16.02.11
A veces, cuando planificamos, establecemos metas/objetivos de manera muy estricta. Es decir, nos ceñimos completamente a ellos, pero puede que no dejemos oportunidad de que aparezcan más cosas, como la suerte, por ejemplo.
Una de las obras maestras de Woody Allen, Match Point, recoge la suerte con mucho detalle. De manera magistral introduce muchísimas variables y personajes en la película, pero también incluye la suerte y el azar. Hay un fragmento de la película donde dos parejas hablan de los planes de futuro en un restaurante. La conversación es de la siguiente manera:
“Mi carrera no ha ido como yo había planeado.-
-Solo necesitas tener una buena racha.-
-Creo que es importante tener suerte en algo.-
-Yo no creo en la suerte, creo en el trabajo duro.-
-El trabajo duro es esencial pero la gente no reconoce lo importante que es la suerte. Según parece los científicos confirman que toda la vida es fruto del puro azar, sin un fin, ni designio.-
-Pues da igual, yo quiero disfrutar cada minuto de ella.”
Seguro que has escuchado una conversación parecida alguna vez. Todos hemos visto a personas que creemos que han tenido suerte y personas que trabajan muy duro en la vida. ¿Es el trabajo duro contrario a la suerte?
Picasso decía “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.” Yo haría una pequeña modificación: La suerte existe, pero tiene que encontrarte trabajando. En toda planificación hay que dejar espacio suficiente para que ocurran cosas y se pueda actuar en función de ellas. No puedes evitar una cena con amigos cuando estas a dieta, tiene que ocurrir, como la suerte. Es a partir de ese momento, dónde tienes que aprender a gestionar esta cena y, aquí si que es importante la rigidez y determinación de no salirte de lo que puedes comer. Dejar espacio permite que pueda entrar la creatividad, la suerte y el azar. Pero, ¿podemos también provocarlos?
Foto por cortesía de Flickr.
17.01.11

¿Quién no ha comprado alguna vez en una tienda ZARA? Esta grupo de empresas de venta de ropa dirigido por Amancio Ortega tiene un nuevo presidente: Pablo Iglesias. Los periódicos de estos días resaltan la noticia junto al secreto de su éxito. Bueno, este es un buen momento para preguntarnos, ¿qué podemos aprender de la forma de gestionar y dirigir ZARA?¿Cuáles han sido sus puntos clave de éxito?
Trabaja continuamente en la mejora de la productividad. La productividad es una variable que recoge la relación entre las ventas obtenidas (trabajo realizado) y el número de horas dedicadas a la obtención de dichas ventas. Recuerdo cuando hace unos años realizaba entrevistas de trabajo a personas del sector del calzado, al preguntarles cómo se medía su productividad, ellos me respondían con un “si no da tiempo a fabricar el calzado se realizan horas extras”. Dedicar horas y horas a un trabajo era una costumbre en el sector, cuando yo necesitaba que realizaran el trabajo en un tiempo concreto, ya que no se disponía de más horas. Hay que cuestionarse: ¿Cuánto tiempo dedicamos a nuestras tareas? ¿se pueden hacer en menos tiempo?
Apuesta por los mercados exteriores, expandir a los emergentes como Asía, China, Japón… Una clara propuesta para no quedarnos sólo donde estamos, sino que expandamos nuestra visión a otros mercados y otros lugares para aprender más, tener nuevas ideas y conocer nuevas formas de hacer, gestionar, dirigir y supervisar nuestro trabajo.
- Uso intensivo de las tecnologías de información. Ventas online con zara.com y recogida de información relevante por tiendas sobre colores, tallas, modelos… Todo esto para ofrecer una prenda de moda, a precio asequible y sobre todo variada. “Se reciben nuevos modelos 8 veces al mes en cada tienda” con un tiempo record, 24 horas en Europa y 2 días en Asia. Quizás no necesitemos una herramienta tan sofisticada en nuestro día a día pero, ¿conocemos suficientemente a nuestros clientes para ofrecerles el producto correcto o cubrir su necesidad especifica?¿qué nos compro la última vez, cómo se hizo esa venta y por qué compró esos productos o servicios?¿Somos capaces de suministrar el producto ya?
- Estructura de trabajo con poca jerarquía y rapidez en la toma de decisiones. Hay decisiones que se deben tomar en el momento concreto y los demás esperan que lo hagas. Retrasar la decisión sólo es útil para situaciones muy concretas, que necesiten pensarse muy bien.
El resultado del negocio habla por si solo:
100.000 Empleados
12.500 millones de € en facturación
1.750 millones de beneficios.
12.01.11
El propósito se pone de moda al principio de cada año. En la mañana de ayer, un programa de radio pidió que llamaran personas que fijaron propósitos en el 2010 y que fueran cumplidos. Hubo una mujer que obtuvo el carnet de conducir y aprendió a nadar a los 50 años (su razón principal era que de esta manera podía estar más tiempo con su nieta), otros dejaron de fumar, aprendieron idiomas, sacaron el carnet de piloto de aviones… En el gimnasio, el instructor, dijo que un buen propósito sería “pagar el gimnasio y además venir”. También Dani, en su peluquería, se va a gastar una pasta en medicinas para dejar de fumar.
En estas fiestas una amiga me contó cuál iba a ser su técnica para dejar de fumar a partir del 2 de enero (las fiestas del 31 y 1 son imperdonables): iba a apuntar todos los cigarrillos que se fumaba en el día para así tener un registro e ir disminuyendo el consumo hasta su eliminación.
-¿Algo más? – le pregunté – ¿a partir de cuantos cigarrillos dejarás de fumar definitivamente?-
-Bueno, sobre la marcha lo iré viendo- me contestó.
Quería saber más y le pregunté: – ¿Por qué quieres dejar de fumar?-
-Por salud claro, tengo más de 40 años y quiero vivir de forma saludable. Va a ser difícil, claro, llevo desde los 11 años fumando. Soy y seré una fumadora aunque deje de fumar. Me gusta – remató.
-Bueno, pues entonces, además de contar cuantos cigarrillos te fumas y disminuir la cantidad, puedes contar el tiempo que estás sin fumar en todo el día e intentar retrasar el máximo posible el encender el próximo cigarro.- propuse.
-Me parece buena idea – dijo sonriendo.
Es muy importante que si fijas un propósito ahora, dentro de una semana, a mitad de año o cuando quieras, investigar en detalle cuáles son las razones que te conducen al propósito (cómo la mujer que se sacó el carnet a los 50) y que acciones vas a llevar a cabo (ir como pagar el gimnasio). A partir de ahí, comprueba tus resultados lo antes posible en función del efecto (días sin fumar), de tu sentir (cómo te encuentras sin fumar) y cuál es la posición que has tomado con respecto a ti, al propósito y a los demás ( he conseguido alcanzar mi objetivo, soy un triunfador, no fumador…). Y nunca olvides, que si un día no cumples, continua, no abandones. De igual manera que si te desvías cuando vas con el coche para ir al centro de la ciudad, no abandonas y vuelves a casa, sino que buscas el camino para seguir adelante.
21.12.10
Me gusta mucho el último libro de Tom Peters ” Las pequeñas grandes cosas”. Contiene 163 puntos añadidos para trabajar diariamente en la mejorar de la excelencia en el trabajo y en el día a día. El autor usa la palabra excelencia en el proceso de hacer cosas y, en términos más generales, al proceso de vivir la vida. Comienza en su primer capítulo con la importancia de la limpieza de los lavabos en los restaurantes, pasando por las amistades, presentaciones en público, dar gracias, disculparse y terminando con las aspiraciones, entre otras muchas cosas.
En el apartado de las aspiraciones plantea las siguientes preguntas: ¿Qué me hizo elegir esta tarea o profesión? En mi proyecto actual, ¿me esfuerzo al máximo para mantener altos principios? Y de otra manera, ¿a qué aspiro?¿qué me inspira en mi trabajo y mi vida familiar?
Yo tuve la gran suerte de conocer a Curro, él me inspira en mi proceso de desarrollo. No tuvo una vida fácil – emigró hacia Europa en los 60, trabajó en el mantenimiento de vías de tren, problemas de salud… -, sin embargo, buscó la manera de ser feliz, vivió con sus principios y nunca le faltó una sonrisa.
- Amó la libertad, conocer personas y ciudades. Aprendió a distinguir diferentes perspectivas y opiniones para trabajar la suya propia.
- Persiguió que todos los suyos estuvieran bien. Ayudó a todo aquél que estaba a su alrededor: amigos, familiares y vecinos. Una llamada, una visita y gran amante de una buena conversación. Por ello, tenía amigos leales por toda Europa.
- Prestaba especial atención al detalle: en tecnología -diapositivas, tv, cine-, en ciudades – la mayoría de España, Alemania e Italia, en la ropa – siempre llevaba las mejores telas-…
- Buscó ser feliz en este mundo, aprovechó cada momento disponible y animó, desde el respeto, a que los demás persiguieran la felicidad, que no es poco…
¡¡ Felices Fiestas!!
Os deseo lo mejor para el 2011, aunque antes mucha suerte para mañana con la lotería. Continuaremos después de Reyes.
Foto por cortesía de Flickr.
17.11.10
Tras una clase de indoor walking con Miguel Ángel, he vuelto a reflexionar sobre como alcanzar los objetivos marcados con mayor éxito.
Es bueno marcarse objetivos en la vida. Éstos te permiten avanzar y alcanzar las cosas que buscas. Sin embargo, nadie nos enseña como fijarlos y alcanzarlos. En trabajos físicos, como el deporte, el resultado es más visible. En cambio, a veces establecemos objetivos no visibles – comunicar mejor, por ejemplo- y también podemos perseguir objetivos que tienen una parte visible y otra no tan evidente -ejemplos como aprender un idioma, marcar una dieta, dejar de fumar, etc.-, ahí hay una influencia muy importante de nuestras creencias.
Puntos básicos en el trabajo con objetivos para un mayor éxito:
- Define claramente el objetivo e imagínate como te sentirías una vez que lo has conseguido. Si es dejar de fumar, ¿cómo serías sin fumar?¿que aspectos te gustan?¿por qué?. Aquí es importante entrar en el mayor detalle posible.
- Punto fundamental, una vez establecido un objetivo, divídelo en el tiempo con objetivos más concretos y cortos alcanzables. Es decir, si tienes un proyecto u objetivo a cumplir en una semana (5 días), desglósalo y establece 5 objetivos/proyectos, 1 por cada día. Por ejemplo, si te has establecido una dieta semanal, concéntrate en establecer objetivos diarios de comida. Trabaja cada día en conseguir tu objetivo y, si me apuras, un objetivo por comida. Si cumples con él, enhorabuena por tu éxito.
- El contexto social ayuda a alcanzar el objetivo. Cuéntale a los demás tus logros y lo que persigues. En momentos de flaqueza, que seguro vendrán, tu compromiso con los demás te ayudará a seguir hacia adelante.
- En el recorrido de los objetivos alcanzados mira hacia atrás y observa todo lo que has conseguido. Esto te ayudará a seguir hacia adelante y a saber que es lo que no deseas alcanzar.
- Nunca pierdas el ánimo y actúa con determinación en la consecución de tus objetivos.
Hay una tendencia a medir los objetivos con instrumentos tipo balanza con kg., exámenes de inglés, días sin fumar. En mi experiencia, es muy útil medir con instrumentos propios: cómo te sientes, qué determinación tienes, cuando flaqueas qué alternativas tienes, qué pensamientos te pasan por la cabeza (positivos, negativos, sin alternativas, muy permisivo…), etc. Mientras más sepas cómo gestionas tu forma de hacer las cosas y más detalles tengas de todos los elementos que influyen en el proceso, mayor posibilidad de corregir y perfeccionar y por tanto, mayor éxito tendrás. Pruébalo.
Os recuerdo que sigue abierto el sorteo de un lote de libros de Urano.
Foto por cortesía de Flickr.
20.10.10
Tras ver esta foto en un semanario de este fin de semana, me recordó al momento en el que yo estuve ahí, este verano. Superman estaba delante del museo de la Historia de los Judíos en Berlín.
Entre por recomendación expresa de la guía “que me dieron”. La guía turística la conseguí en un restaurante donde cené la noche anterior. Tras una cena maravillosa, se me olvidó la que llevaba encima de la mesa. Al día siguiente decidí recogerla. Pregunté al camarero y él con mucho entusiasmo fue a buscarla. La mía era más bien pequeña, sin embargo no se encontraba entre una gran cantidad de guías en diferentes idiomas que la gente como yo había olvidado. Por supuesto el camarero me dio a elegir, al sentirse un poco culpable por no tener la mía. Yo tampoco dude mucho, cogí la guía de mayor volumen.
Volviendo al museo, tras pasar por varias salas, empezamos a notar que no era lo que esperábamos del él, no nos estaba gustando. Seguimos a una sala oscura con paredes muy frías, muchos pasillos no bien definidos y un árbol, dónde podías colocar manzanas de papel con algún deseo. A partir de ahí, fotos, fotos y más fotos. Mesas con libros que cuando los abrías, todos tenían en el interior lo mismo escrito, sólo cambiaba su carátula.
-Tenemos que sacar algo positivo- pensaba – creo que va a ser un reto. Es una oportunidad de aprender a gestionar el aburrimiento y mantenerse atento a lo que se pueda aprender. No podemos abandonar.
Y así hicimos, terminamos recorriendo el museo – yo a una velocidad bastante mayor que el resto-. Ya en el exterior, tuvimos que esperar a dos, que comprobaron lo que había en la tienda del museo. Por sus caras al salir, me confirmaron que el estado de la tienda coincidía con la situación del museo.
Sin embargo, lo mejor del museo ocurrió después. Nos habíamos empeñado tanto e hicimos tal esfuerzo en sacar lo poco positivo que había dentro de él que disfrutamos hablando de lo que nos pasó en el museo. Nuestra actitud frente a lo aburrido hizo que nos divirtiéramos hablando de él.
No fue importante el contenido o el conocimiento que había en el museo, sino nuestra capacidad de reírnos de lo aburrido, de apreciar nuestra insistencia en aprender y de disfrutar de nuestra actitud frente al poco interés que tuvo el museo para nosotros.
Eso sí que me parece muy importante, aprender de las adversidades, buscar dentro de lo malo o aburrido el punto positivo o divertido por muy pequeño que sea. Este punto te hará ver lo que te pasa o haya pasado de otra manera. Pruébalo…
15.09.10
Los objetivos operativos están relacionados con el hacer cosas: deporte, manualidades, tareas de cocina, productividad en el trabajo, lectura de libros, dietas, idiomas…
En estos casos es muy útil analizar cómo lo hacen los deportistas de élite para que tú lo puedas aplicar a tu objetivo en cuestión.
Hace un tiempo leí una entrevista a Alexander Huber, escalador de Free Solo. Es una escalada libre, completamente solitaria, sin arneses ni nada y en las paredes más difíciles del mundo. De la entrevista saqué los siguientes puntos a tener en cuenta:
- Cada pared que sube en Free Solo, la estudia y la aprende al más mínimo detalle, cómo cada detalle que tiene en su casa.
- Tenía en cuenta cómo escalaba y cómo se sentía estando sólo con la pared y el suelo. Explicaba que su mundo se reducía a su próximo movimiento de manos, no pensaba en nada más. Estaba muy convencido de poder hacerlo y si le venía algún pensamiento “negro”, se volvía a concentrar en el siguiente movimiento de su cuerpo para no distraerse.
- Siempre estaba en movimiento, hacer pocas pausas para no dar lugar a espacios en sus pensamientos. No se podía imaginar caer al suelo.
- Al final del proceso, sabe como de difícil ha sido la tarea y cómo y dónde ha crecido con ella.
- También afirmó que hubo momentos o periodos de tiempo en que sufrió mucho miedo, buscó entonces ayuda de un profesional. “Una subida marca una página de éxito en el libro de tu vida.”
Generalmente no tenemos objetivos tan extremos cómo el Free Solo, por lo menos yo. Pero si es útil saber cómo lo hace para poner en práctica los que persigues en tu día a día. Pongamos un ejemplo, supongamos que nos gustaría dedicar más tiempo a leer libros. Bien si seguimos la secuencia:
- Estudia qué tienes que hacer en cada momento, mañana/tarde, día, semana… para cumplir con tu objetivo. Esta es una secuencia hacia adelante en el tiempo, pero también existe la posibilidad de hacerla hacia a tras: imagínate con una habitación llena de libros leídos por ti y leyendo un libro de manera tranquila y disfrutando de la situación. A partir de ahí, da un paso atrás en el tiempo futuro e imagínate todo lo que tendrías que hacer para poder alcanzar tu objetivo. Sigue dando pasos hacia atrás para llegar al momento actual.
- Después de tu planificación detallada, incluye “pensamientos negros” o momentos de abandono que podrían ocurrir en el proceso. Ocurrirán, pero ten un plan para esa situación. Si un planteamiento es levantarse todos los días 1 hora antes para leer, si te acuestas más tarde, no puedes dejarlo, sigue leyendo a la misma hora o programa una hora de recuperación a lo largo del día.
- Se constante y persistente, no dejes el objetivo para el fin de semana o para mañana, introdúcelo en el día a día, aunque sea poca cantidad al comienzo, luego podrás aumentar el tiempo.
- Evalúa cómo lo estás haciendo. Como te sientes cuando en el día cumples con tu objetivo, como te sientes no cumpliéndolo, que haces para volverlo a cumplir, cómo introduces más posibilidades en el objetivo.
- Prueba y varia al ponerlo en marcha, si te va bien y sientes que tienes habilidades para continuar, no lo dudes. Si el objetivo marcado requiere de ayuda, acude a un profesional.
Hace un tiempo escuché en la radio a un catedrático de antropología hablar de un hábito suyo muy especial: se levanta todos los días a las 5 de la mañana para escribir al menos un folio. Tiene publicado varios libros, es su profesión y su objetivo diario.
Foto por cortesía de Flickr
14.09.10
Este fin de semana en la prensa aparecen dos artículos relacionados con el profesorado y la enseñanza, pero en ámbitos muy diferentes.
El primero de ellos se encuentra en El Mundo “Los CEO examinan al profesor Solana”. Javier Solana, que entre otros muchos cargos ha ocupado durante 4 años la secretaría general de la OTAN, imparte cursos a altos directivos (CEO) de la empresa.
Según Javier Solana la enseñanza “es una conversación dialogada donde lo más importante es la interacción, que pregunten sobre aquello que les preocupa. Me gusta definirlo como una conversación inteligente e interactiva: se trata de hablar de intercambiar ideas y de ofrecer algunos datos.”
Los alumnos valoraron de él: los debates, cómo surgen las ideas, hablar de incertidumbre, dar pistas, indicar senderos por los que caminar, facilitar la aportación de opiniones, tener un estilo cercano, gran empatía con la audiencia, aportar gran nivel de abstracción, promover y elaborar tendencias y como no, sacar conclusiones múltiples.
Por otro lado, en el Magazine, se analiza el perfil de una profesora de primaria en Majadahonda (Madrid) Julia Resina. Ella misma acaba de publicar un libro con sus experiencias, Querida Maestra (ed. La Esfera de los Libros).
Del artículo resalta, vocación, estudio, cariño, dedicación, apertura a los cambios, empatía, tolerancia, esfuerzo, tesón, respeto, optimismo, despertar lo mejor, hacer equipo entre padres, alumnos y profesor.
Curiosamente esta profesora, al final de cada curso preguntaba a sus alumnos que les había gustado y que no, una evaluación en toda regla. Es sorprendente como sus alumnos la recuerdan y como ella se apoya en ellos.
Grandes profesionales de los que aprender y tener en cuenta para nuestra forma de enseñar y aprender del día a día.
¿Cómo adquirir estas cualidades?¿Cómo entrenarse para ser mejor en ellas?¿Se pueden aprender? Muchas preguntas sobre las que trabajar…
Foto por cortesía de Flickr
03.09.10
Guardo una entrevista interesante de Borja Vilaseca a Eduard De Bono (autor de libros como “Seis sombreros para pensar” y “El pensamiento lateral”, entre otros). De Bono afirma que “el cambio climático no es la principal amenaza de la humanidad, sino la estrechez de nuestros pensamientos”.
“Las personas más inteligentes que he conocido juega con su pensamiento, pues son conscientes de su increíble potencial creador. Lo que usted crea es el resultado de lo que usted cree. Piense en ello”
Pensemos en ello, ¿qué significa estrechez de nuestro pensamiento? Básicamente mirar en línea recta, es decir, ante un problema tomar sólo una solución posible. Con frecuencia se relacionan con respuesta tipo:”si ocurre esto hay que hacer esto otro”, ”es que siempre se ha hecho así”, “yo soy así”, “o esto o esto, no hay más”…
Tomemos un ejemplo en el que al llamarnos por teléfono una persona que no es de nuestro agrado y tengamos una actitud negativa tipo “qué querrá éste ahora”. No sabemos qué nos va a decir pero suponemos una respuesta negativa por la persona que es. Esta es para mí, una respuesta básica ante una situación, es decir, una estrechez en el pensamiento.
Lo interesante es no tomar una respuesta como válida sino buscar un abanico de respuestas posibles. Estar abierto a más posibilidades y sobre todo a ser más certero con nuestros pronósticos de futuro. Siguiendo con el mismo ejemplo, sería útil plantearnos las siguientes preguntas:
- ¿Qué relación o emoción surge cuando aparece el nombre de la persona que me llama en el móvil?
- ¿Cómo es, positiva, negativa o neutra?
- ¿Por qué surge esa emoción?
- Si la actitud es negativa, ¿qué hechos han ocurrido para que emerja esa emoción? Es más, ¿quieres solucionarlo? ¿por qué quieres solucionarlo?
- En términos generales, ¿cómo podrían ser esas soluciones?
- Si cuando ves el nombre en el teléfono tienes una imagen negativa de la persona, ¿podrías imaginártela de forma alegre, con ropa de color radiante, sonriendo…?
- Desde esa situación negativa, ¿puedo introducir un sentido de curiosidad sobre lo que la persona quiere contar? Es decir, no sé exactamente lo que me va a contar, pero voy a escuchar con mucha atención.
- Piensa un momento cómo sería la conversación con diferentes tonos de voz, ¿ayudaría a mejorar la comunicación?
- Cómo sería verte después de la llamada telefónica, si te sintieras bien contigo mismo ante todo lo que has mejorado.
- ¿Qué más posibilidades existen?
- Ahora sólo queda en marcha descolgar y trabajar sobre ello.
Una vez terminada la llamada, sería útil evaluar todo lo ocurrido. ¿Qué he aprendido de todo esto que mañana pueda volver a aplicar si hubiera una situación parecida?
Cómo podréis ver hay muchas más posibilidades de las que con frecuencia nos autoimponemos.
24.08.10
Este verano he leído el libro de Wayne W. Dyer “Piensa diferente, vive diferente. No te creas todo lo que piensas”. El título era muy sugerente y su autor también, ya que escribió el bestseller “Tus zonas erróneas”.
En este libro el autor se lanza a hablar sobre el cambio y como la forma de pensar afecta a la vida de la persona. Divide el libro en tres partes:
- Identificar y eliminar el pensamiento habitual
- Los principios fundamentales del “basta de excusas”
- El cambio de sistema de “basta de excusas”.
Hay una parte concreta del libro que me ha sorprendido. El autor habla de un estudio de la facultad de medicina de Baylor que fue publicado en el 2002 en el New England Journal of Medicine presentado por Moseley et a., 2002. Trata sobre el efecto placebo y la cirugía. El doctor Mosely explicaba “todo buen cirujano sabe que en cirugía no existe el efecto placebo”. Sin embargo, el doctor quiso ir más allá averiguando que parte de su cirugía de operación de rodilla aliviaba a sus pacientes. Citando el texto, “dividió a los pacientes del estudio en 3 grupos:
- En el primer grupo, se rebajó el cartílago dañado de la rodilla.
- En el segundo grupo, limpió la articulación de la rodilla, eliminando el material que se pensaba que causaba el efecto inflamatorio.
- En el tercer grupo, se hizo una falsa cirugía. Se anestesió al cliente, se le hicieron las 3 incisiones típicas y después se actuó como si la operación hubiera sido real. Se cosieron las incisiones 40 minutos después.
A los tres grupos se les hizo el mismo tratamiento postoperatorio, que incluía un programa de ejercicios.”
Cuenta el libro los resultados de este caso, cuanto menos sorprendentes. El tercer grupo mejoró igual que los otros dos. El doctor llegó a decir “mi habilidad como cirujano no beneficiaba nada a aquellos pacientes”. Este documento salió incluso en las noticias americanas ya que hasta 2 años después los pacientes no supieron nada e incluso había alguno que jugaba al baloncesto.
Esta investigación muestra una vez más cuáles son nuestras limitaciones y las posibilidades que existen.
¿Qué relación existe entre lo que pensamos y nuestro cuerpo?
¿Qué relación existe entre lo que sentimos y nuestro cuerpo?
¿Qué relación existe entre lo que hacemos y nuestro cuerpo?
¿Qué hay de la frase mens sana in corpore sano?
Hoy en día podemos hacer mucho más por nosotros que la propia actividad física (hacer). Y es que podemos dirigir nuestros pensamientos y nuestras emociones a mejorar nuestro cuerpo y por supuesto nuestra calidad de vida. De esto, todos tenemos evidencias de personas que tienen cualquier pequeña enfermedad y no paran de quejarse, pero también conocemos a personas que decidieron que la enfermedad no les iba impedir a seguir su camino y siguieron.
Me parece un campo de trabajo enorme…
|
|