10.02.11
El fin de semana pasado asistí al curso de John McWhirter titulado “El arte y la ciencia del aprendizaje y las enseñanza efectivas”. Este es un curso corto qué hace uso de la metodología DBM® para mejorar el aprender y enseñar tanto a nivel profesional como personal.
Este no es un curso de técnicas de estudio ni un taller de Formador de Formadores, sino que pretende ir mucho más allá, investigando cómo se hace el aprender a aprender y el enseñar a aprender a hacer. Me explico:
En el aprender, podemos trabajar sobre el producto – estudiar un temario de la historia de España concreto, por ejemplo –. Se aprende el temario y luego se expone en un examen, generalmente se olvida después.
También se puede aprender cómo y por qué se estudia esta historia – el proceso de aprender-, esto permitirá un aprendizaje más efectivo, no sólo para esta materia concreta sino para toda tu vida. Se requiere aprender el desarrollo de habilidades para recordar, imaginar, pensar, sentir, atender, concentrar, investigar, saber, hacer, conseguir… Importante es tener en cuenta las simplificaciones que a veces hacemos e investigar cómo se formó: se me dan mal los idiomas, yo soy de letras, nunca aprobaré matemáticas, es que yo soy así…
Me pareció importante estudiar como influye el contexto en el aprendizaje. De hecho, hay personas que necesitan ir a la biblioteca para estudiar ya que en otro sitio les resulta muy difícil. Aquí merece la pena investigar que incide en el placer/disfrute, en su significado y en el logro de estudiar. El resultado es que te permitirá estudiar en cualquier sitio, desde un viaje en el metro, hasta esperando en una cola del supermercado.
También cómo evaluamos nuestro aprendizaje. ¿Es útil esperar al final del aprendizaje la evaluación, o bien, supervisarte en tu proceso de aprender para ser más efectivo? Yo soy más partidario de la segunda opción.
Por otro lado, las habilidades de enseñanza son muy útiles de investigar tanto a nivel de que piensan, sienten y hacen los alumnos y no simplemente transmitir una información. Aquí discutimos si era conveniente enseñar directamente el producto final – acontecimiento histórico – o empezar con elementos aislados y construir conocimiento sobre ellos de tal forma que lleguemos al producto. Para mi hay una pregunta fundamental aquí, ¿qué necesitaría para enseñar a otra persona para hacer lo que se ha fijado?
Quiero agradecer a todos los participantes del curso por sus aportaciones muy valiosas y a John y Tim por el espléndido trabajo realizado.
Foto por cortesía de Flickr
29.01.11
En el gabinete de Julia en la Onda se abordó el otro día el tema de la educación china a partir del libro escrito por Amy Chua –profesora de la Universidad de Yale- “Himno de batalla de la madre tigre”. Detalles sobre este libro he encontrado en el blog de mamas y papas.
En el gabinete participaron Javier Sádaba, Jesús de Miguel, Jorge Wagensberg y José Antonio Marina. En el informe Pisa, sobre el nivel de rendimiento de los niños en la escuela, los países asiáticos destacan por estar entre los primeros en el ranking mundial. Amy Chua afirma que sólo la coacción del niño en la enseñaza lleva a las excelencia. Es normal dedicar al menos 8 horas al estudio, no permitir ver tele, jugar a videojuegos, ni notas por debajo del sobresaliente. Se entiende que la persona no se puede divertir hasta que no se entienda la actividad a la perfección.
Destaco las siguientes reflexiones de los participantes en el gabinete:
- La búsqueda de los resultados, conseguir record, supone un ganador y el resto de perdedores, es por tanto una lucha insolidaria. Si que es cierto que los resultados son muy buenos. Pero, ¿qué es un buen resultado? El primero de la clase no ha sido el que más ha aportado a la creatividad de la sociedad. Por tanto sólo buscar, como hacen los chinos, ser los primeros, es cuanto menos insuficiente.
- Si existe en la sociedad china una fuerte implicación de los padres en la educación de los hijos. Las mujeres dedican 10 veces más de esfuerzo y tiempo a la enseñanza de sus hijos que las mujeres europeas. Mientras tanto, nuestro sistema familiar occidental ha pasado de un sistema autoritario a un sistema permisivo con nuestros hijos, con las consecuencias que tenemos ahora en el fracaso escolar. ¿Por qué somos permisivos con nuestros hijos? Por que no los necesitamos, tenemos un sistema de jubilación, nuestro estado del bienestar. Los chinos tienen una situación diferente, necesitan de sus hijos porque después tienen que cuidar a sus padres. No hay estado de bienestar, ni jubilación, por supuesto.
- Frente al resultado como única opción, se destaca la importancia de la imaginación, el gozo, el sentido de curiosidad, la autoestima y la felicidad. También que se puede enseñar con gusto. Es necesario conseguir un equilibrio. Gozo y sufrimiento, el placer y mucha disciplina es una combinación estupenda a tener en cuenta.
- También se refleja una falta de resistencia en occidente. Existen actividades donde se prueban a occidentales y orientales sobre un problema difícil, y suelen permanecer más tiempo los asiáticos intentándolos resolver. Mucha determinación y persistencia.
- Los chinos esperan de sus hijos que sean sobresalientes, mientras que en España muchos sólo esperan aprobar. Aún así, hay determinados colegios bajo ordenes religiosas que inciden mucho en la excelencia, ser el primero pase lo que pase. Hay que tener en cuenta que dónde había esfuerzo, tienes que salvar más obstáculos y te haces más fuerte.
La educación es un debate abierto en la actualidad. Se cuestionan los tradicionales sistemas de enseñanza y de aprendizaje, buscándose el óptimo de mejora continua. El gozo, el conocimiento y la felicidad no viene dado como regalo sino que hay que trabajárselo. Si una parte hay que aprenderlo de los chinos, bienvenido sea.
27.01.11
Esta semana ha aparecido una noticia cuanto menos impactante: Científicos de todo el mundo establecen una nueva medida para el kilogramo. Si, ¡¡el kilogramo!!, unidad de medida que utilizamos para pesar todo, incluso nuestro propio cuerpo, parece que no es exacto. Esta unidad de medida, se estableció a través de un objeto fabricado en Londres en 1879 y guardado en París. Si el objeto pierde peso, tenemos que cambiar nuestra unidad de pesaje “objetiva”.
La unidad de medida, el metro, con la que medimos “objetivamente” todo lo que nos rodea, también tiene un estándar de platino e iridio guardado en París. Así, esta muestra de metro guardada permite a cualquier persona puede comprobar la medición exacta.
Ambas unidades de medida que en la actualidad se consideran inamovibles y objetivas, fueron subjetivas y creadas por las personas.
Más ejemplos de mediciones aparece en la prensa de esta semana: la aspirina. En una entrevista al doctor Joan-Ramon Laporte en la Vanguardia afirma lo siguiente: “La aspirina, porque es el medicamento que más gente ha tomado y la percepción de su riesgo está distorsionada. A dosis bajas -cien miligramos al día- es un excelente protector cardiovascular, pero a dosis analgésicas -un gramo- puede producir hemorragia gastrointestinal.”
Increíble pero la aspirina es muy buena para unas determinadas circunstancias y para unas cantidades concretas y, todo lo que se salga de ahí, puede llegar a ser un problema.
Acabo de ver un anuncio en televisión de un producto muy consumido por las personas que me rodean. Esa marca es la más vendida en el mercado, pero con el mayor número de conservantes y colorantes que la competencia. ¿Es el producto que sabe mejor el de mayor calidad? Mi respuesta es siempre muy clara, depende de la persona, la calidad de productos es completamente subjetiva y con independencia de la “objetividad” de los componentes.
Bateson, afirmaba que, cómo los ejemplos anteriores tenemos muchos presupuestos que damos por buenos y que también existe una gran falta de conocimiento del origen, estructura y funcionamiento de estos presupuestos. Es muy importante saber en relación a qué medimos nuestras cosas materiales pero también nuestra forma de pensar y sentir. Ir dos veces de vacaciones por Europa está bien, ¿qué pasaría si un año sólo fuéramos una? nos sentiríamos deprimidos o pensaríamos que tenemos la oportunidad de ir una vez de vacaciones. Si estamos estresados en nuestro trabajo, ¿en relación a qué medimos eso? ¿qué tendría que ocurrir para que fuera un trabajo ideal? ¿es nuestra medición certera?
Conocer nuestros estándares y nuestra forma de medir nuestros comportamientos nos permitirá ser más efectivos, vivir mejor y, por tanto, ser más felices. Habrá que poner más ejemplos, es un tema muy interesante.
Foto por cortesía de Flickr.
19.01.11
Hace algún tiempo me habló una amiga la dificultad que tenía para ir al gimnasio:
- Cuando salgo del trabajo, hay tanto tráfico y llego tan cansada, que no me apetece para nada ir al gimnasio – comentó.
-¿Cuánto tiempo dura el trayecto? – le pregunté.
-Puede durar aproximadamente una hora. Sin tráfico, en unos 35 minutos estaría. El gimnasio se encuentra en el camino – añadió.
Me quedé pensativo, explorando un poco el asunto. Ciertamente una hora en un atasco puede ser mucho tiempo y quizás no sea evitable por no tener un horario flexible. La jornada de trabajo puede ser dura, no físicamente, ya que trabaja en una oficina, pero si mentalmente. Pensar en relajarse en casa después de un día agotador de trabajo y de tráfico puede ser una muy buena opción…
Las transiciones de un contexto trabajo a un contexto gimnasio o/y casa son muy interesantes ya que las hacemos diariamente y muchas veces las dejamos al azar. Ocurre que, a veces, seguimos pensando durante el trayecto y una vez en casa en el trabajo o viceversa, durante el trabajo pensamos en el gimnasio o lo que nos ha ocurrido en casa. Miguel Ángel, monitor de spinning, suele decir al comenzar la clase algo así como “los problemas que habéis tenido durante el día se queda fuera de la clase, ahora tenéis un problema de verdad con la bici durante 45 minutos”. ¿Cómo hacer que las transiciones de unos contextos a otros se hagan de manera más efectiva?
Como siempre, depende de cada situación, persona y contexto, pero sería útil investigar en más detalle cada etapa y ralentizar para saber qué ocurre, cómo me organizo y por qué lo hago de esa manera. Veamos una posible secuencia de investigación:
Inicio: Estas en el trabajo, termina tu jornada, ¿has planificado terminar tu jornada, atasco, gimnasio y el placer de llegar a casa sabiendo que es esto lo que querías hacer? ¿Cómo has planificado las veces que has ido al gimnasio y luego te has sentido bien? ¿Cómo fue la planificación de lo que resultó mal?
Imagina que estás en casa, con la satisfacción del ejercicio bien hecho, disfrutando de ese relax merecido. ¿Qué tiene que haber ocurrido anteriormente? Es decir antes de llegar a casa, del trayecto del gimnasio a casa, durante el gimnasio, el trayecto antes del gimnasio, el fin de día y durante el día de trabajo. Esta secuencia te ayudará a añadir a tu forma de planificar.
Durante el trayecto al gimnasio: La actividad del gimnasio supone estar activo fisicamente. ¿Cómo te preparas durante el trayecto para permanecer activo? ¿Pones música relajada o música activa que te prepare para el ejercicio?¿En que piensas durante el trayecto? En estar en casa relajado, qué horrible es el atasco, en lo cansado que es el gimnasio… O bien, en desconectar y disfrutar del ejercicio que me viene bien, buscar actividades durante el atasco que te mantengan activo, visualizar el ejercicio a realizar como forma de calentar…
En el gimnasio: actividades a realizar que te gusten hacer, por qué has elegido el gimnasio para hacer deporte, qué supone el deporte en tu vida. También, cómo finalizar las actividades en el gimnasio que luego en casa te permitan sentirte bien, con mucho estrés, relajadas, yoga, natación, pilates…
En casa: qué haces, cómo te has organizado, por qué de esta manera y sobre todo, como te has supervisado en lo que querías hacer.
Merece la pena comprobar toda la secuencia, esto te ayudará a saber qué funciona y qué no, para poder corregir y mejorar. Los beneficios del deporte están muy claros, puedes ver el documental de Redes: La nueva cardiología.
Foto por cortesía de Flickr.
12.01.11
El propósito se pone de moda al principio de cada año. En la mañana de ayer, un programa de radio pidió que llamaran personas que fijaron propósitos en el 2010 y que fueran cumplidos. Hubo una mujer que obtuvo el carnet de conducir y aprendió a nadar a los 50 años (su razón principal era que de esta manera podía estar más tiempo con su nieta), otros dejaron de fumar, aprendieron idiomas, sacaron el carnet de piloto de aviones… En el gimnasio, el instructor, dijo que un buen propósito sería “pagar el gimnasio y además venir”. También Dani, en su peluquería, se va a gastar una pasta en medicinas para dejar de fumar.
En estas fiestas una amiga me contó cuál iba a ser su técnica para dejar de fumar a partir del 2 de enero (las fiestas del 31 y 1 son imperdonables): iba a apuntar todos los cigarrillos que se fumaba en el día para así tener un registro e ir disminuyendo el consumo hasta su eliminación.
-¿Algo más? – le pregunté – ¿a partir de cuantos cigarrillos dejarás de fumar definitivamente?-
-Bueno, sobre la marcha lo iré viendo- me contestó.
Quería saber más y le pregunté: – ¿Por qué quieres dejar de fumar?-
-Por salud claro, tengo más de 40 años y quiero vivir de forma saludable. Va a ser difícil, claro, llevo desde los 11 años fumando. Soy y seré una fumadora aunque deje de fumar. Me gusta – remató.
-Bueno, pues entonces, además de contar cuantos cigarrillos te fumas y disminuir la cantidad, puedes contar el tiempo que estás sin fumar en todo el día e intentar retrasar el máximo posible el encender el próximo cigarro.- propuse.
-Me parece buena idea – dijo sonriendo.
Es muy importante que si fijas un propósito ahora, dentro de una semana, a mitad de año o cuando quieras, investigar en detalle cuáles son las razones que te conducen al propósito (cómo la mujer que se sacó el carnet a los 50) y que acciones vas a llevar a cabo (ir como pagar el gimnasio). A partir de ahí, comprueba tus resultados lo antes posible en función del efecto (días sin fumar), de tu sentir (cómo te encuentras sin fumar) y cuál es la posición que has tomado con respecto a ti, al propósito y a los demás ( he conseguido alcanzar mi objetivo, soy un triunfador, no fumador…). Y nunca olvides, que si un día no cumples, continua, no abandones. De igual manera que si te desvías cuando vas con el coche para ir al centro de la ciudad, no abandonas y vuelves a casa, sino que buscas el camino para seguir adelante.
21.12.10
Me gusta mucho el último libro de Tom Peters ” Las pequeñas grandes cosas”. Contiene 163 puntos añadidos para trabajar diariamente en la mejorar de la excelencia en el trabajo y en el día a día. El autor usa la palabra excelencia en el proceso de hacer cosas y, en términos más generales, al proceso de vivir la vida. Comienza en su primer capítulo con la importancia de la limpieza de los lavabos en los restaurantes, pasando por las amistades, presentaciones en público, dar gracias, disculparse y terminando con las aspiraciones, entre otras muchas cosas.
En el apartado de las aspiraciones plantea las siguientes preguntas: ¿Qué me hizo elegir esta tarea o profesión? En mi proyecto actual, ¿me esfuerzo al máximo para mantener altos principios? Y de otra manera, ¿a qué aspiro?¿qué me inspira en mi trabajo y mi vida familiar?
Yo tuve la gran suerte de conocer a Curro, él me inspira en mi proceso de desarrollo. No tuvo una vida fácil – emigró hacia Europa en los 60, trabajó en el mantenimiento de vías de tren, problemas de salud… -, sin embargo, buscó la manera de ser feliz, vivió con sus principios y nunca le faltó una sonrisa.
- Amó la libertad, conocer personas y ciudades. Aprendió a distinguir diferentes perspectivas y opiniones para trabajar la suya propia.
- Persiguió que todos los suyos estuvieran bien. Ayudó a todo aquél que estaba a su alrededor: amigos, familiares y vecinos. Una llamada, una visita y gran amante de una buena conversación. Por ello, tenía amigos leales por toda Europa.
- Prestaba especial atención al detalle: en tecnología -diapositivas, tv, cine-, en ciudades – la mayoría de España, Alemania e Italia, en la ropa – siempre llevaba las mejores telas-…
- Buscó ser feliz en este mundo, aprovechó cada momento disponible y animó, desde el respeto, a que los demás persiguieran la felicidad, que no es poco…
¡¡ Felices Fiestas!!
Os deseo lo mejor para el 2011, aunque antes mucha suerte para mañana con la lotería. Continuaremos después de Reyes.
Foto por cortesía de Flickr.
09.12.10
La ganadora del sorteo del lote de libros de Editorial Urano ha sido:
Carmen Gómez Rebollo. ¡¡¡Enhorabuena!!!
Este fin de semana me contaba un emprendedor algunas de las acciones que tomaba para mejorar en su trabajo. Su día a día consiste en organizar y acompañar en viajes a pequeños grupos para hacer turismo en Andalucía, tanto en autocar como en bicicleta.
Al comienzo con cada grupo, él se organiza en función del itinerario, del tipo de personas y, además, compra agua y fruta en abundancia. Después de una visita o una marcha en bici, él los espera con una buena sonrisa, fruta y agua. La gente siempre reacciona de manera muy agradecida, sonrien y mejora el ambiente del viaje. Aunque no cobra por la fruta y el agua, recibe tal propina que supera con creces el coste de los productos. Es una muy buena señal de que al grupo le ha gustado el viaje.
En otro caso, hace bastante tiempo, conocí a una persona que me comento algo similar. Por motivos de trabajo solía quedarse a dormir en diferentes hoteles. La vida en los hoteles suele resultar aburrida. Llegaba tan cansado de la dura jornada de trabajo, que lo único que le apetecía era cenar y descansar – nada de gimnasio-. Las cenas solían ser solitarias, por lo que a veces no iba, o bien malcomía algo rápido.
Hubo un hotel en particular del que siempre habló de maravilla. El personal del hotel añadía un pequeño detalle que le hacía volver con mucha ilusión. Al final del día, después de llegar, subir a la habitación e introducir la tarjeta para abrir la puerta, su humor mejoraba al encontrar al fondo de la habitación una mesa con un cuenco lleno de fruta fresca. La saboreaba, la disfrutaba desde la cama y se sentía feliz. Ese detalle hizo que el hotel fuera diferente y difícilmente superable.
Estos dos ejemplos sirven para reflexionar sobre cómo un pequeño valor añadido genera un beneficio muy superior. De ahí me pregunto: ¿Qué valor añadido ofrecemos? ¿Qué hacemos en nuestras tareas o trabajos que supongan un valor añadido para nuestros clientes, compañeros y jefes?
Empezando con pequeñas cosas, ¿Has probado añadir un 2% más a todo lo que haces? Pruébalo, 2% más de estudio, de agradecimiento, de cariño a los demás, de formación, de amistad, de serenidad, de comprensión… ¿cómo te sentirías haciéndolo? ¿Mejoría tu calidad de vida? Si la respuesta es si, no dudes en ponerlo en práctica.
Foto por cortesía de Flickr
02.12.10
Antes que nada, mañana se publicará el resultado del sorteo del lote de libros en Urano. Posteriormente se publicará aquí.
Bueno, después de este breve paréntesis, quería hablar del aprendizaje de idiomas. Ultimamente, cada vez que pongo la radio, aparecen anuncios ofreciendo cursos de idiomas en inglés. Por otro lado, leí hace poco tiempo un artículo del diario El País “Aprende inglés con Brad Pitt y Angelina Jolie“, dónde se cuestionaba el doblaje de películas como forma de mejorar la calidad de la práctica del idioma en España.
Según un reciente informe de Eurostat, se afirma que casi la mitad de los españoles entre 25 y 64 años no conoce ninguna lengua extranjera.
Sin embargo, hay muchas personas interesadas en los idiomas, sobre todo el inglés. Recuerdo que una amiga me comentó que, en la actualidad, se utiliza como filtro en una entrevista para conseguir un puesto de trabajo. También hay muchas personas que se apunta en octubre a las academias de idiomas y como objetivo a cumplir en año nuevo, aparece entre los primeros. Este hecho no se corresponde con los resultados del informe. ¿Qué ocurre?
En los viajes a otros países, me encuentro con frecuencia con personas que han estudiado durante muchos años inglés, pero que cuando tienen que decir alguna palabra o preguntar algo, se avergüenzan y no dicen nada. Parece que surge como un miedo escénico al error o a la equivocación.
En el artículo no aparece una investigación profunda sobre este hecho y sus posibles soluciones. Sólo se habla de que el doblaje de las películas al castellano ha impedido la mejora del inglés. Existen evidencias de países como Holanda, Bélgica y Dinamarca que no doblan y tienen un buen conocimiento del idioma. Sin embargo, Alemania es un país que dobla las películas y tiene, en general, mejor nivel de inglés que aquí. Por tanto, no existe una relación tan directa.
Al investigar lo que ocurre, tenemos que distinguir entre:
- El idioma en si, su estructura gramatical, su fonética, ortografía y particularidades. Y,
- Qué significa, supone e interesa el idioma para la persona concreta. Luego, cómo, dónde y cuándo lo va a utilizar. Y, por último, qué concretamente del idioma le gustaría, quiere y necesita la persona saber y utilizar.
Sobre los dos puntos anteriores, voy a realizar una pequeña investigación el próximo año utilizándome de “conejo de indias“. Tengo pensado ir próximamente unos días a Francia, así que desde ahora hasta ese momento dedicaré un tiempo al día para practicar el idioma y ver con que soltura soy capaz de utilizarlo y entender a los demás. En el francés juego con una pequeña ventaja, qué no es tal, de que estudié 8 años hace unos 20 años. (Si que ha pasado el tiempo…)
Por otro lado, voy a ir a Rusia a mediados de año. Aprovecharé para hacer la misma prueba. Aquí si que no tengo la más absoluta idea del idioma salvo el kit de supervivencia que me compré este fin de semana en una librería. ¿Seré capaz de desenvolverme en este idioma en este breve periodo de tiempo? Bueno, por mi interés, espero que si. Expondré aquí los resultados.
Por cierto, aconsejo El blog para aprender inglés, página con muchos consejos sobre idiomas.
Foto por cortesía de Flickr
18.11.10
El libro “Luz en la Sombra” de la editorial Urano, reúne a tres autores Deepak Chopra, Debbie Ford y Marianne Williamson para tratar preguntas tipo:
¿Por qué tenemos acceso a tanto conocimiento, pero nos falta la fortaleza y el valor para actuar de acuerdo con nuestras buenas intenciones y ser capaces de tomar decisiones poderosas?
¿Por qué seguimos actuando contra nuestro sistema de valores y contra todo aquello que defendemos?
El libro tiene todo un trabajo por delante para trabajar en este campo. ¿Por qué hay personas en la vida que se quedan estancados y no desean cambiar nada de lo que tienen? ¿Por qué, sin embargo, hay otras que dejan lo que hacen para aventurarse en su sueño y luchar por lo que quieren? Este tipo de decisiones no son nada fáciles de tomar.
Intento seguir la pista -me gustaría mucho más- a las personas que buscan nuevos retos, nuevos trabajos, nuevas ilusiones. La cara de estas personas es diferente, incluso su voz. Se mueven con una actitud positiva y mirando con fuerza hacia el futuro: personas que montan una consultoría, buscan trabajos en el exterior, opositan, quieren montar un negocio inmobiliario…
Este libro está dentro del lote que sortearemos el 1 de diciembre de 2010 a todos aquellos que escribáis un comentario y pinchéis el enlace del libro. Ese día me pondré en contacto con el ganador para hacerle llegar el paquete con:
- LUZ EN LA SOMBRA. Debbie Ford, Marianne Williamson, Deepak Chopra
- ABRÁZAME FUERTE. Sue Johnson
- SABER PENSAR. Rosa Argentina Rivas Lacayo
- CUANDO HACERLO BIEN NO BASTA. Frédéric Fanget
Existe información complementaria en el post Sorteo de un lote de libros de Ediciones Urano.
21.10.10
Ha fallecido el matemático Benoit Mandelbrot, creador de los fractales. Llegué a conocer su trabajo a partir de su aplicación a la metodología de DBM®. A través de Carles Porcel comencé a investigar en Internet, encontrando muchos recursos principalmente desde el punto de vista matemático y geométrico. Mirad este video.
Los fractales me permitió entender situaciones complejas o caóticas, sin orden –formas imperfectas- podían ser explicadas por las matemáticas. Éstas te permiten medir la longitud de una costa (desde Barcelona a Cádiz, por ejemplo), la hoja de un helecho, una coliflor, etc.
La propiedad básica de los fractales es que su comportamiento se repite continuamente y tanto es así, que a partir de algo muy simple, si lo repites continuamente, puedes obtener algo muy complejo. Mira estas imágenes.
Las matemáticas fractales no permanecen en el campo de la naturaleza, también existen aplicaciones en el campo de la anatomía, finanzas y sobre todo en el campo de la psicología y del desarrollo.
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