaña y se pone unas zapatillas de correr.
¿Qué haces? – le preguntó su compañero - Con eso no llegarás muy lejos.
El alpinista le dijo: ¡es suficiente con que yo sea más rápido que tú!”
Las vacaciones requieren muchas veces ser planificadas – a donde voy, qué llevo, qué veo, qué leo, a quien visito… – luego disfrutadas y finalmente añoradas – a muchos la primera respuesta que le sale al volver es “CORTAS”.
Afortunadamente las vacaciones son “cortas” en comparación a todo el año trabajado. Sin embargo, si todo el año fuera vacaciones, el planteamiento sería totalmente diferente. Pensadlo: estar todo el año de vacaciones, estar dos años de vacaciones, estar 5 años de vacaciones y sólo de vacaciones.
Al finalizar las vacaciones resulta muy útil incorporar a la rutina habitual, aquellos momentos de disfrute y satisfacción: “un pequeño momento de vacaciones del día”. Es decir, planificar y hacer a lo largo de la semana aquello que poco a poco dejarías para las próximas vacaciones: leer, ir alguna tarde de la semana a montar en bici, buscar sitios para mirar las estrellas del firmamento, viajar…
Activar cosas disfrutables, te permite cambiar de “zapatillas” como mostraba la historia al principio. Haz el siguiente ejercicio: piensa a lo largo de las vacaciones realizadas y céntrate en aquellos momentos que te hizo disfrutar, apúntalo en un papel, móvil, agenda, etc. Ponlo en marcha, paso a paso, en pequeños momentos del día y verás que hay más que se puede hacer en el presente.
02.08.11
Estamos en un mundo dónde cada vez hay más cambios. Entre ellos destacaría:
Demografía, no paramos de crecer a nivel mundial, la esperanza de vida es cada vez mayor y tenemos familias muy diferentes a nuestros padres –divorcios, bodas, bebes fuera del matrimonio, no vamos más tarde de casa de nuestros padres…-.
Complejidad del saber y tecnología. Continuamente tenemos que aprender nuevos avances en aplicaciones, nuevos aparatos tecnológicos y una fuerte revolución de las redes sociales: blogs, facebook, twitter, tuenti…
Ecología, nos preocupamos más por nuestro entorno y queremos cuidarlo, tanto cuando compramos como con la basura que generamos.
Enormes deudas tanto a nivel personal –hipotecas, principalmente- como a nivel de empresa y sobre todo el Estado- ahora con el ejemplo de la deuda de EEUU-. Éstas pueden incidir en el tipo de decisiones que tomemos.
Vivimos en un mundo mucho más complejo, de mayor tamaño -te puedes comprar un traje a medida en la China-, de fuerte interrelación -a través de redes sociales, móvil, email, blog…- y un aumento de la velocidad de las operaciones comerciales. Esto hace generar estructuras tipo red, de tal forma que lo que haga una persona, o una empresa, puede afectar o incidir en un abanico de personas muy dispares en todo el mundo –un ejemplo más del llamado “efecto mariposa”-.
¿Cómo nos afecta esto en nuestro día a día? Entre otras cosas, no podemos saber todo lo que deberíamos saber para tomar decisiones acertadas. No sabemos, por ejemplo, cuando va a terminar la crisis. Lo que hacemos es escuchar opiniones de unos y de otros, para hacernos una idea. Igual que un detective ante un caso de asesinato que, mediante las pistas o indicios, tiene que resolver el caso. Habrá personas más hábiles y que perciban más de lo que está ocurriendo, con lo cual serán más certeros y otras, que lo son menos, igual que los detectives.
Por ello, tenemos que desarrollar nuevas formas de pensar, hacer y sentir que nos permitan dirigirnos hacia el futuro de forma activa y generar nuevas alternativas.
De la misma manera, las empresas deben cuestionar sus componentes del sistema de dirección como la estrategia, las estructuras, los objetivos, los procesos, la cultura, la toma de decisiones, la solución de problemas, etc.
Pasamos de un mundo constituido por máquinas y herramientas -para solucionar un aspecto concreto cuando algo falla-, a un mundo complejo con nuevos recursos y conocimientos especiales de las personas dónde todo está interrelacionado y dónde no existe un único problema y una única solución, sino múltiples.
También, pasamos de un mundo gobernado por las leyes del dinero y comercio a quizás, un mundo con información, conocimientos, investigaciones, complejidad y dinámica dónde las leyes del ayer ya no son válidas para el hoy.
Necesitamos empresas y personas que aprovechen las estructuras tipo complejo e interrelacionado para hacer que las cosas sean más probables que ocurran, más que establecer leyes o ideas fijas de funcionamiento.
Ahora vacaciones…
Foto por cortesía de Flickr Josome1
29.06.11
Hace un par de días me encontré con un amigo que tras una larga conversación, me cuenta como ha vuelto a fumar después de 5 meses y medio. Se le veía triste, abatido y desilusionado. Yo por mi parte sólo pude darle ánimos “bueno, por lo menos a hora seguro que fumas menos”. El contestó con rapidez, “eso sí que es verdad”. Me contaba que las cenas con amigos, las copas y las buenas conversaciones le habían hecho volver a coger el tabaco.
En una entrevista a Rafael Nadal, hizo el siguiente comentario:
P. “Tras esa foto, sale a la pista central y se hace otra con el baloncestista Pau Gasol. ¿Qué valores unen a dos ganadores de todo como ustedes?
R. Todos los que ganan tienen siempre una cosa en común que es básica. No es la humildad ni todas esas cosas que quedan muy bien y muy bonitas. Mejor si la tienes, como la tiene él, pero hay mucha gente que ha ganado mucho, una barbaridad, y que es arrogante. Lo que te hace ganar es querer ganar y querer hacer todo lo que toca para ganar. Querer trabajar cuando no te apetece. Saber aguantarte en los momentos complicados pensando que van a cambiar. Ser lo suficientemente tozudo para pensar que las cosas saldrán bien cuando no salen a la primera ni a la décima. Que la mente esté preparada para asumir las dificultades para así poder superarlas. Sin lugar a dudas, todos los que ganan tienen eso.”
Querer ganar, se dice rápido más cuando a Nadal se le suele ver sentado desde el sofá. Hay que estar ahí y no todo el mundo lo soluciona con el mismo éxito. De hecho, no hay muchas personas que lleguen a ser números uno como Rafa.
Hoy, vía Twitter, leí un mensaje que algo así como “Muchas personas dejan pasar pequeños momentos de felicidad en la espera de encontrar el momento más alto y perfecto”. Quizás no podemos ser número 1 en tenis, pero si en tareas específicas como no fumar, jardinería, fontanería, cocina, estudio… Cómo destaca Nadal, un aspecto muy importante es querer conseguirlo pero también es muy importante cómo te gestionas, hacia dónde te diriges y cómo te auto-supervisas. Y estos aspectos se suelen dejar para otro momento y otras veces, se desconocen.
Si partimos del aspecto clave querer conseguirlo, para tener éxito es conveniente añadir más: cómo activar/hacer una serie de tareas, desactivar otras, ir con determinación en cada momento de tu vida y, saber que quieres conseguir. Una secuencia de trabajo podría ser la siguiente:
- En lo que haces, estar atento a tu objetivo y mantenerlo en mente cómo tu punto principal. Si es dejar de fumar, a parte de otras muchas cosas que puedes hacer, te puedes preparar para la próxima vez que te vayan a ofrecer un cigarro. Planificar el momento e imaginártelo superando la situación: respirar, antes de responder, pensar en las ventajas positivas que tienes el no coger un cigarro cuando te lo ofrezcan y luego decir que no, gracias.
- Organízate de forma rígida, tajante y mantente en tus metas.
- Establece claramente que quieres conseguir con ello, cómo te sentirías haciéndolo y qué te motiva a mantenerte sin fumar. Cómo sería tu estado de salud, cómo te presentas ante las personas que te rodean y cómo te sentirás sin tener que inhalar humo, ayudan a tenerlo mucho más claro el por qué lo haces.
- Supervísate continuamente: ahora que no fumo, voy bien o voy mal. Cuando tengo ansiedad de fumar, cómo lo noto, qué plan tengo para activar el no fumar y por qué lo hago…
Tarea fácil no es, pero mientras más cabos atados tengas y más personalizado en ti esté, más posibilidades de éxito puede haber.
Foto por cortesía de Flickr
28.04.11
Julio Lozano es un joven de Elche que se dedica a diseñar coches para Renault en París. Y no cualquier tipo de coche, sino prototipos para el futuro: los concept cars. El artículo de El País atrajo todo mi interés.
Evidentemente este chico tiene un talento especial para el diseño de coches, ya que de otra forma, nunca le hubiesen contratado. ¿Qué hace para tener el talento de trabajar diseñando coches para Renault? ¿Cómo ha aprendido este talento? ¿Cómo sigue desarrollando ese talento? ¿Cómo podemos utilizar este ejemplo para inspirarnos en desarrollar nuestro talento y por tanto, desarrollarnos cómo personas?
En el proceso intervienen los siguientes elementos:
Primero. Elegir un talento o una habilidad que te gustaría mejorar y practícala. Esto te permitirá darte cuenta que vas introduciendo pequeños cambios adaptándote a las circunstancias.
“Me tienes que dibujar un coche cada día” le dijo la madre al niño con 8 años para que no estuviera ocioso. Vio en el niño un interés especial en el dibujo de coches. Así es como Lozano comienza a desarrollar su imaginación en relación a los coches.
Segundo. Entrena, entrena y repite el entrenamiento.
Él comenzó a diseñar coches con 8 años cada día diseña uno nuevo, imaginaros cuantas veces lo ha repetido… Hoy tiene 31.
Tercero. Aprende de cada repetición: cómo se puede hacer mejor, más cómodo y con mayor significado para ti.
Lozano no sólo siguió dibujando coches, sino que se licenció en Diseño Industrial e hizo dos posgrados, en Barcelona y Londres.
Cuarto. Inspírate en el trabajo de los demás y en tu propia forma de desarrollar tu trabajo.
En el artículo comenta que hace uso de su imaginación para diseñar, de hecho, se inspiró en el esprintar de un atleta para hacer el prototipo del coche que aparece en la imagen. “Lo importante es estar al día de las nuevas tendencias”. Se inspira en el material deportivo, edificios de Zaha Hadid, Norman Forster o Jean Nouvel y grafitis de Banksy.
Me parece un Miguel Ángel del siglo XXI. Curiosamente pronostica que, en las tendencias de cómo serán los coches del futuro, está la adaptación y la integración con la propia persona. ¿Se podrá modelar un coche a la medida de las necesidades de la personas? Me parece todo un reto.
Otro ejemplo de esta secuencia sería el trabajo en este blog: primero, investigar y desarrollar a la persona mediante ejemplos claros y sencillos; segundo, repetir semanalmente textos en el blog, lo cuál me permite estar muy atento a los desarrollos; tercero, enseñar y aprender de experiencias e investigaciones semanales; y cuarto, me inspiro en lo que me rodea y, principalmente, en los modelos de DBM® -de hecho, el que esté familiarizado con ellos, podrá identificar el modelo aplicado en este post-.
Foto por cortesía de Flickr.
18.04.11
Visita a las pinturas rupestres en el abrigo de La Sarga. Carlos – el guía – tuvo la amabilidad de enseñarnos y explicarnos todas las pinturas que hace miles de años que el hombre pintó. Es difícil saber por qué se pintaron y para qué. ¿Las pintaron para qué nosotros las viéramos?
Después de explicarnos las interpretaciones actuales de estas pinturas, Carlos hizo una aportación muy interesante: -Os recomiendo volver dentro de unos años a visitar estas pinturas. Puede que la interpretación que ahora os he dado no sea válida en un futuro, ya que queda una parte del abrigo por limpiar y esto puede cambiar todo lo que os he contado hasta ahora.-
Fue muy honrado y, a su vez, abrió la posibilidad de que en un futuro se explicara, con otros motivos, el por qué se pintaron y para qué se pintaron. Con demasiada frecuencia me encuentro con explicaciones cerradas y únicas, 100% seguras de que algo ocurrió de una manera concreta y sólo pudo ser de esta manera. Sin embargo, el mundo que nos rodea no funciona de esta manera, las cosas, las situaciones y nosotros cambiamos cada día. Es muy útil mantenerlo abierto a diferentes posibilidades, interpretaciones y desarrollos a lo largo del tiempo. He tomado la visita a La Sarga, como ejemplo de posibilidades de cambio continuo en el tiempo y más, su posible interpretación.
También cambian las interpretaciones en función de las personas y el lugar en el que la persona se encuentre. Como ejemplo, hace ya algunos años, visitando el Museo Vaticano en Roma, hubo un momento que miré por la ventana hacia un patio interior donde había diferentes guías explicando a sus grupos las maquetas de las diferentes pinturas que se iban a encontrar dentro de la Capilla Sixtina. El motivo de hacerlo allí era debido a que dentro de la capilla se debía mantener silencio.
Me incorporé a un grupo, de forma disimulada, para escuchar al guía. Me pareció tan interesante lo que contaba, que decidí escuchar al siguiente guía. Curiosamente la explicación era bastante diferente a la primera. Esto me sorprendió bastante, yo hubiese pensado que la explicación primera iba a coincidir con la segunda y ésta a su vez con un libro de historia, como el que utilizaba en mis estudios -que, por cierto, sólo daba una interpretación-. Decidí seguir probando, me divertía escuchando diferente explicaciones, luego las escuché en diferentes idiomas. Todas eran diferentes, había rasgos comunes pero poco más.
Mi curiosidad fue a más, hasta que llegó el momento que decidí entrar en la Capilla. Fue una de las mayores maravillas que he visto nunca y aquel momento fue único, nunca he vuelto a sentir algo así. De hecho, posteriormente he vuelto a entrar y no he tenido el mismo sentir. Cada emoción tiene su momento y las emociones posteriores se pueden tener de forma diferente.
Las situaciones, las cosas y nosotros mismos, estamos en continuo cambio y cada vez percibimos lo que nos rodea de forma diferente. Cambiamos y percibimos cosas nuevas/iguales/diferentes con nuestro desarrollo. Una forma en que podamos percibir más de lo que nos rodea es a través de investigar diferentes posibilidades, cómo con las historia de los guías, por ejemplo.
13.04.11
Antes de la crisis, en muchas empresas, el departamento comercial tenía la función principal de la compañía: vender y vender a toda costa. Los comerciales ofrecían unos servicios sin mirar nada más, lo importante era la facturación y los objetivos.
Ahora me encuentro con situaciones bien diferentes. Tal es así, que los comerciales vienen acompañados por los responsables de producción y/o operaciones. No sólo te ofrecen un producto, sino te dicen la cantidad exacta que pueden hacer. Claro, hubo un caso concreto que me sorprendió enormemente. La negociación trataba de aumentar el volumen de negocio, a lo cuál el comercial estaba muy predispuesto mientras que el responsable de operaciones internas sólo miraba hacia abajo, con sus números y los medios que actualmente tenía. El resultado fue desastroso, el comercial sin poder vender, la otra parte sin poder comprar y la última parte afirmaba que el proceso productivo quedaba optimizado, o mejor dicho, ¡no quiero más trabajo! que voy saturado.
Esta situación me hizo pensar mucho y me planteo las siguientes preguntas:
- ¿Estamos preparados para salir de la crisis?
- ¿ Ha fijado la empresa-persona dónde quiere estar dentro de 1, 2, 3 años…?
- ¿Cómo puede crecer o aumentar el volumen de negocio y optimizar los recursos internos?
- Y es más, ¿qué hacemos para tener una visión a más largo plazo?¿cómo nos imaginamos nuestro futuro?¿somos lo suficientemente flexibles para crecer y salir de la crisis?
Una de las habilidades más importantes que tenemos es nuestra capacidad de imaginar. De niño utilizábamos nuestra imaginación para soñar, para vivir experiencias en mundos mágicos. Conforme crecemos, en la juventud, seguimos utilizando la imaginación para montar escenarios de todo tipo – incluida en “la edad del pavo”, por ejemplo-. Y de adultos, la imaginación te ayuda a planificar, ser visionario, anticiparte a posibles problemas, a predecir, a llevar miedos al futuro…A veces no se hace uso de muchas formas posibles de imaginar, nos quedamos con nuestros propios pensamientos e imaginaciones y no investigamos más posibilidades. De hecho es uno de los motivos de por qué existe una crisis, evidentemente no la hemos imaginado, sino hubiésemos actuado para que nos afectara los menos posible. Gracias a la DBM®, exploré una variedad de posibilidades de imaginar y esto te permite abrir un abanico amplio de respuestas ante una situación.
Así, ¿cuando imaginamos nuestro futuro, nos vemos con nuestro cuerpo actual o con nosotros algo más envejecidos? Al imaginarnos fuera de la crisis, ¿nos encontramos mirando hacia adelante, afrontando nuevos problemas y aprendiendo de problemas anteriores, o simplemente en un futuro cómodo y estable, sin mucho detalle?¿podemos tener con detalle, todos los pasos que hemos dado o que tenemos que dar para estar fuera de la crisis?
Estas preguntas anteriores están muy relacionadas con expresiones tipo:”herramientas para salir fortalecidos de la crisis”, “superar la crisis”"ideas y oportunidades para salir de la crisis”,”darle la vuelta a la crisis”…
14.02.11
En el programa de Redes de este fin de semana, Eduard Punset entrevistó al neurocientífico John-Dylan Haynes con el título de “Las decisiones son inconscientes”. De la entrevista me parece interesante sacar las siguientes afirmaciones:
- En la toma de decisiones, se produce un procesamiento inconsciente además de un procesamiento consciente. Éste último es el que más estamos habituado a tomar.
¿Qué significa esto exactamente? ¿y para qué sirve?
Pues bien parece ser que siempre que tomábamos una decisión éramos completamente consciente de lo que hacíamos. Por ejemplo, si estamos en un bar a las 9:00 de la mañana, una decisión puede ser pedirle al camarero un café con leche. Ésta se ha tomado conscientemente, nosotros somos los que decidimos pedir el café. Hasta aquí bien, pero ¿cómo tomamos la decisión de mover la cucharilla en el café?¿con qué intensidad?¿qué fuerza debemos ejercer para subir la taza hasta la boca?
Todas estas decisiones son en gran parte inconscientes, pero también las tomamos. El que sean inconscientes tiene un beneficio fundamental, nos ayuda a mantener una conversación con el resto de las personas que tenemos a nuestro lado, si no estamos solos, claro.
Para mi, otro de los beneficios principales de hacer uso del consciente y del inconsciente es que me puedo pensar las cosas dos veces, primero consciente de todo y luego dejando al inconsciente explorar a ver que sale. Es lo que popularmente se llama “consultarlo con la almohada”.
- Cada pensamiento está codificado con un patrón específico de actividad cerebral. Es decir, cuando pasan un escáner cerebral a una persona y piensa en un deporte, se activa una parte concreta de nuestro cerebro. Esta zona concreta se repetirá cada vez que tengamos los mismos pensamientos. Aquí la utilidad no es tan clara, pero es bueno mantenerlo abierto a ver que más cosas van ocurriendo.
Cada avance científico nos ayuda a mejorar nuestro desarrollo como personas…
Foto por cortesía de Flickr
19.01.11
Hace algún tiempo me habló una amiga la dificultad que tenía para ir al gimnasio:
- Cuando salgo del trabajo, hay tanto tráfico y llego tan cansada, que no me apetece para nada ir al gimnasio – comentó.
-¿Cuánto tiempo dura el trayecto? – le pregunté.
-Puede durar aproximadamente una hora. Sin tráfico, en unos 35 minutos estaría. El gimnasio se encuentra en el camino – añadió.
Me quedé pensativo, explorando un poco el asunto. Ciertamente una hora en un atasco puede ser mucho tiempo y quizás no sea evitable por no tener un horario flexible. La jornada de trabajo puede ser dura, no físicamente, ya que trabaja en una oficina, pero si mentalmente. Pensar en relajarse en casa después de un día agotador de trabajo y de tráfico puede ser una muy buena opción…
Las transiciones de un contexto trabajo a un contexto gimnasio o/y casa son muy interesantes ya que las hacemos diariamente y muchas veces las dejamos al azar. Ocurre que, a veces, seguimos pensando durante el trayecto y una vez en casa en el trabajo o viceversa, durante el trabajo pensamos en el gimnasio o lo que nos ha ocurrido en casa. Miguel Ángel, monitor de spinning, suele decir al comenzar la clase algo así como “los problemas que habéis tenido durante el día se queda fuera de la clase, ahora tenéis un problema de verdad con la bici durante 45 minutos”. ¿Cómo hacer que las transiciones de unos contextos a otros se hagan de manera más efectiva?
Como siempre, depende de cada situación, persona y contexto, pero sería útil investigar en más detalle cada etapa y ralentizar para saber qué ocurre, cómo me organizo y por qué lo hago de esa manera. Veamos una posible secuencia de investigación:
Inicio: Estas en el trabajo, termina tu jornada, ¿has planificado terminar tu jornada, atasco, gimnasio y el placer de llegar a casa sabiendo que es esto lo que querías hacer? ¿Cómo has planificado las veces que has ido al gimnasio y luego te has sentido bien? ¿Cómo fue la planificación de lo que resultó mal?
Imagina que estás en casa, con la satisfacción del ejercicio bien hecho, disfrutando de ese relax merecido. ¿Qué tiene que haber ocurrido anteriormente? Es decir antes de llegar a casa, del trayecto del gimnasio a casa, durante el gimnasio, el trayecto antes del gimnasio, el fin de día y durante el día de trabajo. Esta secuencia te ayudará a añadir a tu forma de planificar.
Durante el trayecto al gimnasio: La actividad del gimnasio supone estar activo fisicamente. ¿Cómo te preparas durante el trayecto para permanecer activo? ¿Pones música relajada o música activa que te prepare para el ejercicio?¿En que piensas durante el trayecto? En estar en casa relajado, qué horrible es el atasco, en lo cansado que es el gimnasio… O bien, en desconectar y disfrutar del ejercicio que me viene bien, buscar actividades durante el atasco que te mantengan activo, visualizar el ejercicio a realizar como forma de calentar…
En el gimnasio: actividades a realizar que te gusten hacer, por qué has elegido el gimnasio para hacer deporte, qué supone el deporte en tu vida. También, cómo finalizar las actividades en el gimnasio que luego en casa te permitan sentirte bien, con mucho estrés, relajadas, yoga, natación, pilates…
En casa: qué haces, cómo te has organizado, por qué de esta manera y sobre todo, como te has supervisado en lo que querías hacer.
Merece la pena comprobar toda la secuencia, esto te ayudará a saber qué funciona y qué no, para poder corregir y mejorar. Los beneficios del deporte están muy claros, puedes ver el documental de Redes: La nueva cardiología.
Foto por cortesía de Flickr.
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