28.11.11
Hace algún tiempo me llamó un buen amigo por un “bajón” en la preparación de unas oposiciones a magisterio. Antonio –nombre ficticio- me ayudó a expresar por escrito lo que a él le ocurrió. Su forma de prepararse durante todo un año lo explicó con la siguiente metáfora:
-Todo empieza cuando asumo subir LA MONTAÑA. Sé que el ascenso será duro, porque hasta ese momento no me había planteado semejante cometido. El ritmo de subida era bueno, supe combinar el avance y la pausa, los aprendizajes fueron muchos, rápidos y la mayoría conscientes, no solo quería llegar a lo más alto, sino una vez allí, quería acordarme de todo lo vivido; cuando ya vislumbraba la cima, necesitaba estar seguro de poder utilizar lo aprendido, sin embargo…-
Seguía explicando: -Superé con constancia y voluntad, los distintos obstáculos tanto los evidentes como los que necesitaban de reflexión. Esta reflexión fue fácil, ya que la podía hacer de forma tranquila, porque la cima (momento de examen) todavía estaba lejos. La cima la identifico con el poder presentarme a los distintos exámenes, sin embargo para mí ése no era mi principal objetivo, lo que quería era APROBAR (en el ejemplo lo he identificado con “acordarme de todo lo vivido”).-
-Sin embargo la semana del 14 de Junio las inseguridades se me acumulaban, necesitaba en ese momento estar seguro de que conocía “lo aprendido”, pero no lo estaba. Dejé de controlar la situación, no podía reflexionar sobre ello y lo que era peor, no estaba preparado para “subir” lo que todavía me quedaba hasta llegar a la cima. En otras palabras, no podía estudiar nada más, estaba completamente bloqueado, ya que dudaba sobre los temas anteriores, los que teóricamente conocía. Era muy consciente de que necesitaba ayuda!!!!! Necesitaba orden y seguridad en lo aprendido/estudiado para gestionar con tranquilidad lo que todavía me faltaba por aprender. -
En este momento fue cuando me llamó. Fue muy interesante escuchar cómo se había preparado durante todo el curso, teniendo en cuenta que llevaba mucho tiempo trabajando en el sector privado y por tanto, una falta de entrenamiento en estudiar.
Parece un caso particular de una situación concreta, sin embargo, de una forma u otra, muchos de nosotros hemos pasado por situaciones parecidas en relación a oposiciones, estudios, deportes, dejar de fumar, dietas, adicciones…
Tendemos a buscar directamente soluciones al problema. Sin embargo, nadie nos suele enseñar cómo formar un problema de forma certera, por lo que vamos a quedarnos un poco más en el problema para analizarlo desde diferentes perspectivas y obtener más información. Para ello os dejo las siguientes preguntas útiles que se podrían plantear:
¿En qué contexto o situación se originó el problema? Antonio llevaba trabajando varios años en el sector privado, todo lo que ocurrió en este momento es importante averiguar aquí. Luego también, la situación cuando empezó – y los momentos anteriores – el bloqueo.
¿Qué problema es concretamente? ¿Qué parte no es un problema? El bloqueo, pensares, sentires y haceres que daban a dudas, mal sentires, olvidos, incertidumbre, desconfianza. No era un problema comer, quedar con amigos, hacer deporte…
¿Cómo es el problema? Lleva a condicionar toda su vida, sólo piensa en él, en su bloqueo, en no estar preparado para llegar a la cima, en la falta de tiempo, en surgir estrés, en no controlar la situación…
¿Por qué es un problema para la persona? ¿Cómo está esto conectado con los valores de la persona? Antonio lo conecta claramente con una implicación 200% se lo juega todo a llegar a una cima en un momento concreto y el hecho de plantear de no llegar allí es un problema para él. Es una persona muy entregada.
Las respuestas de Antonio en este último cuestionario están muy simplificadas. Lo importante es que cada uno de vosotros sigáis esta secuencia – se permiten más preguntas, no es un cuestionario cerrado- para trabajar vuestros problemas antes de pasar a las posibles soluciones. Estas quedarán para un siguiente post…
25.11.11
En Wikipedia se afirma que “es habitual emplear este término para designar a una persona que crea una empresa” sin embargo, a mi me gusta más su primer término “que habla de personas que se enfrentan, con resolución, acciones difíciles”. Ambos casos están relacionados. En Berlín, el profesor Günter Faltin organiza anualmente una serie de conferencias relacionadas con esta temática a través de entrepeneurship.de. Notas relevantes:
- Se afirma que una pregunta fundamental a plantear siempre es: ¿Quienes son mis clientes? ¿Qué valor añadido le doy? Tener un producto o un servicio es muy importante pero sólo es válido si el cliente así lo decide. Por tanto hay que conocerlo muy bien para poder ofrecer el producto correcto.
- El trabajo de equipo, si son varias personas las que componen la empresa, es muy importante conseguir una integración del equipo en valores, direcciones comportamientos de trabajo, etc.
- Establecer un ambiente de trabajo creativo e innovador. Creativo en el sentido de abrir el abanico de posibilidades e innovador dónde, a partir del abanico, ir mucho más allá. ¿Cómo se consigue esto? Entre otras cosas, promover las ideas y la puesta en marcha de las mismas por muy disparatadas que sean.
- Hablar de dinero. Hay que tener los datos de la empresa claros, jugar con ellos de tal forma que sean un instrumento de dirección, gestión y trabajo. Junto al trabajo con el cliente siempre tiene que ir la factura. Incluso en el trabajo comercial, muy centrado en la venta, la actividad administrativa es muy importante, sobre todo si quieres cobrar.
- Es bueno hacer errores. Me explico, está bien cometer errores en escenarios controlados y con poca inversión de dinero. Por ejemplo, antes de invertir grandes cantidades, prueba el producto con amigos y familiares. Si no funciona has perdido el tiempo y algo de dinero. Mejor experimentar y corregir para ajustar el resultado.
- Los planes de negocio y/o de marketing se realizan fundamentalmente para conseguir dinero de los bancos. Suelen ser muy optimistas, sin embargo, los ingresos vienen muy posteriormente, hay que ser ahorrador. El plan de negocio es un instrumento para ser continuamente revisado: analizar qué funciona, qué no, y por qué funciona. Vivimos en un mundo dónde tenemos información limitada, por lo que hay que aprender a dar paso a paso de manera segura dentro de esta incertidumbre.
La empresa debe considerar más a la persona como el punto de partida para planear el futuro: colaboradores, clientes, inversores, proveedores, partners…sin embargo, muchas veces parece que está mucho más centrado en el producto o servicio que ofrece.
02.08.11
Estamos en un mundo dónde cada vez hay más cambios. Entre ellos destacaría:
Demografía, no paramos de crecer a nivel mundial, la esperanza de vida es cada vez mayor y tenemos familias muy diferentes a nuestros padres –divorcios, bodas, bebes fuera del matrimonio, no vamos más tarde de casa de nuestros padres…-.
Complejidad del saber y tecnología. Continuamente tenemos que aprender nuevos avances en aplicaciones, nuevos aparatos tecnológicos y una fuerte revolución de las redes sociales: blogs, facebook, twitter, tuenti…
Ecología, nos preocupamos más por nuestro entorno y queremos cuidarlo, tanto cuando compramos como con la basura que generamos.
Enormes deudas tanto a nivel personal –hipotecas, principalmente- como a nivel de empresa y sobre todo el Estado- ahora con el ejemplo de la deuda de EEUU-. Éstas pueden incidir en el tipo de decisiones que tomemos.
Vivimos en un mundo mucho más complejo, de mayor tamaño -te puedes comprar un traje a medida en la China-, de fuerte interrelación -a través de redes sociales, móvil, email, blog…- y un aumento de la velocidad de las operaciones comerciales. Esto hace generar estructuras tipo red, de tal forma que lo que haga una persona, o una empresa, puede afectar o incidir en un abanico de personas muy dispares en todo el mundo –un ejemplo más del llamado “efecto mariposa”-.
¿Cómo nos afecta esto en nuestro día a día? Entre otras cosas, no podemos saber todo lo que deberíamos saber para tomar decisiones acertadas. No sabemos, por ejemplo, cuando va a terminar la crisis. Lo que hacemos es escuchar opiniones de unos y de otros, para hacernos una idea. Igual que un detective ante un caso de asesinato que, mediante las pistas o indicios, tiene que resolver el caso. Habrá personas más hábiles y que perciban más de lo que está ocurriendo, con lo cual serán más certeros y otras, que lo son menos, igual que los detectives.
Por ello, tenemos que desarrollar nuevas formas de pensar, hacer y sentir que nos permitan dirigirnos hacia el futuro de forma activa y generar nuevas alternativas.
De la misma manera, las empresas deben cuestionar sus componentes del sistema de dirección como la estrategia, las estructuras, los objetivos, los procesos, la cultura, la toma de decisiones, la solución de problemas, etc.
Pasamos de un mundo constituido por máquinas y herramientas -para solucionar un aspecto concreto cuando algo falla-, a un mundo complejo con nuevos recursos y conocimientos especiales de las personas dónde todo está interrelacionado y dónde no existe un único problema y una única solución, sino múltiples.
También, pasamos de un mundo gobernado por las leyes del dinero y comercio a quizás, un mundo con información, conocimientos, investigaciones, complejidad y dinámica dónde las leyes del ayer ya no son válidas para el hoy.
Necesitamos empresas y personas que aprovechen las estructuras tipo complejo e interrelacionado para hacer que las cosas sean más probables que ocurran, más que establecer leyes o ideas fijas de funcionamiento.
Ahora vacaciones…
Foto por cortesía de Flickr Josome1
25.07.11
Hay teorías de grandes científicos que a veces no entendemos, no sabemos para qué sirven y otras, no sabemos cómo se aplican o cómo nos pueden afectar a nuestro día a día. Veamos una de ellas.
Edward Lorenz, matemático y meteorólogo, acuño el término efecto mariposa, en su estudio de las predicciones sobre el tiempo. En Wikipedia podemos encontrar la siguiente explicación:”el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo”.
En principio la frase no tiene mucho sentido, ¿cómo puede una mariposa provocar un Tsunami? El Tsunami es tan grande, con unos efectos tan devastadores que poco tiene que ver con una pequeña mariposa. Sin embargo, Lorenz se dio cuenta que pequeños cambios meteorológicos pueden cambiar completamente las predicciones que él hacía sobre el tiempo. El clima es un sistema caótico, dónde las predicciones sólo se pueden hacer para algunas horas y cómo mucho para algún día.
Esto va mucho más allá, muchos de nosotros tenemos en mente que grandes cambios en nuestras vidas generan fuertes efectos en nosotros. El nacimiento de nuestros hijos, la muerte de un familiar cercano, comenzar un nuevo trabajo… son grandes eventos que generan grandes cambios. A su vez, pequeños cambios generan pequeños efectos. Cambiar de pasta de dientes, puede provocar un pequeño cambio en el olor en nuestra boca, por ejemplo.
Sin embargo, nosotros también estamos dentro de un sistema caótico, lleno de cambios e incertidumbre, de tal manera que pequeños cambios pueden generar cambios importantes en nuestras vidas y en la vida de los demás, el efecto mariposa. Pensémoslo, ¿cuáles han sido los pequeños detalles que hemos hecho para ser más feliz?¿no ha sido ese detalle de tu pareja el que te ha sentido bien, muy bien?¿qué valoras más un trabajo realizado o un trabajo realizado teniendo en cuenta hasta el último detalle en su terminación?
Por tanto, no esperes hacer grandes cambios, quizás son demasiado difíciles. Comienza, cómo el efecto mariposa, con pequeños detalles tanto a nivel de pareja, familia, amistades y trabajo. Verás con el tiempo el gran efecto que puede generar en los demás y en ti mismo. Nikola Tesla lo expresó en “Yo y la energía” de la siguiente manera:
“Un día de invierno, me las arreglé para subir una montaña escarpada, en compañía de otros chicos… Nos divertimos lanzando bolas de nieve que rodaban a cierta distancia, juntando más o menos nieve e intentando superarnos unos a otros en este excitante deporte. De repente, vimos una bola que iba más allá del limite, fue adquiriendo unas dimensiones enormes hasta que alcanzó el tamaño de una casa y se hundió estruendosamente en el valle con una fuerza que hizo temblar la tierra. Miré embelesado, incapaz de comprender lo que había ocurrido. Semanas después, la imagen de la avalancha seguía ante mis ojos y yo me maravillaba por cómo algo tan pequeño podía crecer hasta alcanzar un tamaño tan inmenso.”
Foto por cortesía de Flickr.
29.06.11
Hace un par de días me encontré con un amigo que tras una larga conversación, me cuenta como ha vuelto a fumar después de 5 meses y medio. Se le veía triste, abatido y desilusionado. Yo por mi parte sólo pude darle ánimos “bueno, por lo menos a hora seguro que fumas menos”. El contestó con rapidez, “eso sí que es verdad”. Me contaba que las cenas con amigos, las copas y las buenas conversaciones le habían hecho volver a coger el tabaco.
En una entrevista a Rafael Nadal, hizo el siguiente comentario:
P. “Tras esa foto, sale a la pista central y se hace otra con el baloncestista Pau Gasol. ¿Qué valores unen a dos ganadores de todo como ustedes?
R. Todos los que ganan tienen siempre una cosa en común que es básica. No es la humildad ni todas esas cosas que quedan muy bien y muy bonitas. Mejor si la tienes, como la tiene él, pero hay mucha gente que ha ganado mucho, una barbaridad, y que es arrogante. Lo que te hace ganar es querer ganar y querer hacer todo lo que toca para ganar. Querer trabajar cuando no te apetece. Saber aguantarte en los momentos complicados pensando que van a cambiar. Ser lo suficientemente tozudo para pensar que las cosas saldrán bien cuando no salen a la primera ni a la décima. Que la mente esté preparada para asumir las dificultades para así poder superarlas. Sin lugar a dudas, todos los que ganan tienen eso.”
Querer ganar, se dice rápido más cuando a Nadal se le suele ver sentado desde el sofá. Hay que estar ahí y no todo el mundo lo soluciona con el mismo éxito. De hecho, no hay muchas personas que lleguen a ser números uno como Rafa.
Hoy, vía Twitter, leí un mensaje que algo así como “Muchas personas dejan pasar pequeños momentos de felicidad en la espera de encontrar el momento más alto y perfecto”. Quizás no podemos ser número 1 en tenis, pero si en tareas específicas como no fumar, jardinería, fontanería, cocina, estudio… Cómo destaca Nadal, un aspecto muy importante es querer conseguirlo pero también es muy importante cómo te gestionas, hacia dónde te diriges y cómo te auto-supervisas. Y estos aspectos se suelen dejar para otro momento y otras veces, se desconocen.
Si partimos del aspecto clave querer conseguirlo, para tener éxito es conveniente añadir más: cómo activar/hacer una serie de tareas, desactivar otras, ir con determinación en cada momento de tu vida y, saber que quieres conseguir. Una secuencia de trabajo podría ser la siguiente:
- En lo que haces, estar atento a tu objetivo y mantenerlo en mente cómo tu punto principal. Si es dejar de fumar, a parte de otras muchas cosas que puedes hacer, te puedes preparar para la próxima vez que te vayan a ofrecer un cigarro. Planificar el momento e imaginártelo superando la situación: respirar, antes de responder, pensar en las ventajas positivas que tienes el no coger un cigarro cuando te lo ofrezcan y luego decir que no, gracias.
- Organízate de forma rígida, tajante y mantente en tus metas.
- Establece claramente que quieres conseguir con ello, cómo te sentirías haciéndolo y qué te motiva a mantenerte sin fumar. Cómo sería tu estado de salud, cómo te presentas ante las personas que te rodean y cómo te sentirás sin tener que inhalar humo, ayudan a tenerlo mucho más claro el por qué lo haces.
- Supervísate continuamente: ahora que no fumo, voy bien o voy mal. Cuando tengo ansiedad de fumar, cómo lo noto, qué plan tengo para activar el no fumar y por qué lo hago…
Tarea fácil no es, pero mientras más cabos atados tengas y más personalizado en ti esté, más posibilidades de éxito puede haber.
Foto por cortesía de Flickr
25.05.11
Un genio por excelencia considerado por muchas personas es la persona de Leonardo Da Vinci. Pertenece a la época del Renacimiento pero su genialidad está más que viva. Si visitas el museo del Louvre en París, te encontraras el mayor número de personas alrededor de un solo cuadro: La Gioconda. Fue pintor, escultor, científico, matemático, filósofo, médico… y, al terminar de leer el libro de Fritjof Capra “La ciencia de Leonardo”, un genio investigador.
Pero ¿qué hacía para que fuera tan genial? El propio libro habla del origen histórico de la palabra genialidad como asociación a familia, al espíritu guardián de la familia, y que posteriormente se le asignó a personas que hacían cosas extraordinarias que los demás no eran capaces de hacer. Los genios hacían cosas tan especiales que se pensaba que tenían un origen divino. Tanto es así, que hoy en día todavía se discute si el genio/talento nace o se hace.
El autor resalta las siguientes genialidades de Leonardo:
- Su pasión era conocer y vivir la vida e investigar todas las cosas vivas. Intensa curiosidad y un gran entusiasmo por descubrir y comprender.
- Conectaba las observaciones e ideas procedentes de diferentes disciplinas. Buscaba explorar el espectro completo de los fenómenos naturales, esto le permitía ir mucho más allá de lo que lo hizo cualquier persona de su época.
- Era una persona muy confiada en sí mismo. Estudiaba con mucha atención hasta el más mínimo detalle todos los aspectos del problema, esto le daba seguridad en lo que hacía. Tenía plena conciencia de que su genio y habilidad eran únicos, pero sin ninguna arrogancia.
- Tenía una extraordinaria compasión por el sufrimiento de la gente y los animales. De hecho, se dice que compraba pájaros en los mercados para luego soltarlos al vuelo.
- Mantenía una intensa concentración durante períodos muy prolongados. En estos momentos se mantenía completamente aislado. ¿meditando? ¿pensando? ¿reflexionando?
- Capacidad de recordar grandes cantidades de información como un todo coherente.
- Tener un sólido conocimiento de las formas vivas, así como en la comprensión intelectual de su naturaleza intrínseca y de sus principios subyacentes.
- Tener/ser arte (habilidad), ciencia (conocimiento) y fantasía o imaginación creativa.
- Era convincente, persuasivo con su obra, ante la viabilidad y la consistencia de sus diseños.
- Le impresionaba el movimiento de las cosas. De dónde venían, hacia donde iban, como se transformaban… De tal manera que se podía pasar horas mirando pájaros en su vuelo para intentar reproducir una máquina que permitiera al hombre volar.
Una anécdota que recoge gran parte de estos puntos aparece en el libro de Capra diciendo lo siguiente ” durante las largas horas que pasaba en los establos de los Sforza dibujando caballos purasangre del natural, diseñó y esbozó también un establo modelo que comprendía líneas automáticas de provisión de forraje y agua, así como desagües para el abono líquido, que veinticinco años después constituiría la base de los establos de los Medici. Cualquiera que fuera el tema que le ocupara, las innovaciones técnicas nunca estaban lejos de su mente.”
Un libro muy recomendable para analizar cómo hace Leonardo su pensamiento sistémico y sobre todo, inspirador para comprender su investigar por el disfrute de la vida, por la pasión de conocer como funcionan las cosas que te rodean, más que investigar por el puro interés…Es un claro ejemplo de trabajar el espíritu de la investigación.
18.05.11
“El gato se limitó a sonreír al ver a Alicia. –¿te importaría decirme, por favor, qué camino debo tomar desde aquí?
Eso depende en gran medida de adónde quieres ir, -dijo el Gato.
-¡No me importa mucho adónde…! –dijo Alicia.
-Entonces, da igual la dirección -dijo el Gato. Añadiendo: ¡Cualquiera que tomes está bien…!
-¡Gracias! añadió Alicia.
-¡Ah!, dijo el gato: ten la seguridad de que llegarás, sobre todo si caminas bastante, añadiendo: ¡…Nadie camina en la vida sin haber pisado en falso muchas veces.!” Alicia en el país de las maravillas
Esta semana ha sido el 75 aniversario del metro de Moscú. Esto me recordó que hace muy poco que estuvimos allí para visitar la ciudad. El metro es un centro turístico maravilloso, muchas estaciones eran verdaderas obras de arte, además nos pareció muy efectivo, trenes rápidos –no hacía falta reloj, llegaban en muy poco tiempo-, barato, iluminación tradicional pero limpio y con un buen mantenimiento. Sin embargo, no fue nada fácil moverse a través de sus estaciones.
Antes de comenzar el viaje, preparamos los planos del metro para conocer y manejarnos en él. Parte de los planos que llevamos no sirvieron para nada, y ahí llego la primera dificultad, la información estaba sólo en letras latinas y no en cirílico. Esto dio lugar a que no entendiéramos en que estación estábamos y a que estación debíamos ir.
Segundo, no nos dimos cuenta de que había indicaciones en el centro del pasillo de la estación que nos decían hacía qué estación o lugar ir.
Tercero, dentro de una misma estación había diferentes paradas de metro y a su vez, tenían nombres diferentes en función de la línea que pasara por ella. Esto nos perdió más todavía. En el metro de Madrid, por ejemplo, aunque pasen diferentes líneas, la estación de metro tiene el mismo nombre.
Nos sentimos muy perdidos. Pensábamos que los metros estaban configurados de tal manera que fuese fácil ir de un sitio a otro. Estábamos en un contexto muy diferente al acostumbrado y queríamos que todo fuera igual de fácil. ¿Qué medidas tomamos?
Cuando quieres ir a un sitio, tienes que saber dónde estás y a partir de ahí buscar un sentido de dirección hacia dónde quieres ir. En nuestro caso para saber en qué estación estábamos, tuvimos que descubrir cuál era la próxima estación de la línea. Esto nos daba un sentido de dónde ir y poder contar el número de paradas. Además fue muy importante reconocer la palabra “salida” para salir de la estación o buscar la dirección correcta.
Otra posibilidad es preguntar a una persona. Aquí el idioma es un problema adicional, pero la simpatía, un plano y la señalización, todo el mundo entiende. Afortunadamente hay siempre una mujer responsable de las escaleras mecánicas que tiene un plano de señalización del metro. También ocurrió que se nos acercó un chico en un muy buen inglés, para explicarnos como ir de una estación a otra, como en el metro de Nueva York. Pero esto último sólo nos ocurrió una vez, justo cuando conocíamos el camino.
¿En que otros aspecto de nuestra vida nos podemos sentir perdidos y cómo actuamos? Lo desconocido puede generar miedo pero también puede ser un reto para mejorar y desarrollarte. El metro de Moscú ha dejado de ser desconocido para nosotros, aunque “pisamos muchos pasos en falso”…
28.04.11
Julio Lozano es un joven de Elche que se dedica a diseñar coches para Renault en París. Y no cualquier tipo de coche, sino prototipos para el futuro: los concept cars. El artículo de El País atrajo todo mi interés.
Evidentemente este chico tiene un talento especial para el diseño de coches, ya que de otra forma, nunca le hubiesen contratado. ¿Qué hace para tener el talento de trabajar diseñando coches para Renault? ¿Cómo ha aprendido este talento? ¿Cómo sigue desarrollando ese talento? ¿Cómo podemos utilizar este ejemplo para inspirarnos en desarrollar nuestro talento y por tanto, desarrollarnos cómo personas?
En el proceso intervienen los siguientes elementos:
Primero. Elegir un talento o una habilidad que te gustaría mejorar y practícala. Esto te permitirá darte cuenta que vas introduciendo pequeños cambios adaptándote a las circunstancias.
“Me tienes que dibujar un coche cada día” le dijo la madre al niño con 8 años para que no estuviera ocioso. Vio en el niño un interés especial en el dibujo de coches. Así es como Lozano comienza a desarrollar su imaginación en relación a los coches.
Segundo. Entrena, entrena y repite el entrenamiento.
Él comenzó a diseñar coches con 8 años cada día diseña uno nuevo, imaginaros cuantas veces lo ha repetido… Hoy tiene 31.
Tercero. Aprende de cada repetición: cómo se puede hacer mejor, más cómodo y con mayor significado para ti.
Lozano no sólo siguió dibujando coches, sino que se licenció en Diseño Industrial e hizo dos posgrados, en Barcelona y Londres.
Cuarto. Inspírate en el trabajo de los demás y en tu propia forma de desarrollar tu trabajo.
En el artículo comenta que hace uso de su imaginación para diseñar, de hecho, se inspiró en el esprintar de un atleta para hacer el prototipo del coche que aparece en la imagen. “Lo importante es estar al día de las nuevas tendencias”. Se inspira en el material deportivo, edificios de Zaha Hadid, Norman Forster o Jean Nouvel y grafitis de Banksy.
Me parece un Miguel Ángel del siglo XXI. Curiosamente pronostica que, en las tendencias de cómo serán los coches del futuro, está la adaptación y la integración con la propia persona. ¿Se podrá modelar un coche a la medida de las necesidades de la personas? Me parece todo un reto.
Otro ejemplo de esta secuencia sería el trabajo en este blog: primero, investigar y desarrollar a la persona mediante ejemplos claros y sencillos; segundo, repetir semanalmente textos en el blog, lo cuál me permite estar muy atento a los desarrollos; tercero, enseñar y aprender de experiencias e investigaciones semanales; y cuarto, me inspiro en lo que me rodea y, principalmente, en los modelos de DBM® -de hecho, el que esté familiarizado con ellos, podrá identificar el modelo aplicado en este post-.
Foto por cortesía de Flickr.
13.04.11
Antes de la crisis, en muchas empresas, el departamento comercial tenía la función principal de la compañía: vender y vender a toda costa. Los comerciales ofrecían unos servicios sin mirar nada más, lo importante era la facturación y los objetivos.
Ahora me encuentro con situaciones bien diferentes. Tal es así, que los comerciales vienen acompañados por los responsables de producción y/o operaciones. No sólo te ofrecen un producto, sino te dicen la cantidad exacta que pueden hacer. Claro, hubo un caso concreto que me sorprendió enormemente. La negociación trataba de aumentar el volumen de negocio, a lo cuál el comercial estaba muy predispuesto mientras que el responsable de operaciones internas sólo miraba hacia abajo, con sus números y los medios que actualmente tenía. El resultado fue desastroso, el comercial sin poder vender, la otra parte sin poder comprar y la última parte afirmaba que el proceso productivo quedaba optimizado, o mejor dicho, ¡no quiero más trabajo! que voy saturado.
Esta situación me hizo pensar mucho y me planteo las siguientes preguntas:
- ¿Estamos preparados para salir de la crisis?
- ¿ Ha fijado la empresa-persona dónde quiere estar dentro de 1, 2, 3 años…?
- ¿Cómo puede crecer o aumentar el volumen de negocio y optimizar los recursos internos?
- Y es más, ¿qué hacemos para tener una visión a más largo plazo?¿cómo nos imaginamos nuestro futuro?¿somos lo suficientemente flexibles para crecer y salir de la crisis?
Una de las habilidades más importantes que tenemos es nuestra capacidad de imaginar. De niño utilizábamos nuestra imaginación para soñar, para vivir experiencias en mundos mágicos. Conforme crecemos, en la juventud, seguimos utilizando la imaginación para montar escenarios de todo tipo – incluida en “la edad del pavo”, por ejemplo-. Y de adultos, la imaginación te ayuda a planificar, ser visionario, anticiparte a posibles problemas, a predecir, a llevar miedos al futuro…A veces no se hace uso de muchas formas posibles de imaginar, nos quedamos con nuestros propios pensamientos e imaginaciones y no investigamos más posibilidades. De hecho es uno de los motivos de por qué existe una crisis, evidentemente no la hemos imaginado, sino hubiésemos actuado para que nos afectara los menos posible. Gracias a la DBM®, exploré una variedad de posibilidades de imaginar y esto te permite abrir un abanico amplio de respuestas ante una situación.
Así, ¿cuando imaginamos nuestro futuro, nos vemos con nuestro cuerpo actual o con nosotros algo más envejecidos? Al imaginarnos fuera de la crisis, ¿nos encontramos mirando hacia adelante, afrontando nuevos problemas y aprendiendo de problemas anteriores, o simplemente en un futuro cómodo y estable, sin mucho detalle?¿podemos tener con detalle, todos los pasos que hemos dado o que tenemos que dar para estar fuera de la crisis?
Estas preguntas anteriores están muy relacionadas con expresiones tipo:”herramientas para salir fortalecidos de la crisis”, “superar la crisis”"ideas y oportunidades para salir de la crisis”,”darle la vuelta a la crisis”…
29.03.11

Me ha encantado leer la entrevista a Cristina Martin – La Princesa Inca – en la revista El País semanal. Llevo años escuchando sus opiniones en el programa de la Radio La Ventana de Gemma Nierga. Cristina tiene alguna enfermedad mental, o por lo menos así está catalogada, pero cuando habla me parece una de las personas más cuerda que conozco. Habla y desmitifica la idea de locura, enfermedad mental y sobre todo, la necesidad de ser tratada por psicólogos y menos por pastillas.
Sus poesías son maravillosas, de hecho, aparece en el reportaje por publicar un libro con todas ellas. Escribir le ha ayudado como terapia. Es su herramienta de expresar el sentir y pensar en muchos momentos difíciles. Ahí es cuando pensé en el recurso de la escritura como forma útil para ordenar problemas difíciles y conflictivos. Por ejemplo, discusiones con tu jefe/compañero de trabajo, situaciones dolorosas que te dejan un mal sabor de boca…
Los pasos son los siguientes:
- Escribir 10 cosas negativas de esta persona o situación. Esto seguramente te será fácil, sobre todo si la discusión o el daño realizado ha sido muy fuerte.
- Posteriormente, escribir 10 cosas positivas de la persona o la situación. Esto no será nada fácil, sobre todo al principio, debes tomarte tiempo.
- Para encontrar algún aspecto positivo es útil empezar por cosas relativamente neutras tipo: -cuando discutíamos ¿cómo era la habitación?¿qué más personas había alrededor?¿qué objetos estaba ahí?¿por dónde entra la luz?¿qué podría estar pasando en ese mismo momento en las habitaciones de alrededor? La información que obtienes te da una idea del entorno de lo ocurrido. Esto puede que no sea aún positivo, pero te da más información que la propia discusión.
- Más información neutra o positiva puedes encontrar mirando o recordando la situación desde diferentes puntos de vista. Desde la calle, desde la puerta, desde otra persona que esta presente, también puedes imaginar colocarte al lado de la persona conflictiva y mirarte a ti mismo, o al contrario, al lado de ti tu que estás discutiendo con la otra persona. Todas son fuentes de información que puedes construir en tu recuerdo con tu imaginación.
- Más posibilidades neutras y/o positivas son recordar que ocurrió bastante antes de que se generaba el conflicto. Cómo te vas acercando en el tiempo ahí. Luego como ves la situación más tarde, dentro de una semana, 1 mes, 1 mes y medio…
Con toda esta información compara los dos listados, ¿qué puedes hacer o preparar para una próxima situación similar en el futuro?
A veces enfatizamos o nos concentramos sólo en lo negativo de cada momento y pasamos por alto todo lo demás. Mediante este ejercicio puedes llegar a tener más información, sentirte mejor y sobre todo, evaluar el problema de forma más acertada.
Foto por cortesía de Flickr.
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