Problemas y soluciones

He aprendido mucho de la entrevista realizada Thomas Kallath en el programa de Científicos de frontera.

En la entrevista explica cómo realizaba sus investigaciones con la ayuda de sus alumnos. Afirma que la gente hoy en día tiene que trabajar junta y no por separada. Él aprendía al preguntar y sus alumnos se replanteaban así las diferentes soluciones.

Además percibió que el tener alumnos especializados en diferentes materias, le permitía establecer diferentes relaciones entre los problemas y soluciones y, por tanto, mayor número de alternativas que aparentemente no estaban relacionadas.

Cuando no estaba satisfecho se realizaba las siguientes preguntas: ¿Por qué este resultado se presenta de esta manera?¿Es esta toda la información relevante que existe? ¿Podemos simplificar la demostración? Pregunta y respuesta es la forma principal de hacer una investigación es decir, de encontrar soluciones, relaciones y problemas.

Haciendo uso de las enseñanzas de Kallath, ¿qué podemos hacer ante nuestros problemas?

  • Hacer preguntas de nuestros problemas desde diferentes puntos de vista. Con frecuencia, los problemas se construyen a la ligera, sin haberlo pensado demasiado y luego se busca una solución rápida. La cuestión no siempre está en la solución, sino en cómo construimos los problemas. Por ejemplo, si pensamos que no le caemos bien a la gente, podemos pensar que el problema es la gente o nosotros, pero también puede ser cómo pensamos acerca de la gente y cómo construimos esa forma de pensar.
  • Contar con un círculo de personas dónde puedas plantear el problema y las posibles soluciones. Trabajar sólo no te permitirá llegar a los mismos resultados. A nivel de empresa, con frecuencia me encuentro a gente que por ocupar un determinado puesto de trabajo, piensan que deben tener un conocimiento concreto y que tienen que saber más que los demás. Sin embargo se pierden el apoyo de preguntar a los demás y de optar a diferentes soluciones para mejorar el resultado y sentirse mejor.
  • Hay problemas que requieren cierto tiempo y soluciones más simples. Soluciones rápidas pueden generar problemas posteriores mayores y problemas complicados buscan soluciones complicadas. No siempre tiene que ser así. Hay más posibilidades…

Foto por cortesía de Flickr

La gimnasia mental

Este fin de semana apareció en Redes: “Pon en forma tu cerebro“. Eduart Punset entrevistó a Shlomo Breznitz, psicólogo y creador de programas de ejercicios mentales.

Ambos pronostican que, en el futuro, incluiremos más gimnasia mental junto con la gimnasia física que nos recomiendan en la actualidad. Estoy con ellos, un buen entrenamiento mental modifica tu cerebro y te hace ir a un mayor desarrollo.

Afirman dos cambios de concepto básicos:

El coeficiente de inteligencia perderá todo su sentido. Es decir, al comienzo se pensaba que esta medición era para siempre en la persona y que no existía cambio. Sin embargo, la capacidad de aprendizaje y desarrollo de la persona supone cambios continuos en el cerebro (plasticidad cerebral, se le suele denominar). Por lo tanto, la medición que se hizo en un momento concreto, posteriormente puede resultar irrelevante al existir cambios en la persona.

La educación del conocimiento. Anteriormente, y parte de la educación actual, está centrada en adquirir conocimientos. Hay que saberse los ríos de España, las capitales de Europa, etc. Sin embargo, la educación debe combinar la adquisición de conocimientos con herramientas de gestionar el conocimiento. Es decir, la persona no sólo debe saber el nombre de los ríos, sino además saber exponerlos en público, controlar el estrés y ansiedad de ese momento e introducir mejorar continuas en la capacidad de investigar sobre su aprendizaje. En este punto, se está haciendo un trabajo muy interesante por Jose Antonio Marina en La Universidad de Padres.

Punset termina diciendo que tenemos que pasar del fármaco que incide sobre el cerebro a la gimnasia mental como trabajo preventivo mucho más eficaz. De nuevo me parece una idea fantástica, aunque viendo la cantidad de aparatos de gimnasia “milagrosos” que se venden, la cosa no será tan fácil.

Los fractales

Ha fallecido el matemático Benoit Mandelbrot, creador de los fractales. Llegué a conocer su trabajo a partir de su aplicación a la metodología de DBM®. A través de Carles Porcel comencé a investigar en Internet, encontrando muchos recursos principalmente desde el punto de vista matemático y geométrico. Mirad este video.

Los fractales me permitió entender situaciones complejas o caóticas, sin orden –formas imperfectas- podían ser explicadas por las matemáticas. Éstas te permiten medir la longitud de una costa (desde Barcelona a Cádiz, por ejemplo), la hoja de un helecho, una coliflor, etc.

La propiedad básica de los fractales es que su comportamiento se repite continuamente y tanto es así, que a partir de algo muy simple, si lo repites continuamente, puedes obtener algo muy complejo. Mira estas imágenes.

Las matemáticas fractales no permanecen en el campo de la naturaleza, también existen aplicaciones en el campo de la anatomía, finanzas y sobre todo en el campo de la psicología y del desarrollo.

Un ejercicio de inteligencia emocional

Hace poco, hablando con una persona, me comentó que continuamente estaba cansada, sin ánimos y muy negativa ante todo. Un profesional le recomendó el siguiente ejercicio: apunta diariamente 3 cosas positivas que te hayan ocurrido en el día. Al principio no le resultó nada fácil -me explicó-, tras mucho insistir y pensar, consiguió encontrar alguna. Esto le hizo sentir mejor.

Hace varios años, en un curso de inteligencia emocional, hice por primera vez este ejercicio. Recuerdo que tenía que buscar 10 cosas positivas y, no me fue nada fácil. Al finalizar el curso, y como siempre he tenido mucho interés en saber cómo funcionaban los ejercicios en mi día a día, decidí que para registrar las cosas positivas, iba a utilizar una libreta de “mano”. Si, fue una Moleskine negra que aún conservo con el resto de libretas -ahora no puedo estar sin ellas- y libros de lectura. Estas pequeñas libretas te permiten utilizar todos los momentos “ociosos” para aprender y desarrollarme: parada de metro, espera de amigos, tomando un café…

Al poco tiempo de empezar esta actividad dejé de escribir en la libreta cosas únicamente positivas. Tener un sentido globalmente positivo es útil, pero hay que tener en cuenta que existe cosas positivas, negativas y neutras en la vida. Y de todas ellas se puede aprender.

Ayer pasee por la playa y mi mirada se dirigía al momento en el que se rompen las olas en el mar. Me dije a mi mismo, este es un momento muy positivo, ¡me encanta! Hasta aquí muy bien, acabo de describir un hecho positivo. Sin embargo, si me quedo ahí, simplemente será un hecho, no hay aprendizaje ni desarrollo, en principio. Sin embargo se le puede añadir preguntas del tipo: ¿cómo me siento yo respecto a estar viendo romper las olas? ¿es eso lo único que ocurre? ¿por qué es importante o positivo para mi el momento de romper la ola?

A partir de ahí, empieza a salir más jugo interesante… Probádlo, no sólo buscar cosas positivas, sino sacar lo positivo a lo neutro y negativo. Y, a partir de ahí buscar preguntas de tipo ¿cómo? ¿por qué? ¿para qué?  te resulta útil y relevante.

Los genes y la toma de decisiones

Me parece interesante reflexionar sobre el artículo de este fin de semana en EPS “El peso de nuestros genes. El determinismo de nuestros genes desentona en nuestra visión de la vida. Acepta que influyen en cómo somos y lo que hacemos nos ayudará a comprendernos mejor” de Jenny Moix.

El artículo habla de la existencia de dos opciones a la hora de formar nuestro carácter o nuestra forma de actuar:

  • Nacemos sin nada heredado, sólo el físico. Todos nacemos iguales y aprendemos desde pequeños a gestionar nuestra vida.
  • La genética nos lo condiciona todo. Es decir, todo lo que nos va a pasar y lo que nos ha pasado está escrito en nuestros genes.

Particularmente soy más partidario de la primera. Aún así, las posturas extremas no permiten demasiado desarrollo. Desde el punto de vista del lenguaje supone elegir entre una y otra. Algo parecido es el planteamiento de si “el líder se hace o se nace”. Es una pregunta que continuamente se realiza a los ponentes de esta materia dónde ni la pregunta, ni la respuesta me ayudan.

Por un lado, si “el líder nace” o “la genética determina tu vida” ¿cómo se mantiene? ¿cómo desarrollas tus capacidades?¿qué decisiones tomas que te permita ser el líder? y sobre todo ¿por qué hacerlo de esta manera? Es un mundo sin cambios y la realidad actual es cambio continuo: nuevos libros, enseñanzas, crisis, Internet, móvil…

De la misma manera me encuentro en la situación del “líder que se hace”: ¿qué hace? ¿cómo y por qué? Mas que cuestiones de extremos –líder si/no, genes si/no- el desarrollo está en el centro, en toda la gestión intermedia, en el construir tu forma de moverte por la vida y en cómo tomas las decisiones diariamente.

Para la toma de decisiones estoy mucho más interesado en:

  • Qué hipótesis de partida tengo para tomar una decisión
  • Cómo de certeras son estas hipótesis
  • Que creencias existen y cuáles podemos verificar
  • Qué abanico de posibilidades tengo
  • Cuál es la decisión más certera
  • Qué ocurrirá después de la decisión tomada, cuáles son las consecuencias

Dudo que los genes me ayuden a responder de forma más certera a estas preguntas,  pero también hay que tener cuidado con los aprendizajes no certeros… todo influye.

Foto por cortesía de Flickr.

Memoria, creencias y modos de pensar

Hablando este fin de semana con un hombre que, a sus 76 años estaba estupendo, me contaba “ha sido tan fuerte lo que he vivido en mi juventud (época de la posguerra civil española) y se me ha quedado tan grabado, que no me deja espacio para acordarme de nada más”.

Claramente era su forma de expresar su creencia de falta de memoria actual para las cosas del día a día.

Hoy en día al hablar de memoria se distingue entre memoria largo plazo y a corto plazo. Es decir, hay información que se recuerda aunque hace mucho tiempo de ella –la memoria a largo plazo- y existe información del día que se recuerda un corto plazo de tiempo y luego se olvida. Por ejemplo, si nos planteáramos la siguiente pregunta ¿qué es lo que comiste ayer? ¿y antes de ayer? Puede que nos cueste recordarla, pero mucho más lo que comiste hace una semana. Sin embargo, podemos recordar la comida especial que tuviste en un restaurante particular hace algún tiempo –memoria a largo plazo- y con una persona muy especial.

Pensar de esta manera supone creer que nuestra memoria funciona como una especie de almacén. Almacenamos la información que adquirimos y la dejamos en algún sitio de nuestro cuerpo. Algo parecido a lo que hace un ordenador o una biblioteca dónde guardamos los libros. Más información sobre este tema se puede leer más aquí.

Sin embargo, esta no es la única opción. Podemos creer que no almacenamos las informaciones sino que las seleccionamos recordando aquellas que más practicamos. De tal manera que, si recordamos continuamente nuestra infancia y todo lo que allí ocurrió seremos más hábiles en su recuerdo y podremos contar a los demás con mucho detalle -¿imaginado, en parte?-. Las actividades que tenemos en el día a día más monótonas, no practicamos el recordarlas, por ello las olvidamos. Entre otras cosas olvidamos lo que comimos la semana pasada, cuantas veces cambiaste de marchas a la hora de conducir…

Así, y entre otras cosas, recordamos lo que pasó el 11-S y 11-M. Lo hemos practicado y hablado hasta la saciedad y lo seguimos practicando ahora, por lo que es más probable que en un futuro nos acordemos de ello con mucha nitidez. Por cierto, sus aniversarios también ayudan a que repitamos su recuerdo.

Igualmente para mejorar la memoria podemos dirigir nuestra atención a lo que recordar (el estudio, por ejemplo) y practicar el recuerdo cada día. En poco tiempo conseguirás recordar lo que estudiaste hace dos semanas y no dejarlo para el momento final del examen. De hecho la mayoría de las técnicas de estudio incluyen la repetición en alguna medida.

La primera opción de pensar es muy limitada (almacén), sólo hay que buscar y encontrar la información, pero ¿cómo se busca?.La segunda, desde mi punto de vista, permite más desarrollo. La persona elige que quiere recordar y practicar el recuerdo con independencia del tiempo y la cantidad de cosas a recordar.

Foto por cortesía de Flickr

La productividad y el descanso

Me ha llamado la atención el artículo del ABC “Pasar hambre ayuda a concentrarse y mantenerse despierto. El hallazgo puede ayudar a crear nuevos fármacos contra los problemas del sueño”

El artículo resalta la relación entre el metabolismo y el sueño. Hasta aquí todo bien. Me parece un hallazgo muy interesante que uno mismo tiene que investigar en mayor profundidad, sobre todo si tiene problemas con el sueño. Lo más sorprendente es que se pasa directamente a una solución de “nuevos fármacos” para los problemas de dormir. ¿Por qué no se aprovechan las investigaciones científicas para hacer un uso más natural de ellas?

Los fármacos desde el punto de vista del aprendizaje actúan generalmente como remediativos de una solución, no permiten el desarrollo.

Si queremos hacer un uso desarrollativo y mejora de esta investigación, debemos analizar cómo actúa el metabolismo con el sueño en nuestra propia experiencia.

En mi caso, cuando he dormido con el estómago demasiado lleno, no he tenido un buen descanso, más bien todo lo contrario, he dado “muchas vueltas en la cama”. En situaciones con el estómago vacío, no he podido dormir, me he tenido que levantar y comer algo, aunque sea una galleta.

A partir de aquí, podemos seguir investigando:

¿Qué comidas nos son pesadas y nos han dado problemas para dormir?

¿Qué comidas son han permitido sentirnos a gusto con nuestro sueño?

¿Cuándo cenar? ¿me  ha resultado bien cenar e irme directamente a la cama?¿he cenado, dado un paseo, charlado o visto la televisión y me ha permitido dormir bien?

Puedes continuar tu investigación día a día, elaborar un listado de alimentos que te benefician en el sueño y cuáles te perjudican y escoger en que momento cenar e ir a la cama. Busca la combinación más adecuada y ponla en marcha.

Todo  buen descanso nos permitirá ser más productivos y realizar mejor nuestras tareas. Aprovechemos los conocimientos científicos para nuestra mejora continua.

Nuevos proyectos

Comienza una nueva etapa llena de cambios. nuevos proyectos desarrollo de personasEl blog ha pasado de tener un soporte en wordpress.com a un formato libre. Esto ha requerido un gran esfuerzo y mucho aprendizaje. Conocer y trabajar con herramientas de internet es todo un reto para mí. Estoy completamente convencido de que es una herramienta de presente y futuro.

Desde aquí quiero especialmente agradecer la ayuda de Raúl. Su colaboración ha permitido montar el blog tal y como lo veis en la actualidad. Él ha sido el artífice de toda esta estructura.

En el proceso de cambio se quedaron 2 comentarios en el aire. Afortunadamente los conseguí rescatar y se colocaron en su sitio. Eso sí, con el detalle de que los tuve que poner a mi nombre haciendo referencia a ellos. Espero que me disculpéis, Carmenchu y Manuel León.

Habrá más cambios en el blog. Espero que además sean más dinámicos y mejoren la experiencia de estar en el blog.

Tengo mucha ilusión y ganas puestas en esta nueva etapa. De partida, me he propuesto dirigir el blog en las siguientes direcciones:

  • Alcanzar una publicación semanal entre 2-4 posts. El 4 es un reto muy importante, pero creo que he mejorado al transmitir y escribir mis ideas. Lo cuál, me permite ir bastante más rápido. Espero que hayan quedado atrás las horas de organizar la información, redactar, corregir, corregir y corregir. No dejaré de corregir, corregir y corregir, pero lo podré hacer de una manera más productiva.
  • Incorporar más fuentes de información a la hora de escribir sobre algún tema. He recibido alguna muy buena crítica sobre el exceso de números de registros utilizados de El PAÍS. Seguiremos con diarios, noticias relacionadas con el desarrollo de empresas y personas, investigaciones de científicos, cine, libros, redes para la ciencia de Eduard Punset… Pero también incorporaremos investigaciones de otros países con habla inglesa y sobre todo alemana. Así extenderemos más.
  • También buscaré ampliar el abanico de contextos en los que utilizar la experiencia de desarrollo. Anteriormente me centré asuntos personales, profesionales y deportivos. En esta nueva etapa, el aprendizaje y desarrollo estará en un abanico más amplio:
    • Más formas de mejorar en deportes que van desde la mesa –como el ajedrez- hasta el alto riesgo como la alta montaña.
    • Dentro de la empresa, mejoras que impliquen remediar, como miedos, estrés, conflictos, emociones, hacia mejoras que impliquen mantener y mejorar como empresario o trabajador de la misma: aumentos de bienestar, productividad y motivación. Todo ello repercutirá en la viabilidad de la empresa y del trabajador dentro de la misma.
    • En la persona, será un reto para mí, investigar como ampliar las limitaciones e ideas que tenemos sobre la salud, la capacidad de aprender, la alimentación, el sueño, las emociones, la organización del pensar, la influencia del pensamiento y sentimiento en las enfermedades del cuerpo, la atención del cuerpo y la mente, las relaciones –pareja, amigos, familia, comunidad-, los cambios en las personas tanto en el tiempo como en el espacio …

Grandes retos. Estaría bien que estos post estuvieran acompañados de vuestros comentarios, toda aportación es válida. Permitirá mejorar la página y hacerla un poco de todos, que es el sentido último de este blog: ser una comunidad para el desarrollo de la persona, allí dónde esté.

Formación y aprendizaje

Este fin de semana vi un documental interesante en Redes. Eduart Punset entrevistó a Robert Roeser, psicólogo de la Universidad de Portland EEUU.

Robert Roeser investiga en el campo de la educación. Estudia qué significa aprender, cómo se puede mejorar y qué implicación existe entre los alumnos, padres y profesores. El profesor resalta las siguientes habilidades a mejorar:

Las competencias sociales y emocionales. Aprender a gestionar las emociones personales, a ser consciente de ellas, pero también aprender a gestionar las emociones de los demás. Cuando yo estudiaba en el colegio y la universidad, todo se basaba en aprender conocimiento. La memoria era el factor prinicpal, las cosas se sabían o no. Ya por aquel entonces me preocupaba cómo estudiaban los demás, cómo se organizaban los que mejores notas sacaban y  qué hacían los que menos estudiaban y aprobaban.

Algunas veces llegué a pensar que estudiar significaba cantidad, mientras más estudiara más sabría, mientras más tiempo dedicara a estudiar mejor nota sacaría. La realidad fue muy diferente, la cantidad no mide una nota de un examen, hay muchos más factores incluidos ahí: el interés, las emociones (estrés, miedos, inseguridades, autoestima, comunicación, escritura…), el apoyo de tu “equipo de alto rendimiento” con el que puedes consultar y el ambiente de estudio, entre otros. El interés por estos temas me llevó a investigar temas de Inteligencia Emocional, PNL y sobre todo, los desarrollos de DBM®.

La capacidad de atención, concentración y disciplina. Aprendemos estas habilidades dentro de las tareas de estudiar o en el deporte,  pero nunca de forma aislada y concreta. Trabajar estas habilidades mejorará con creces tu aprendizaje.

Desarrollar el aprendizaje de la diversidad, la identidad cultural y ética. Cada vez somos más una sociedad multicultural por lo que debemos empatizar con los demás y conocer su cultura para mejorar nuestra comunicación, integración y aprendizaje.

En mi experiencia como aprediz y formador, hay una habilidad añadida que me parece muy importante y que no ha aparecido en la entrevista, es la habilidad de desarrollarse con el cambio. La sociedad actual está en continuo movimiento: económico, social, tecnológico, político, lingüístico, etc. Es por ello que apreciar, aceptar y utilizar el cambio es una habilidad reciente en la sociedad que nuestros padres no tuvieron que trabajar pero que para nosotros será crucial y nos darán un carácter diferencial. Hablaremos más sobre ello, en otro momento…

Foto de Flickr.

Viaje al talento

Tarde de Fundesem Alumni con conferencia-presentación del libro “El líder no nace… ¡Se hace!” de Roberto Luna-Arocas. Se puede resaltar:

La gestión por competencias como herramienta clave del talento.

La matriz del talento = potencial de la persona * contribución en la empresa.

La inteligencia emocional. El autor se centró en emociones tipo estrés que nos limitan la productividad en el trabajo.

Mimetismo con el cliente. Es decir la capacidad de entender el cliente interno (colaborador) y el cliente externo.

Talento profesional centrado en el aprendizaje continuo, la sincronización, la excelencia, el optimismo y la resilencia, entre otras.

Recomendó el libro “¿Por qué las cebras no tienen úlcera?” y el cuento “El verdadero valor del anillo“.

Se habló mucho de emociones y de coaching. En cuanto a las emociones, ¿qué emociones surgen en el día a día de trabajo?¿cómo son esas emociones?¿por qué tienes esas emociones?

El estrés es tradicionalmente considerado como una emoción negativa. Actúa cerrando el campo de acción de la persona, pudiendo incluso llegar al bloqueo. Frecuentemente se conoce el ejemplo de alguien que al presentarse a un examen después de estudiar mucho se queda en “blanco”, provocado por el estrés y los nervios acumulados.

Sin embargo se pasa por alto el aspecto positivo del estrés. Al realizar unas determinadas tareas, el estrés activa su realización de forma rápida. Si tienes que presentar un trabajo, generar estrés supone acelerar la realización del trabajo.”Quiero quitármelo rápido de encima”.

En cuanto al coaching, creo que necesitamos algún que otro post para desarrollarlo más, aunque como siempre en wikipedia podemos encontrar alguna definición con ciertos desacuerdos. El tema empieza a ser emocionante…