Expectativa y diversión

Cuantas veces nos ha pasado que hemos recomendado películas, libros, teatros, circos, vacaciones, restaurantes… y luego resulta que a la otra persona no le ha parecido “tan” interesante. A veces no es fácil de entender, generamos una expectativa tan alta que, la persona la experimenta de una forma completamente diferente.

¿Qué ha ocurrido? ¿No fue buena la recomendación? ¿Qué espera o que expectativa se le genera a la persona? Hace algún tiempo que suelo dar muy pocas indicaciones sobre lo que va a ocurrir pero aún así, me encuentro de todo. Esto es claramente porque cada persona es única y puede vivir la experiencia de una forma diferente.

En uno de los últimos casos, le recomendé a una persona una actuación. Cuando volvimos a coincidir, le pregunté cómo fue: -Me esperaba más. La actuación fue un poco floja -. Claro, yo me quedé un poco sorprendido, las críticas eran buenas, a otras personas les había parecido interesante. En fin, la recomendación era más que justificada.

Al investigar un poco más, aprecié una atención muy centrada en lo que ocurría (en el espectáculo), cómo esperando que la actuación debía cumplir con lo establecido sin tener en cuenta cómo se sentía la persona. Es decir, la actuación lo era todo y “eso exterior” tiene que sorprender a la persona.

A partir de ahí, observé en aquellas personas que no tenía o no habían generado ninguna expectativa y que simplemente se divertían. ¿Cómo lo hacían? ¿Cómo disfrutaban de una actuación, cena, libro…? Una de las cosas que me pareció más interesantes fue lo centrados que estaban en ellos mismos, es decir, iban a disfrutar y a buscar su disfrute. Al ir a cenar, no esperaban nada especial de la comida, de las personas y del entorno. El enfoque era muy diferente al caso anterior y esto me pareció especialmente revelador.

Mirar a través de los ojos de la diversión, tú haces la diversión y participas en ella, que no se te olvide en estas fiestas y Feliz Año 2012!!!!

Productividad, compromiso y errores

Esta semana me han parecido relevantes dos entrevistas en dos diarios diferentes.

La primera fue en el diario Información al Economista Santiago Niño Becerra: “La gente tiende a confundir coste con precio, y productividad con coste. Hoy es competitivo el que tiene una alta productividad. Para ello no hay que estrujar al trabajador y pagarle poco, hay que arbitrar bienes o servicios con un alto valor añadido y una gran dotación de capital. Necesitamos gente muy preparada y pagarle muy bien, pero eso si muy poca gente. Eso convierte a cualquier empresa en altamente competitiva porque es altamente productiva y puede ajustar sus precios al mercado”.

Por otro lado, la entrevista en El País al director de la escudería Mercedes, Ross Brawn: “El compromiso de la gente es importantísimo. Todo el mundo comete errores y yo también. Por eso es vital que, cuando uno la pifia, levante la mano y diga que ha metido la pata. Solo así se podrá analizar por qué ha ocurrido para que no vuelva a pasar. Pero para que alguien tenga el valor de hacer eso tiene que sentirse muy comprometido. Cuando consigues compartir todo eso, entonces, tienes un equipo. Solo conseguiremos nuestro propósito si estamos unidos.”

Ambos muestran –en parte- actitudes que son muy buenas a desarrollar, especialmente en el entorno de trabajo. Productividad como forma de hacer las cosas de forma efectiva y eficiente incluyendo el factor tiempo, hice un blog sobre esto. El compromiso como forma de entender la vida, como estar inspirado y tener una pasión por lo que haces, ¿cuál es tu pasión?¿en que te inspiras?¿qué personas te han inspirado?¿cómo evalúas y valoras lo que haces?.

Y por otro lado, están los errores que se cometen como una forma de aprendizaje. Se dice que un responsable de IBM, Thomas Watson, en una entrevista mencionó que un colaborador suyo había cometido un error extremo que costó alrededor de 600.000$ a la empresa. El entrevistador rápidamente le comentó – ¿lo despidió?- Watson respondió – acabo de invertir 600.000$ en la formación de esta persona. ¿Porqué debería de tener otra persona esta experiencia de forma gratuita?

Nuevos tiempos, muchas posibilidades…

Gestión de tareas

“Dos alpinistas encuentran en los montes canadienses un oso. El primer alpinista reacciona rápidamente, se quita sus pesadas botas de montaña y se pone unas zapatillas de correr.

¿Qué haces? – le preguntó su compañero -  Con eso no llegarás muy lejos.

El alpinista le dijo: ¡es suficiente con que yo sea más rápido que tú!”

Las vacaciones requieren muchas veces ser planificadas – a donde voy, qué llevo, qué veo, qué leo, a quien visito… – luego disfrutadas y finalmente añoradas – a muchos la primera respuesta que le sale al volver es “CORTAS”.

Afortunadamente las vacaciones son “cortas” en comparación a todo el año trabajado. Sin embargo, si todo el año fuera vacaciones, el planteamiento sería totalmente diferente. Pensadlo: estar todo el año de vacaciones, estar dos años de vacaciones, estar 5 años de vacaciones y sólo de vacaciones.

Al finalizar las vacaciones resulta muy útil incorporar a la rutina habitual, aquellos momentos de disfrute y satisfacción: “un pequeño momento de vacaciones del día”. Es decir, planificar y hacer a lo largo de la semana aquello que poco a poco dejarías para las próximas vacaciones: leer, ir alguna tarde de la semana a montar en bici, buscar sitios para mirar las estrellas del firmamento, viajar…

Activar cosas disfrutables, te permite cambiar de “zapatillas” como mostraba la historia al principio. Haz el siguiente ejercicio: piensa a lo largo de las vacaciones realizadas y céntrate en aquellos momentos que te hizo disfrutar, apúntalo en un papel, móvil, agenda, etc. Ponlo en marcha, paso a paso, en pequeños momentos del día y verás que hay más que se puede hacer en el presente.

Crisis, cambios y nuevas habilidades

Estamos en un mundo dónde cada vez hay más cambios. Entre ellos destacaría:

Demografía, no paramos de crecer a nivel mundial, la esperanza de vida es cada vez mayor y tenemos familias muy diferentes a nuestros padres –divorcios, bodas, bebes fuera del matrimonio, no vamos más tarde de casa de nuestros padres…-.

Complejidad del saber y tecnología. Continuamente tenemos que aprender nuevos avances en aplicaciones, nuevos aparatos tecnológicos y una fuerte revolución de las redes sociales: blogs, facebook, twitter, tuenti…

Ecología, nos preocupamos más por nuestro entorno y queremos cuidarlo, tanto cuando compramos como con la basura que generamos.

Enormes deudas tanto a nivel personal –hipotecas, principalmente- como a nivel de empresa y sobre todo el Estado- ahora con el ejemplo de la deuda de EEUU-. Éstas pueden incidir en el tipo de decisiones que tomemos.

Vivimos en un mundo mucho más complejo, de mayor tamaño -te puedes comprar un traje a medida en la China-, de fuerte interrelación -a través de redes sociales, móvil, email, blog…- y un aumento de la velocidad de las operaciones comerciales. Esto hace generar estructuras tipo red, de tal forma que lo que haga una persona, o una empresa, puede afectar o incidir en un abanico de personas muy dispares en todo el mundo –un ejemplo más del llamado “efecto mariposa”-.

¿Cómo nos afecta esto en nuestro día a día? Entre otras cosas, no podemos saber todo lo que deberíamos saber para tomar decisiones acertadas. No sabemos, por ejemplo, cuando va a terminar la crisis. Lo que hacemos es escuchar opiniones de unos y de otros, para hacernos una idea. Igual que un detective ante un caso de asesinato que, mediante las pistas o indicios, tiene que resolver el caso. Habrá personas más hábiles y que perciban más de lo que está ocurriendo, con lo cual serán más certeros y otras, que lo son menos, igual que los detectives.

Por ello, tenemos que desarrollar nuevas formas de pensar, hacer y sentir que nos permitan dirigirnos hacia el futuro de forma activa y generar nuevas alternativas.

De la misma manera, las empresas deben cuestionar sus componentes del sistema de dirección como la estrategia, las estructuras, los objetivos, los procesos, la cultura, la toma de decisiones, la solución de problemas, etc.

Pasamos de un mundo constituido por máquinas y herramientas -para solucionar un aspecto concreto cuando algo falla-, a un mundo  complejo con nuevos recursos y conocimientos especiales de las personas dónde todo está interrelacionado y dónde no existe un único problema y una única solución, sino múltiples.

También, pasamos de un mundo gobernado por las leyes del dinero y comercio a quizás, un mundo con información, conocimientos, investigaciones, complejidad y dinámica dónde las leyes del ayer ya no son válidas para el hoy.

Necesitamos empresas y personas que aprovechen las estructuras tipo complejo e interrelacionado para hacer que las cosas sean más probables que ocurran, más que establecer leyes o ideas fijas de funcionamiento.

Ahora vacaciones…

Foto por cortesía de Flickr Josome1

Los pequeños detalles y el efecto mariposa

Hay teorías de grandes científicos que a veces no entendemos, no sabemos para qué sirven y otras, no sabemos cómo se aplican o cómo nos pueden afectar a nuestro día a día. Veamos una de ellas.

Edward Lorenz, matemático y meteorólogo, acuño el término efecto mariposa, en su estudio de las predicciones sobre el tiempo. En Wikipedia podemos encontrar la siguiente explicación:”el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo”.

En principio la frase no tiene mucho sentido, ¿cómo puede una mariposa provocar un Tsunami? El Tsunami es tan grande, con unos efectos tan devastadores que poco tiene que ver con una pequeña mariposa. Sin embargo, Lorenz se dio cuenta que pequeños cambios meteorológicos pueden cambiar completamente las predicciones que él hacía sobre el tiempo. El clima es un sistema caótico, dónde las predicciones sólo se pueden hacer para algunas horas y cómo mucho para algún día.

Esto va mucho más allá, muchos de nosotros tenemos en mente que grandes cambios en nuestras vidas generan fuertes efectos en nosotros. El nacimiento de nuestros hijos, la muerte de un familiar cercano, comenzar un nuevo trabajo… son grandes eventos que generan grandes cambios. A su vez, pequeños cambios generan pequeños efectos. Cambiar de pasta de dientes, puede provocar un pequeño cambio en el olor en nuestra boca, por ejemplo.

Sin embargo, nosotros también estamos dentro de un sistema caótico, lleno de cambios e incertidumbre, de tal manera que pequeños cambios pueden generar cambios importantes en nuestras vidas y en la vida de los demás, el efecto mariposa. Pensémoslo, ¿cuáles han sido los pequeños detalles que hemos hecho para ser más feliz?¿no ha sido ese detalle de tu pareja el que te ha sentido bien, muy bien?¿qué valoras más un trabajo realizado o un trabajo realizado teniendo en cuenta hasta el último detalle en su terminación?

Por tanto, no esperes hacer grandes cambios, quizás son demasiado difíciles. Comienza, cómo el efecto mariposa, con pequeños detalles tanto a nivel de pareja, familia, amistades y trabajo. Verás con el tiempo el gran efecto que puede generar en los demás y en ti mismo. Nikola Tesla lo expresó en “Yo y la energía” de la siguiente manera:

“Un día de invierno, me las arreglé para subir una montaña escarpada, en compañía de otros chicos… Nos divertimos lanzando bolas de nieve que rodaban a cierta distancia, juntando más o menos nieve e intentando superarnos unos a otros en este excitante deporte. De repente, vimos una bola que iba más allá del limite, fue adquiriendo unas dimensiones enormes hasta que alcanzó el tamaño de una casa y se hundió estruendosamente en el valle con una fuerza que hizo temblar la tierra. Miré embelesado, incapaz de comprender lo que había ocurrido. Semanas después, la imagen de la avalancha seguía ante mis ojos y yo me maravillaba por cómo algo tan pequeño podía crecer hasta alcanzar un tamaño tan inmenso.”

Foto por cortesía de Flickr.

Crisis, miedo e ilusiones

“Los momentos de crisis producen una vitalidad redoblada en los hombres. O más sucintamente, quizás: los hombre sólo empiezan a vivir plenamente cuando se ven entre la espada y la pared.”

Este es un fragmento de “El libro de las ilusiones” de Paul Auster. Cómo en el libro,  muchas personas  sufren crisis a lo largo de sus vidas. Pérdidas de parejas e hijos, mascotas, cosas materiales de mucho valor sentimental (libros, películas, fotos…) y económico (dinero, casas, juegos…). Cada actuación tiene matices parecidos pero a su vez, todos son diferentes. Y es que no hay una perdida que sea igual a la otra, ni una que afecte de manera igual a dos personas.

Curiosamente se habla de “yo sé lo que es, porque he pasado por lo mismo” pero ha pasado por su propia crisis y ésta, para otra persona puede ser parecida, diferente o ninguna de las anteriores.

Las personas responden de diferente manera ante situaciones negativas. En casos sencillos, hay niños que se caen de sus bicis y se hacen mucho daño, sin embargo al día siguiente se suben de nuevo en la bicicleta, como si nada hubiese ocurrido. Otros niños, rechazan la bici y le cogen miedo. Tardan mucho más en recomponer la situación.

También hay niños que se quedan encerrados en el trastero. Golpean fuertemente la puerta hasta ser escuchados, y tras varias horas de lloro y golpes, consiguen ser rescatados. Algunos recuerdan la situación para tener más cuidado la próxima vez, a otros, les entra una enorme ansiedad cada vez que se encuentran en sitios pequeños cerrados, cómo los ascensores.

Cada uno de nosotros ha vivido diferentes situaciones negativas que pudieron generar una crisis pero, ¿supiste afrontarlo la siguiente vez de mejor manera?

En el libro, el personaje principal pierde en un accidente aéreo a sus dos hijos y su mujer. A partir de ese momento se hunde completamente, aislándose del mundo y comienza a tener un miedo espantoso a coger un avión.  A sus seres más queridos los ha perdido en el ahí, por lo que es de suponer que genere negatividad sobre esta forma de viajar. Evita las carreteras que conducen a los aeropuertos, los aviones y todo lo relacionado con éstos.

Hay un momento en su vida que necesita volar,  su solución y es tomar medicinas que le dejen dormido y con ello evitar así el problema. Cierto, pero no lo soluciona. En el viaje de vuelta, se olvida de las pastillas, estuvo a punto de dar marcha atrás, pero se dio cuenta de que tenía razones muy importantes por las que hacer el trayecto en un corto periodo de tiempo. Decidió volar, se sentía incómodo, no era fácil, conocía las posibilidades de tener un accidente, siguió las normas de aviación de manera extrema e intentó estar atento a que nada le ocurriera. El miedo estuvo en todo el viaje pero gestionó su estar ahí por una razón muy importante que tenía que hacer cuando llegara a tierra.

El miedo no se supera como si fuera una pared por la que hay que pasar por encima. El miedo se investiga y se detalla en mayor medida buscando dónde es más seguro para continuar. Efectivamente el mundo es inseguro, pero hay pequeñas partes de él, donde te puedes sentir con más seguridad. A veces las cosas pasan, pero cómo reaccionar e investigar lo ocurrido, te ayuda a tener más herramientas para solucionarlo de una forma mejor. Es aquí donde se desarrolla la persona.

El genio de Leonardo da Vinci

Un genio por excelencia considerado por muchas personas es la persona de Leonardo Da Vinci. Pertenece a la época del Renacimiento pero su genialidad está más que viva. Si visitas el museo  del Louvre en París, te encontraras el mayor número de personas alrededor de un solo cuadro: La Gioconda. Fue pintor, escultor, científico, matemático, filósofo, médico… y, al terminar de leer el libro de Fritjof Capra “La ciencia de Leonardo”, un genio investigador.

Pero ¿qué hacía para que fuera tan genial? El propio libro habla del origen histórico de la palabra genialidad como asociación a familia, al espíritu guardián de la familia, y que posteriormente se le asignó a personas que hacían cosas extraordinarias que los demás no eran capaces de hacer. Los genios hacían cosas tan especiales que se pensaba que tenían un origen divino. Tanto es así, que hoy en día todavía se discute si el genio/talento  nace o se hace.

El autor resalta las siguientes genialidades de Leonardo:

  • Su pasión era conocer y vivir la vida e investigar todas las cosas vivas. Intensa curiosidad y un gran entusiasmo por descubrir y comprender.
  • Conectaba las observaciones e ideas procedentes de diferentes disciplinas. Buscaba explorar el espectro completo de los fenómenos naturales, esto le permitía ir mucho más allá de lo que lo hizo cualquier persona de su época.
  • Era una persona muy confiada en sí mismo. Estudiaba con mucha atención hasta el más mínimo detalle todos los aspectos del problema, esto le daba seguridad en lo que hacía. Tenía plena conciencia de que su genio y habilidad eran únicos, pero sin ninguna arrogancia.
  • Tenía una extraordinaria compasión por el sufrimiento de la gente y los animales. De hecho, se dice que compraba pájaros en los mercados para luego soltarlos al vuelo.
  • Mantenía una intensa concentración durante períodos muy prolongados. En estos momentos se mantenía completamente aislado. ¿meditando? ¿pensando? ¿reflexionando?
  • Capacidad de recordar grandes cantidades de información como un todo coherente.
  • Tener un sólido conocimiento de las formas vivas, así como en la comprensión intelectual de su naturaleza intrínseca y de sus principios subyacentes.
  • Tener/ser arte (habilidad), ciencia (conocimiento) y fantasía o imaginación creativa.
  • Era convincente, persuasivo con su obra, ante la viabilidad y la consistencia de sus diseños.
  • Le impresionaba el movimiento de las cosas. De dónde venían, hacia donde iban, como se transformaban… De tal manera que se podía pasar horas mirando pájaros en su vuelo para intentar reproducir una máquina que permitiera al hombre volar.

Una anécdota que recoge gran parte de estos puntos aparece en el libro de Capra diciendo lo siguiente ” durante las largas horas que pasaba en los establos de los Sforza dibujando caballos purasangre del natural, diseñó y esbozó también un establo modelo que comprendía líneas automáticas de provisión de forraje y agua, así como desagües para el abono líquido, que veinticinco años después constituiría la base de los establos de los Medici. Cualquiera que fuera el tema que le ocupara, las innovaciones técnicas nunca estaban lejos de su mente.”

Un libro muy recomendable para analizar cómo hace Leonardo su pensamiento sistémico y sobre todo, inspirador para comprender su investigar por el disfrute de la vida, por la pasión de conocer como funcionan las cosas que te rodean, más que investigar por el puro interés…Es un claro ejemplo de trabajar el espíritu de la investigación.

Maneras de abordar un problema

Si se echa una rana a  una olla con agua hirviendo, ésta salta inmediatamente hacia fuera.En cambio, si inicialmente en la olla ponemos agua a temperatura ambiente y echamos una rana, ésta se queda cómodamente dentro de la olla.Si a continuación, comenzamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona bruscamente sino que se va acomodando a la nueva temperatura del agua hasta morir hervida”.

Las metáforas ayudan y explican, en parte, una situación o experiencia. A partir del hecho de la rana, se ha explicado cómo determinadas personas no han visto venir la crisis económica actual. Así, por ejemplo, en el sector inmobiliario, las personas compraban las viviendas a un precio cada vez más elevado mientras que las empresas no paraban de construir. Sin embargo, llegó el día que no se compró y muchas empresas entrando en quiebra. Lo importante era construir, hasta que el agua hirvió.

En determinados casos, es útil abordar así un problema –sobre todo si es muy complicado – siguiendo un proceso parecido al de la rana hirviendo. Se toma el problema y, en vez de trabajar directamente con él, se acomoda a la persona, dejando para después la situación difícil y se investiga todo lo que hay alrededor del problema, para que cómodamente salgan posibles soluciones y poder actuar en consecuencia.

Hace poco escuche por la radio muy buenas reflexiones sobre la novela Sunset Park de Paul Auster.  Para mí, el Sr. Auster narra la historia en términos de la metáfora de la rana y la olla hervida. Habla de historias de cada uno de los personajes de la novela que vive en un edificio de Sunset Park, Nueva York. Te sumerges en la novela conociendo la vida de cada uno de ellos por separado. Vida muy similar a la tuya o experiencias que te han podido pasar a ti, o que tienes a conocidos a los que les ha ocurrido situaciones parecidas. Sin embargo, viven sin pagar alquiler en viviendas que no son suyas… Y esto te hace entrar poco a poco en un mundo nuevo, del que inicialmente no tendría nada que interés, pero que ahora está lleno de posibilidades… Disfruté mucho con la novela, de hecho ya voy por la siguiente.

La inspiración para solucionar problemas está en muchos sitios… una de ellas puede estar ahí, en el alrededor.

Interpretaciones y cambios

Visita a las pinturas rupestres en el abrigo de La Sarga. Carlos – el guía – tuvo la amabilidad de enseñarnos y explicarnos todas las pinturas que hace miles de años que el hombre pintó. Es difícil saber por qué se pintaron y para qué. ¿Las pintaron para qué nosotros las viéramos?

Después de explicarnos las interpretaciones actuales de estas pinturas, Carlos hizo una aportación muy interesante: -Os recomiendo volver dentro de unos años a visitar estas pinturas. Puede que la interpretación que ahora os he dado no sea válida en un futuro, ya que queda una parte del abrigo por limpiar y esto puede cambiar todo lo que os he contado hasta ahora.-

Fue muy honrado y, a su vez, abrió la posibilidad de que en un futuro se explicara, con otros motivos, el por qué se pintaron y para qué se pintaron. Con demasiada frecuencia me encuentro con explicaciones cerradas y únicas, 100% seguras de que algo ocurrió de una manera concreta y sólo pudo ser de esta manera. Sin embargo, el mundo que nos rodea no funciona de esta manera, las cosas, las situaciones y nosotros cambiamos cada día. Es muy útil mantenerlo abierto a diferentes posibilidades, interpretaciones y desarrollos a lo largo del tiempo. He tomado la visita a La Sarga, como ejemplo de posibilidades de cambio continuo en el tiempo y más, su posible interpretación.

También cambian las interpretaciones en función de las personas y el lugar en el que la persona se encuentre. Como ejemplo, hace ya algunos años, visitando el Museo Vaticano en Roma, hubo un momento que miré por la ventana hacia un patio interior donde había diferentes guías explicando a sus grupos las maquetas de las diferentes pinturas que se iban a encontrar dentro de la Capilla Sixtina. El motivo de hacerlo allí era debido a que dentro de la capilla se debía mantener silencio.

Me incorporé a un grupo, de forma disimulada, para escuchar al guía. Me pareció tan interesante lo que contaba, que decidí escuchar al siguiente guía. Curiosamente la explicación era bastante diferente a la primera. Esto me sorprendió bastante, yo hubiese pensado que la explicación primera iba a coincidir con la segunda y ésta a su vez con un libro de historia, como el que utilizaba en mis estudios -que, por cierto, sólo daba una interpretación-. Decidí seguir probando, me divertía escuchando diferente explicaciones, luego las escuché en diferentes idiomas. Todas eran diferentes, había rasgos comunes pero poco más.

Mi curiosidad fue a más, hasta que llegó el momento que decidí entrar en la Capilla. Fue una de las mayores maravillas que he visto nunca y aquel momento fue único, nunca he vuelto a sentir algo así. De hecho, posteriormente he vuelto a entrar y no he tenido el mismo sentir. Cada emoción tiene su momento y las emociones posteriores se pueden tener de forma diferente.

Las situaciones, las cosas y nosotros mismos, estamos en continuo cambio y cada vez percibimos lo que nos rodea de forma diferente. Cambiamos y percibimos cosas nuevas/iguales/diferentes con nuestro desarrollo. Una forma en que podamos percibir más de lo que nos rodea es a través de investigar diferentes posibilidades, cómo con las historia de los guías, por ejemplo.

Tiempo y productividad en el trabajo

De vez en cuando aparecen noticias curiosas que se propagan como la espuma por todos los periódicos posibles. Una de las últimas fue el Informe de la OCDE sobre la duración de la jornada laboral en los diferentes países. El País titula “Trabajemos como alemanes”. Efectivamente, el informe indica que en Alemania se trabaja menos horas que en España.

En España hay tópicos de que se trabaja poco, de echar la siesta, de “3 mirando lo que uno está haciendo” – sobre todo muy frecuente en aquellos que hicimos el servicio militar-, de no nos podemos ir hasta que no se haya ido el jefe, etc.

Más allá de estos tópicos y entrando en más detalle de cómo hacemos cualquier tarea, resulta que a veces, no tenemos muy en cuenta la variable tiempo. Tenemos que hacer una tarea, la hacemos y punto. Si no hay suficiente tiempo, nos quedamos hasta el final. Pero eso no implica que seamos más productivos.

En el mundo de la empresa aparecen ejemplos de este tipo en diferentes sectores. En el calzado, por ejemplo, si no daba tiempo a terminar una partida concreta de producir zapatos en 8-10 horas, la persona continuaba hasta las 12-14 horas, sin más. A veces se cobraban incluso como horas extras, lo cual hacía que la persona permaneciera más tiempo en el trabajo. Permanecer más tiempo tiene el añadido de que la persona se cansa y rinde menos por hora trabajada.

Aquí es donde radica la diferencia con algunas empresas alemanas. El factor tiempo es muy importante por lo que la tarea encomendada debe hacerse dentro del tiempo establecido. Es más, conozco alguna, donde en la hora del desayuno nadie coge el teléfono y eso no es un problema. Ser muy efectivo en un momento concreto también requiere un descanso. Ambos deben ser compatibles.

Os propongo el siguiente ejercicio, probar que ocurre y que variación produce en vuestro día a día al planificar la tarea que vais a hacer e incluir el espacio y el tiempo necesario para ello. Por ejemplo, voy a escribir un mail en 5 minutos. Hacedlo y comprobar después cómo ha ido. Si necesitáis más tiempo del planificado, investigar que ha ocurrido y cómo has planificado. ¿Qué y cómo os habéis sentido al hacerlo de esta manera? ¿habéis obtenido un beneficio añadido? ¿podéis de esta manera dedicar más tiempo a cosas que os gustan, que queréis hacer o que necesitáis hacer?

Foto por cortesía de Flickr.