“Cómo fabricar un buen jefe… y lograr que funcione” es un artículo del NYT que apareció en el País el 7 abril. Parece ser que en el 2009 Google realizó un plan de investigación llamado El Proyecto Oxigeno para averiguar qué capacidades y cualidades debería tener y seguir un buen jefe. La conclusión fueron las siguientes directrices:
- Sé un buen director
- Confiere poder a tu equipo y no seas controlador
- Muestra interés en el éxito y el bienestar personal de los miembros del equipo
- No te muestres blando: sé productivo y céntrate en los resultados
- Sé un buen comunicador y escucha a tu equipo
- Ayuda a tus empleados en su desarrollo profesional
- Ten una visión y una estrategia claras para el equipo
- Cuenta con aptitudes técnicas fundamentales para poder aconsejar al equipo.
Otro punto importante del informe fueron los motivos de abandono de una compañía:
- No sentir ninguna conexión con la misión de la empresa, o no tener sensación de que su trabajo importe
- No les gustan sus compañeros o no le respetan
- Tener un jefe terrible.
Parece ser que con estas indicaciones el resultado de Google mejoró. Desgraciadamente sólo tenemos el artículo escrito por Adam Bryant y no el informe completo. Hay muchas cosas que se han quedado por el camino, pero con la información que tenemos se puede observar la importancia de las habilidades necesarias para desarrollar y mejorar el trabajo como director o “jefe”.
Entre ellas, hay algunas con las que estoy en total desacuerdo – no generan desarrollo-y no dicen cómo hacerlo, sin embargo me pareció interesante la cuestión de mostrar interés por el bienestar personal. Con relativa frecuencia, sólo se tiene en cuenta la situación de la persona en su lugar de trabajo y no como persona completa, dentro y fuera.
Para mi un ejemplo claro de esta situación son los contratos a tiempo parcial. Estos contratos están planteados para una mayor flexibilidad del trabajador y la empresa. Tanto es así, que la persona sólo requiere un número de horas y el trabajador sólo quiere trabajar estas horas porque el resto del tiempo lo necesita para otras cosas. En el momento que esto no se cumple, el bienestar personal queda en entredicho. Así, si se contrata a una persona a 20 horas para mantener una familia, por muy alto que sea el salario, el resultado es que la persona no tiene suficiente y esta situación puede mermar en la efectividad del trabajador.
Muchos planteamientos, en términos generales, pueden tener grandes beneficios si se aplican para lo que fueron diseñados. Sin embargo, hay que estudiar cada persona para cada caso concreto para obtener el mejor resultado.
Foto por cortesía de Flickr.



