Seth Godin: ¿Eres imprescindible?

Últimamente he releído algún capítulo del libro de Seth Godin: ¿Eres imprescindible? Cómo reconducir tu carrera y disfrutar de un futuro extraordinario. Es un reconocido autor de libros dirigidos a la empresa dentro del marketing.

Habla de la relación empresa y personas a lo largo de la historia. Tras la revolución industrial se requerían personas o mano de obra fácilmente sustituible para trabajar en la industria. De tal manera que las personas trabajaban junto a las máquinas y casi se les trataba como igual. El mejor trabajador era el que se comportaba como una máquina. No hace mucho tiempo, tuve un jefe que siempre nos aconsejaba “Vosotros haréis bien vuestro trabajo si conseguís ser prescindible”.

En la actualidad, se ha pasado de una sociedad industrial a una sociedad de servicios donde la creatividad, la innovación y el conocimiento son la base de la empresa. Es por tanto que se ha pasado de ser un número o un apellido, a una persona que es parte de la empresa y que la empresa es parte de ella. ¿Reconoce esta situación todo el mundo?  Yo desde luego no, creo que las jubilaciones anticipadas y los despidos actuales están muy lejos de esta esto… Y nos queda mucho por aprender.

Me llamó especialmente la atención el capítulo titulado “La poderosa cultura del regalo”. Históricamente, antes de la revolución industrial el que daba regalos era el que tenía poder, era una forma de demostrar lo importante que era. Posteriormente esta situación cambió, siendo la persona que tiene poder la que recibe regalos de los demás (los casos políticos actuales son más que sonados). Seth Godin afirma “los ganadores vuelven a ser los artistas que dan regalos. Regalar te convierte en alguien imprescindible. Inventar un regalo, crear arte… eso es lo que busca el mercado, y los que dan son los que se ganan nuestro respeto y atención.”

Las ideas se divulgan a través de internet. Existe un sentido de reciprocidad en el regalo, en muchos casos. Si invitas a alguien a cenar, traen algo. Si regalas algo a alguien, esperas un favor a cambio. El verdadero regalo es el que no esperas nada a cambio, es cuando ofreces algo muy por encima que nadie puede equiparar con una contraprestación. Este es el regalo como signo de generosidad, indica que tienes mucho para dar a los demás.

¿Cuántas cosas tenemos para dar a nuestras parejas, hijos, familia, amigos y comunidad?

Sin duda un libro que no deja a nadie indiferente, ni la pregunta tampoco…

Foto por cortesía de Flickr. En este caso el fotógrafo es Thomas Hawk. Está expuesto en el libro como fotógrafo muy reconocido que regala a su vez fotografías. A mi me gustó ésta.

Auditoría de creatividad

En la hora de Juan José Millas, dentro del programa de Gemma Nierga en la cadena ser, se habló de información y creatividad. La idea surge a través de la emisión de un programa televisivo en EEUU dónde un ordenador – llamado Watson, de IBM – ha retado a personas y, por supuesto, les ha vencido. El concurso consistía en dar una respuesta y el concursante tenía que averiguar la pregunta.

Millas consideraba que el tipo de inteligencia que el ordenador reproduce es el menos inteligente, sólo tiene información. Lo compara con los protocolos que existen en ciertas profesiones. Por ejemplo, en la medicina, hay médicos que se rigen por unos protocolos – actuaciones a seguir que están fijadas- y nada más. No hay creatividad. De igual manera, él consideraba que el ordenador ha ganado a base de utilizar protocolos o información que alguien le ha dado.

Otro tipo de inteligencia bien diferente es la creatividad. De ésta se habló con Alex Martínez Roig, Director de Contenidos de Digital +. La creatividad es el motor del progreso social y empresarial. Sin embargo, se gestiona poco. Las empresas y las personas tienen que generar más espacios y recursos. Actualmente, se prefiere alcanzar objetivos más que crear objetivos nuevos y diferentes. Muchas veces las grandes ideas surgen en las cafeterías, más que en el propio trabajo.

La creatividad implica generar conexiones, errores, ideas, riesgos, tonterías… Alex Martínez Roig afirma que se  puede enseñar a ser creativo, tener una mirada de 360 grados, mírar de diferente manera. Comentó que Ferran Adrià preguntó una vez a una gran empresa por su auditoría de creatividad, y se quedaron mirando unos a otros.

¿Cuál es el estado actual de creatividad?¿dónde soy creativo y dónde no?¿qué tiene que ocurrir para que emerja más creatividad? Estas podrían ser preguntas básicas para una auditoría de creatividad. Veamos ahora a qué diferentes niveles es posible ser más creativo:

  • A nivel de qué hacemos en nuestro día a día, ¿sólo existe una manera de hacer las cosas? ¿puede haber diferentes maneras de hacerlo?¿es ésta la manera más creativa?¿cuál es la menos creativa?¿qué más posibilidades hay?
  • A nivel de cómo hacemos. Es decir, ¿cómo gestionamos una tarea? ¿cómo organizamos nuestra agenda de trabajo?, por ejemplo. ¿Teniendo un criterio de tiempo que voy a dedicar a cada tarea, lugares a los que tengo que ir, empiezo por tareas más importantes y dejo las menos para el final?¿cómo gestiono mis emociones y mis pensamientos a lo largo del día? ¿puedo ser más creativo ahí?¿qué más posibilidades hay?
  • A nivel de por qué, ¿por qué lo hago de esta manera?¿qué significado tiene eso para mi?¿qué más significados pueden ocurrir?¿por qué ocurren las cosas de esta manera?¿de quién o de qué puedo aprender más?
  • A nivel de qué ocurre ahora de manera diferente, ¿es suficiente los cambios introducidos en creatividad?¿qué creatividad mantengo activo a lo largo del día y a qué nivel?

Foto por cortesía de Flickr.

Suerte, azar y coaching

A veces, cuando planificamos, establecemos metas/objetivos de manera muy estricta. Es decir, nos ceñimos completamente a ellos, pero puede que no dejemos oportunidad de que aparezcan más cosas, como la suerte, por ejemplo.

Una de las obras maestras de Woody Allen, Match Point, recoge la suerte con mucho detalle. De manera magistral introduce muchísimas variables y personajes en la película, pero también incluye la suerte y el azar. Hay un fragmento de la película donde dos parejas hablan de los planes de futuro en un restaurante. La conversación es de la siguiente manera:

“Mi carrera no ha ido como yo había planeado.-

-Solo necesitas tener una buena racha.-

-Creo que es importante tener suerte en algo.-

-Yo no creo en la suerte, creo en el trabajo duro.-

-El trabajo duro es esencial pero la gente no reconoce lo importante que es la suerte. Según parece los científicos confirman que toda la vida es fruto del puro azar, sin un fin, ni designio.-

-Pues da igual, yo quiero disfrutar cada minuto de ella.”

Seguro que has escuchado una conversación parecida alguna vez. Todos hemos visto a personas que creemos que han tenido suerte y personas que trabajan muy duro en la vida. ¿Es el trabajo duro contrario a la suerte?

Picasso decía “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.”  Yo haría una pequeña modificación: La suerte existe, pero tiene que encontrarte trabajando. En toda planificación hay que dejar espacio suficiente para que ocurran cosas y se pueda actuar en función de ellas. No puedes evitar una cena con amigos cuando estas a dieta, tiene que ocurrir, como la suerte. Es a partir de ese momento, dónde tienes que aprender a gestionar esta cena y, aquí si que es importante la rigidez y determinación de no salirte de lo que puedes comer. Dejar espacio permite que pueda entrar la creatividad, la suerte y el azar. Pero, ¿podemos también provocarlos?

Foto por cortesía de Flickr.

El arte y la ciencia del aprendizaje y la enseñanza efectivas

El fin de semana pasado asistí al curso de John McWhirter titulado “El arte y la ciencia del aprendizaje y las enseñanza efectivas”. Este es un curso corto qué hace uso de la metodología DBM® para mejorar el aprender y enseñar tanto a nivel profesional como personal.

Este no es un curso de técnicas de estudio ni un taller de Formador de Formadores, sino que pretende ir mucho más allá, investigando cómo se hace el aprender a aprender y el enseñar a aprender a hacer. Me explico:

En el aprender, podemos trabajar sobre el producto – estudiar un temario de la historia de España concreto, por ejemplo –. Se aprende el temario y luego se expone en un examen, generalmente se olvida después.

También se puede aprender cómo y por qué se estudia esta historia – el proceso de aprender-, esto permitirá un aprendizaje más efectivo, no sólo para esta materia concreta sino para toda tu vida. Se requiere aprender el desarrollo de habilidades para recordar, imaginar, pensar, sentir, atender, concentrar, investigar, saber, hacer, conseguir… Importante es tener en cuenta las simplificaciones que a veces hacemos e investigar cómo se formó: se me dan mal los idiomas, yo soy de letras, nunca aprobaré matemáticas, es que yo soy así…

Me pareció importante estudiar como influye el contexto en el aprendizaje. De hecho, hay personas que necesitan ir a la biblioteca para estudiar ya que en otro sitio les resulta muy difícil. Aquí merece la pena investigar que incide en el placer/disfrute, en su significado y en el logro de estudiar. El resultado es que te permitirá estudiar en cualquier sitio, desde un viaje en el metro, hasta esperando en una cola del supermercado.

También cómo evaluamos nuestro aprendizaje. ¿Es útil esperar al final del aprendizaje la evaluación, o bien, supervisarte en tu proceso de aprender para ser más efectivo? Yo soy más partidario de la segunda opción.

Por otro lado, las habilidades de enseñanza son muy útiles de investigar tanto a nivel de que piensan, sienten y hacen los alumnos y no simplemente transmitir una información. Aquí discutimos si era conveniente enseñar directamente el producto final – acontecimiento histórico – o empezar con elementos aislados y construir conocimiento sobre ellos de tal forma que lleguemos al producto. Para mi hay una pregunta fundamental aquí, ¿qué necesitaría para enseñar a otra persona para hacer lo que se ha fijado?

Quiero agradecer a todos los participantes del curso por sus aportaciones muy valiosas y a John y Tim por el espléndido trabajo realizado.

Foto por cortesía de Flickr

Productividad, ampliar perspectivas y toma de decisiones

¿Quién no ha comprado alguna vez en una tienda ZARA? Esta grupo de empresas de venta de ropa dirigido por Amancio Ortega tiene un nuevo presidente: Pablo Iglesias. Los periódicos de estos días resaltan la noticia junto al secreto de su éxito. Bueno, este es un buen momento para preguntarnos, ¿qué podemos aprender de la forma de gestionar y dirigir ZARA?¿Cuáles han sido sus puntos clave de éxito?

    Trabaja continuamente en la mejora de la productividad. La productividad es una variable que recoge la relación entre las ventas obtenidas (trabajo realizado) y el número de horas dedicadas a la obtención de dichas ventas. Recuerdo cuando hace unos años realizaba entrevistas de trabajo a personas del sector del calzado, al preguntarles cómo se medía su productividad, ellos me respondían con un “si no da tiempo a fabricar el calzado se realizan horas extras”. Dedicar horas y horas a un trabajo era una costumbre en el sector, cuando yo necesitaba que realizaran el trabajo en un tiempo concreto, ya que no se disponía de más horas. Hay que cuestionarse: ¿Cuánto tiempo dedicamos a nuestras tareas? ¿se pueden hacer en menos tiempo?

    Apuesta por los mercados exteriores, expandir a los emergentes como Asía, China, Japón… Una clara propuesta para no quedarnos sólo donde estamos, sino que expandamos nuestra visión a otros mercados y otros lugares para aprender más, tener nuevas ideas y conocer nuevas formas de hacer, gestionar, dirigir y supervisar nuestro trabajo.

  • Uso intensivo de las tecnologías de información. Ventas online con zara.com y recogida de información relevante por tiendas sobre colores, tallas, modelos… Todo esto para ofrecer una prenda de moda, a precio asequible y sobre todo variada. “Se reciben nuevos modelos 8 veces al mes en cada tienda” con un tiempo record, 24 horas en Europa y 2 días en Asia. Quizás no necesitemos una herramienta tan sofisticada en nuestro día a día pero, ¿conocemos suficientemente a nuestros clientes para ofrecerles el producto correcto o cubrir su necesidad especifica?¿qué nos compro la última vez, cómo se hizo esa venta y por qué compró esos productos o servicios?¿Somos capaces de suministrar el producto ya?
  • Estructura de trabajo con poca jerarquía y rapidez en la toma de decisiones. Hay decisiones que se deben tomar en el momento concreto y los demás esperan que lo hagas. Retrasar la decisión sólo es útil para situaciones muy concretas, que necesiten pensarse muy bien.

El resultado del negocio habla por si solo:

100.000 Empleados

12.500 millones de € en facturación

1.750 millones de beneficios.

Cursos de idiomas

Antes que nada, mañana se publicará el resultado del sorteo del lote de libros en Urano. Posteriormente se publicará aquí.

Bueno, después de este breve paréntesis, quería hablar del aprendizaje de idiomas. Ultimamente, cada vez que pongo la radio, aparecen anuncios ofreciendo cursos de idiomas en inglés. Por otro lado, leí hace poco tiempo un artículo del diario El País “Aprende inglés con Brad Pitt y Angelina Jolie“, dónde se cuestionaba el doblaje de películas como forma de mejorar la calidad de la práctica del idioma en España.

Según un reciente informe de Eurostat, se afirma que casi la mitad de los españoles entre 25 y 64 años no conoce ninguna lengua extranjera.

Sin embargo, hay muchas personas interesadas en los idiomas, sobre todo el inglés. Recuerdo que una amiga me comentó que, en la actualidad, se utiliza como filtro en una entrevista para conseguir un puesto de trabajo. También hay muchas personas que se apunta en octubre a las academias de idiomas y como objetivo a cumplir en año nuevo, aparece entre los primeros. Este hecho no se corresponde con los resultados del informe. ¿Qué ocurre?

En los viajes a otros países, me encuentro con frecuencia con personas que han estudiado durante muchos años inglés, pero que cuando tienen que decir alguna palabra o preguntar algo, se avergüenzan y no dicen nada. Parece que surge como un miedo escénico al error o a la equivocación.

En el artículo no aparece una investigación profunda sobre este hecho y sus posibles soluciones. Sólo se habla de que el doblaje de las películas al castellano ha impedido la mejora del inglés. Existen evidencias de países como Holanda, Bélgica y Dinamarca que no doblan y tienen un buen conocimiento del idioma. Sin embargo, Alemania es un país que dobla las películas y tiene, en general, mejor nivel de inglés que aquí. Por tanto, no existe una relación tan directa.

Al investigar lo que ocurre, tenemos que distinguir entre:

  • El idioma en si, su estructura gramatical, su fonética, ortografía y particularidades. Y,
  • Qué significa, supone e interesa el idioma para la persona concreta. Luego, cómo, dónde y cuándo lo va a utilizar. Y, por último, qué concretamente del idioma le gustaría, quiere y necesita la persona saber y utilizar.

Sobre los dos puntos anteriores, voy a realizar una pequeña investigación el próximo año utilizándome de “conejo de indias“. Tengo pensado ir próximamente unos días a Francia, así que desde ahora hasta ese momento dedicaré un tiempo al día para practicar el idioma y ver con que soltura soy capaz de utilizarlo y entender a los demás. En el francés juego con una pequeña ventaja, qué no es tal, de que estudié 8 años hace unos 20 años. (Si que ha pasado el tiempo…)

Por otro lado, voy a ir a Rusia a mediados de año. Aprovecharé para hacer la misma prueba. Aquí si que no tengo la más absoluta idea del idioma salvo el kit de supervivencia que me compré este fin de semana en una librería. ¿Seré capaz de desenvolverme en este idioma en este breve periodo de tiempo? Bueno, por mi interés, espero que si. Expondré aquí los resultados.

Por cierto, aconsejo El blog para aprender inglés, página con muchos consejos sobre idiomas.

Foto por cortesía de Flickr

Luz en la Sombra

El libro “Luz en la Sombra” de la editorial Urano, reúne a tres autores Deepak Chopra, Debbie Ford y Marianne Williamson para tratar preguntas tipo:

¿Por qué tenemos acceso a tanto conocimiento, pero nos falta la fortaleza y el valor para actuar de acuerdo con nuestras buenas intenciones y ser capaces de tomar decisiones poderosas?

¿Por qué seguimos actuando contra nuestro sistema de valores y contra todo aquello que defendemos?

El libro tiene todo un trabajo por delante para trabajar en este campo. ¿Por qué hay personas en la vida que se quedan estancados y no desean cambiar nada de lo que tienen? ¿Por qué, sin embargo, hay otras que dejan lo que hacen para aventurarse en su sueño y luchar por lo que quieren? Este tipo de decisiones no son nada fáciles de tomar.

Intento seguir la pista -me gustaría mucho más- a las personas que buscan nuevos retos, nuevos trabajos, nuevas ilusiones. La cara de estas personas es diferente, incluso su voz. Se mueven con una actitud positiva y mirando con fuerza hacia el futuro: personas que montan una consultoría, buscan trabajos en el exterior, opositan, quieren montar un negocio inmobiliario…

Este libro está dentro del lote que sortearemos el 1 de diciembre de 2010 a todos aquellos que escribáis un comentario y pinchéis el enlace del libro. Ese día me pondré en contacto con el ganador para hacerle llegar el paquete con:

LUZ EN LA SOMBRA. Debbie Ford, Marianne Williamson, Deepak Chopra

ABRÁZAME FUERTE. Sue Johnson

SABER PENSAR. Rosa Argentina Rivas Lacayo

CUANDO HACERLO BIEN NO BASTA. Frédéric Fanget

Existe información complementaria en el post Sorteo de un lote de libros de Ediciones Urano.

Coaching en la empresa

El otro día leo en la prensa el siguiente titular: “¿Necesita realmente Coaching?”. Antes de comenzar a leerlo, me planteé yo mismo la pregunta.

Evidentemente lo primero que tengo que saber es, ¿qué es coaching?. En rojo se resalta dentro del artículo una de sus definiciones: “El coaching es un proceso de desarrollo que sirve para que las personas consigan la excelencia y liberen su talento”.

Yo entiendo el coaching como un proceso, un entrenamiento continuo de la persona en la mejora de sus capacidades, destrezas y comportamientos del día a día. La pregunta añadida sería, ¿para que mejoras lo que haces?¿En que cosas necesitas, te gustaría y/o quieres mejorar?

Pues claramente depende en gran parte del sentido que le des. Si vas 3 veces a la semana a correr por el puro placer de estar en forma, no necesitas mejorarlo, no necesitas coaching. Si lo que buscas es participar en la maratón de Madrid y quieres mejorar tu marca personal no es suficiente correr todos los días. Tienes que mejorar lo que haces observando detalles más pequeños como: pulso, movimiento de los brazos, zancadas, en que piensas cuando corres, etc. y, a partir de ahí, introducir cambios para notar y comprobar que ocurre. El paso siguiente es evaluar el proceso y continuar con más mejoras.

Al hablar de coaching recuerdo una entrevista que se hizo a Björn Borg dónde afirmaba que él fue el primer jugador de tenis profesional que tuvo un entrenador. Todo el mundo le miraba raro, siempre iba acompañado. Hoy es de lo más común.

Estas actividades de mejora y desarrollo también son muy útiles en el mundo de la empresa: cambios, innovación, creatividad, negociaciones, planificación de tareas, pensamientos, emociones, etc.Por ejemplo, si crees que dedicas muchas horas al trabajo y que podrías ser más productivo, deberías analizar cada una de las tareas que haces siguiendo los siguientes pasos:

  • Describe detalladamente qué es lo que haces, cómo lo haces exactamente y por qué de esa manera concreta.
  • Introduce algún pequeño cambio de mejora.
  • Nota que ocurre, como afecta en tu trabajo.
  • Confirma el resultado y todo lo ocurrido.
  • Evalúa todo el proceso, ¿qué efecto ha generado el cambio? ¿cómo te sientes al respecto? ¿cómo te posicionas ante ello?
  • ¿Es posible introducir otro cambio en esa misma actividad para su mejora? Si es si, comienza por el principio y sigue los mismos pasos.

El coaching te permite estudiar tus limites y te ayudará a ir más allá de lo que haces en la actualidad tanto a nivel físico como a nivel emocional.

Leamos lo que aparece en el artículo…

Foto por cortesía de Flickr.

Aplicaciones de la neurociencia

Interesante entrevista de Eduard Punset al neurólogo Andrés Lozano en Redes. La entrevista tenía como título “Electricidad para curar al cerebro”.

Al ver el documental, se me vino rápidamente su foto, no podría ser otra. Es un enorme cerebro, lleno de hilos y cables que se puede ver desde el interior y exterior. Se encuentra en el Museo de Evolución Humana en Burgos.

Tanto en la entrevista y como en la foto, el cerebro es considerado en su parte más mecánica, lleno de circuitos eléctricos y luces. Esta forma de explicarlo seguramente es muy gráfico y muy simple para que todos lo podamos entender. Aunque para mí, hay muchas lagunas ahí.

El Sr. Lozano hace mucho enfasis en la gravedad de la enfermedad para aplicar su técnica de Estimulación Cerebral Profunda. Esta técnica consiste en aplicar electricidad a puntos concretos del cerebro de forma que disrumpe lo que normalmente hace. Las enfermedades tratadas son el Parkinson, la depresión, dolor en el cáncer…y parece ser con mucho éxito.

Para nuestro desarrollo estas intervenciones no son muy útiles, no permiten aprendizaje, ni por tanto, desarrollo. El Sr. Lozano habla de un paciente con obesidad extrema que, tras someterle al tratamiento perdió unos 20 kilos. Sin embargo, el paciente pidió que se dejara de aplicar la electricidad en el cerebro, ya que echaba de menos la falta de apetito y la ansiedad por comer. Se le tuvieron que dejar de aplicar las corrientes eléctricas y  volvió a coger todo el peso perdido.

Este paciente no aprendió a organizarse en el presente para ir hacia el futuro en un estado de salud mejor, con una dieta más equilibrada y menos centrada en la saciedad de la comida. Añoró su pasado y su relación con él – esta es una posible explicación-.

Un ejemplo muy común, pero a distinto nivel claro, es el cambio de un programa informático. Al principio, cuando nos cambian el programa, todo es más complicado, más difícil e incluso podemos llegar a añorar el antiguo programa informático que tan bien se conocía. Esta es una posibilidad, sin embargo, tenemos que apreciar el anterior programa con sus bondades y sus limitaciones y a partir de ahí avanzar hacia el futuro. Investigar que nuevas posibilidades y aplicaciones nos ofrece el nuevo software de cara al futuro, para mejorar nuestro rendimiento, utilidad y comodidad.

La neurociencia explica una parte de lo que ocurre en el cerebro de la persona, pero no a toda la persona en si. Por lo menos así lo parece… Aún así hay que estar muy atento a sus avances y mejorar.

Aprender para emprendedores

Acabo de leer el libro Reinicia: Borra lo aprendido y piensa la empresa de forma diferente. Sus autores son J.Fried y H.Hansson de la empresa 37signals. El libro consta de un conjunto de consejos muy útiles para emprendedores, personas que inician nuevos proyectos y personas que se cuestionan sus tareas actuales dentro y fuera de la empresa.

Agrupan los consejos de la siguiente manera:

Deshechos: cuestionan tu mundo real, lo que haces cómo lo haces, cuánto tiempo dedicas al trabajo, qué es ser empresario…Es decir, no dan nada por hecho y todas las ideas que se tienen cómo fijas, se las plantean de nuevo para ver que más se puede hacer y cómo de diferente.

Arrancar un proyecto y/o negocio: Aportan ideas sobre cuáles son las necesidades a cubrir, qué es lo que realmente se necesita, la simplicidad en la estrategia sobre el compromiso… En resumen para mí, es estar mucho más pendiente del proceso de trabajo que del propio resultado que va surgiendo.

Avanzar: cómo seguir en la toma de decisiones, los detalles y lo importante. Para ello utilizan una frase impactante: “Si tuvieras que avanzar un negocio en 2 semanas, ¿qué dejarías para más tarde?”

Productividad: se discute sobre empresas de nueva creación y empresas asentadas en el mercado actual. Se plantean una serie de preguntas para la mejora de la productividad. Para mí serían las siguientes:

  • ¿Qué tareas haces exactamente?
  • ¿Cómo son esas tareas?¿cómo las haces? De forma cómoda, agradable, incómodas, desagradables…
  • ¿Se pueden hacer de manera más sencilla? Te has planteado el orden de las tareas –primero las incómodas y luego las cómodas-, el tiempo que dedicas a ellas -¿dejas para más tarde las que no te gustan y eso te genera más incomodidad?- ¿utilizas el lugar adecuado para hacer las tareas? ¿cómo podría ser el lugar para que hicieras el trabajo más a gusto, más productivo y que te sintieras mejor?
  • ¿Por qué hacer esas tareas? ¿para qué sirven?
  • ¿Qué problema estás solucionando? ¿Esta aportando valor? Si no aportan suficientemente busca otra manera de hacerlas o deja de hacerlas.
  • ¿Qué podrías hacer en lugar de ellas?

Competidores: Los autores afirman que por muy bien que creas que lo hacen los demás, no copies. Sé tu mismo y lucha contra tus competidores –de forma sana, incluiría yo-. Haz muy pocas cosas pero hazlas bien.

Finalmente terminan con consejos sobre la evolución, promoción, contratación, control de daños y la cultura de la empresa.

La cuestión es como siempre, su aplicación a la realidad de cada uno. A mi me suele ir bien probar, comprobar y luego readaptar a mis necesidades, con pequeños cambios claro.